PSIQUIATRIA

 

TITULO : Manifestaciones Conductuales Asociadas con el Uso de Esteroides Anabólicos

AUTOR : Trenton A y Currier G

TITULO ORIGINAL: [Behavioural Manifestations of Anabolic Steroid Use]

CITA: CNS Drugs 19(7):571-595, 2005

MICRO : El uso de esteroides anabólicos puede asociarse con manifestaciones psiquiátricas como agitación, manía, psicosis y depresión tanto con dosis crecientes como con combinación de drogas.

 

 

Introducción

El primer abuso sistemático de esteroides anabólicos androgénicos (EAA) para ganar masa muscular se atribuye a los equipos soviéticos de levantamiento de pesas en los primeros años de la década de 1950. Aunque pueden aumentar el rendimiento atlético, los EAA inducen efectos adversos físicos y psiquiátricos. Se han informado episodios de violencia y agresión relacionados con el uso de EAA por parte de atletas y fisicoculturistas. Las altas dosis de EAA también han sido asociadas con síntomas de tipo maníaco (euforia, aumento de la energía, excitación sexual y cambios de humor), síntomas cognitivos (deterioro de la atención, memoria y orientación) y, menos frecuentemente, con psicosis.

Uso de esteroides

Debido a que los EAA suelen obtenerse en forma ilícita, resulta difícil determinar la verdadera prevalencia de su uso. Datos relativamente recientes del año 2002 y cifras preliminares del 2004 señalan que el uso de EAA por parte de estudiantes avanzados continua siendo relativamente frecuente, especialmente entre los varones. El empleo de EAA por parte de niños y adolescentes ha sido asociado con conductas de alto riesgo concurrentes, como actos de violencia, delitos contra la propiedad, uso de otras drogas ilícitas, entre otras. Un subgrupo de consumidores de esteroides menos conocido está conformado por mujeres que fueron víctimas de violación y que utilizan EAA para ganar masa muscular y fuerza luego del episodio.

Muchos consumidores de esteroides inicialmente toman, por vía oral, 17-alfa alquil derivados de la testosterona como etilestrenol, fluoximesterona, metiltestosterona, oxandrolona, oximetolona y estanozolol. Luego progresan a agentes inyectables 17-beta esterificados como decanoato de nandrolona, fenpropionato de nandrolona, cipionato de testosterona, enantato de testosterona y propionato de testosterona. Muchos consumidores regulares de esteroides usan estos compuestos en dosis 10 a 100 veces superiores a los niveles terapéuticos. En muchos casos, se utilizan en forma simultánea múltiples EAA, para obtener efectos sinérgicos mediante diferentes receptores androgénicos o para lograr una dosis total mayor. Los EAA suelen utilizarse en ciclos de 4 a 12 semanas seguidos por un período similar de abstinencia para maximizar los efectos y limitar los efectos adversos. Algunos agregan otros agentes para prevenir efectos adversos de los EAA, como los agentes antiestrogénicos -utilizados para prevenir la ginecomastia- o la gonadotrofina coriónica humana (GCH), empleada para reducir la atrofia testicular. Para aumentar el efecto pueden utilizar, en forma combinada, GCH, hormona del crecimiento, aminoácidos, diuréticos, alprostadil, eritropoyetina y aminoglutetimida.

Debido a que los EAA suelen obtenerse ilícitamente, los consumidores no saben qué compuesto están utilizando. Los suplementos de esteroides están disponibles sin prescripción en EE.UU. La androstenediona ha sido prohibida por la Liga Nacional de Fútbol y otras organizaciones. Otra prohormona frecuentemente utilizada es la dehidroepiandrosterona (DHEA) aunque los efectos terapéuticos proclamados por los fabricantes no han sido adecuadamente evaluados en estudios aleatorizados controlados.

Impacto fisiológico

Además del incremento de la masa muscular, diversas manifestaciones orgánicas pueden ser indicativas de uso de esteroides. Estos incluyen hipertensión arterial, acné, ictericia, hepatomegalia, edema de extremidades, calvicie con patrón masculino. Además, en hombres puede observarse ginecomastia, atrofia testicular e hipertrofia prostática y en mujeres hirsutismo, cambios en la voz, mamas atrofiadas e hipertrofia del clítoris.

Los motivos de consulta comúnmente asociados con el abuso de EAA incluyen cefaleas, mareos, espasmos musculares, aumento de la frecuencia miccional y anormalidades menstruales. El infarto de miocardio (IM) y la muerte súbita cardíaca han sido relacionados con el uso de esteroides. Otras sustancias utilizadas por los fisicoculturistas también pueden incrementar el riesgo de IM. Algunas características histopatológicas identificadas en casos de IM asociado a EAA incluyen hipertrofia cardíaca, fibrosis miocárdica, necrosis, arterias coronarias con trombos y espasmo coronario. El incremento del riesgo de aterosclerosis puede deberse al aumento de colesterol asociado a LDL y la reducción del asociado a HDL. Los EAA pueden facilitar la trombosis por alteración de la reactividad vascular, aumento de la agregación plaquetaria e incremento de la concentración y actividad de factores procoagulantes.

Además, los usuarios de esteroides se encuentran en mayor riesgo de enfermedades infecciosas por el uso de técnicas de inyección no estériles o uso compartido de agujas, con susceptibilidad a infecciones virales como HIV y hepatitis B y C.

Cuando se sospecha abuso de esteroides pueden utilizarse estudios de laboratorio para confirmarlo. El hombre produce en promedio 6 a 10 mg/día de testosterona, de los cuales solo un 1% se elimina por la orina sin cambios. Los individuos que se administran testosterona exógena presentan habitualmente altos niveles urinarios de la hormona, que se identifican mediante la relación testosterona:epitestosterona de 6:1 o mayor, que es indicativa de utilización exógena (relación normal 1:1).

Impacto psiquiátrico

Las manifestaciones psiquiátricas son frecuentes con dosis muy elevadas de EAA e incluyen depresión, insomnio, ánimo inestable, manía, psicosis, delirio, agresión, ideación o conducta suicida u homicida. Los cambios de humor pueden ocurrir en la primera semana de uso. La agitación es tal vez el efecto adverso psiquiátrico más frecuente en relación con el uso de esteroides.

El uso de EAA ha sido temporalmente asociado con delitos violentos en ciertos casos. Pope y Katz describieron 3 casos de homicidio o intento de homicidio. Estos pacientes presentaron síntomas como irritabilidad, atisbos paranoides, disminución del sueño, mala conducta y episodio maníaco. Ninguno tenía antecedentes de conductas patológicas y la interrupción de los EAA determinó el retorno a las características de personalidad de base. Esto se observó también en otros casos similares reportados.

Otra forma de agresión asociada con esteroides es la violencia doméstica. Los consumidores de esteroides informaron significativamente más peleas, agresión verbal y violencia hacia sus parejas mientras utilizaban esteroides. Su conducta durante los períodos sin esteroides no difería de la de los no consumidores.

Además, el abuso de esteroides ha sido asociado con suicidio. En los casos comunicados, los sujetos presentaron cambios agudos del estado mental con variaciones del humor, depresión, aumento de la irritabilidad. Los suicidios cometidos durante el uso de esteroides parecen presentar un carácter impulsivo que comprende depresión concurrente y falta de control de los impulsos.

El uso de esteroides se asocia con conducta violenta en una pequeña subpoblación de consumidores de EAA. Es posible que un mayor porcentaje de los consumidores experimenten aumentos subagudos en la agitación y conducta agresiva sin ser objetivada desde el punto de vista legal o médico. Los casos informados incluyen individuos que habían utilizado múltiples ciclos de esteroides, con aumento de la conducta violenta en relación con dosis crecientes o combinación de drogas. Aunque menos común que la agresión, violencia o los cambios anímicos, la psicosis también ha sido comunicada en consumidores de EAA. Los síntomas comprenden alucinaciones auditivas, delirio paranoide, delirio de grandeza y egocentrismo.

El uso de EAA podría provocar dependencia en ciertas personas y síntomas de abstinencia asociados con el intento de interrupción. Los síntomas observados por la interrupción del consumo de EAA incluyen fatiga, dolores musculares y articulares, disminución de la libido, insomnio, anorexia, insatisfacción con la imagen corporal, deseo de recibir esteroides, cefaleas, depresión e ideación suicida.

Manejo del abuso de esteroides

Los consumidores de esteroides pueden requerir tratamiento agudo para los síntomas de agitación. Se debe intentar calmar al paciente en forma verbal, aunque éste puede presentar sentimientos de negación y combatividad. En caso de necesidad de administrar medicación para la agitación en asociación con manía o psicosis, deben preferirse, en primera instancia, las preparaciones por vía oral. Una dosis inicial de 1 a 10 mg de haloperidol por vía oral o intramuscular (IM) puede ser la mejor opción para la agitación y puede repetirse a la hora. Otra opción son las benzodiazepinas (IM u oral) o la ziprasidona IM. El valproato semisódico puede ser útil en pacientes con síntomas maníacos.

En los pacientes con síntomas de síndrome de abstinencia similar al observado con opioides puede ser apropiada la clonidina. Una vez estabilizado, el paciente debe iniciar un tratamiento sintomático para los síntomas de abstinencia. Los antiinflamatorios no esteroides pueden ser útiles para la cefalea y los dolores musculares (con control de enzimas musculares) y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina para la depresión.

Otro blanco del tratamiento es el eje hipotálamo-hipófiso-gonadal (HHG) ya que los niveles de testosterona sérica disminuyen con la interrupción de los esteroides. Se ha sugerido el uso de un esquema con reducción gradual de la concentración de esteroides bajo prescripción médica. La GCH puede ser más prometedora para el tratamiento de la abstinencia. Los agentes antiestrogénicos como el clomifeno pueden ser beneficiosos para reducir los niveles elevados de estradiol y restaurar una relación testosterona /estradiol más favorable.

Si el paciente presenta ideación suicida, psicosis aguda o problemas físicos graves está indicada la internación. La psicoterapia es clave para la rehabilitación en pacientes internados y ambulatorios, junto con modificaciones para lograr metas de entrenamiento y nutricionales realistas, dado que los usuarios de esteroides suelen ser fisicoculturistas fervientes.

Conclusión

La recuperación del abuso de esteroides puede ser un proceso prolongado que requiere una sólida alianza terapéutica, pero que es de vital importancia dado el gran número de efectos adversos físicos y psiquiátricos asociados.

 

Ref: PSIQ, CLMED