PSIQUIATRIA

 

TITULO : Posible Tratamiento Natural del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad: Evidencia de un Estudio Nacional

AUTOR : Kuo FE y Faber Taylor A

TITULO ORIGINAL: [A Potential Natural Treatment for Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder: Evidence from a National Study]

CITA : American Journal of Public Health 94(9):1580-1586, Sep 2004

MICRO : La exposición a ambientes naturales después de la actividad escolar y en los fines de semana reduce los síntomas en los niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

 

Introducción

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es la alteración neuroconductual más común de la niñez. Se manifiesta por un nivel inusualmente elevado y crónico de falta de atención, impulsividad/hiperactividad o de ambos. Afecta a más de 2 millones de niños en edad escolar. Estadísticas recientes revelan que la incidencia entre los 6 y 11 años asciende al 7%. El niño no tratado sufre alteraciones en áreas cruciales de su vida, como las relaciones con sus pares y familiares y el desempeño escolar y laboral.

Desafortunadamente, las estrategias terapéuticas actuales no son las ideales, ofrecen alivio limitado y están asociadas además con efectos adversos importantes. Los Centers for Disease Control and Prevention caratularon el síndrome como "un problema de salud serio" debido a su prevalencia, deterioro en el desempeño escolar y en la socialización, cronicidad de la entidad, eficacia limitada de las terapias actuales y a la incapacidad de demostrar que las intervenciones ofrecen beneficios a largo plazo.

En la presente exposición, los autores analizan los resultados de un estudio que exploró una nueva opción terapéutica. Los hallazgos expuestos sugieren que las actividades extraescolares y de fines de semana llevadas a cabo al aire libre podrían ser eficaces. De demostrarse tal posibilidad, este tratamiento natural podría suplementar las estrategias actuales, con las ventajas asociadas de su accesibilidad, bajo costo y ausencia de efectos adversos.

"Síntomas" de TDAH en poblaciones sin TDAH

Las investigaciones llevadas a cabo en poblaciones sin el trastorno demostraron que los "síntomas" de TDAH -falta de atención e impulsividad- disminuyen después de la exposición a ambientes naturales. El psicólogo Stephen Kaplan propuso que las tareas y situaciones que requieren la dirección de la atención o la inhibición de estímulos, pensamientos o impulsos no deseados comparten un mecanismo que está sujeto a la fatiga. Después del empleo prolongado o intenso de este mecanismo, el individuo se fatiga y es más difícil prestar atención e inhibir impulsos, conducta que pueden presentar transitoriamente sujetos sin TDAH. En opinión de Kaplan, los ambientes naturales facilitan la recuperación de la falta de atención por fatiga. Además, la evidencia indica que la naturaleza puede ser útil en el tratamiento del eje impulsividad/hiperactividad del TDAH.

Naturaleza y TDAH

La falta de atención por fatiga y el TDAH estarían vinculados con los mismos mecanismos. En las poblaciones sin el trastorno, la corteza prefrontal derecha parece estar comprometida en la capacidad de dirigir la atención y en la falta de atención por fatiga. Asimismo, la misma región cerebral aparece involucrada en el TDAH, de menor tamaño y menos activa en los sujetos afectados. Además, la intensidad de los síntomas es proporcional al grado de asimetría entre el flujo sanguíneo regional de las cortezas prefrontales derecha e izquierda. Hasta la fecha, dos estudios examinaron el impacto de la exposición a la naturaleza en sujetos de 7 a 12 años provenientes de áreas urbanas con diagnóstico de TDAH, que proporcionaron las primeras pruebas de que tal conducta reduce la sintomatología. Para explorar si estos efectos pueden ser extrapolados a un espectro de edades más amplio, a distintas regiones geográficas y a comunidades de diferentes tamaños, los autores llevaron a cabo el National Activity Settings and Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder Study.

Métodos

Los padres de los niños con TDAH fueron contactados mediante avisos publicados en los principales periódicos norteamericanos y en la página de internet de Niños y Adultos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Los posibles participantes fueron invitados a formar parte en el estudio sobre cómo diferentes actividades afectan la sintomatología.

El análisis está basado en las respuestas de 452 cuestionarios. Los padres clasificaron los efectos de las actividades extraescolares y las del fin de semana en la sintomatología. Las instrucciones mencionaron cuatro síntomas seleccionados de los criterios diagnósticos oficiales y que comprendieron la dificultad para mantener la atención en actividades poco atractivas, completar tareas, escuchar y seguir instrucciones y resistir distracciones. Por cada actividad, los padres debieron indicar si ésta mejoró, empeoró o no modificó la sintomatología en la hora posterior. Los adultos clasificaron cada uno de los 49 puntos que representaron el amplio espectro de actividades, ambientes físicos y contextos sociales extraescolares. La encuesta definió espacio verde como las áreas principalmente naturales: parque, granja, jardín o plaza. Los espacios al aire libre construidos comprendieron estacionamientos, zonas céntricas o plazas sin demasiada vegetación. Los padres también proporcionaron información sobre el lugar de residencia y las características del caso.

Para evaluar si los participantes creían en los efectos positivos de los ambientes naturales sobre los síntomas del trastorno, debieron nombrar las actividades que consideraron ejercían efectos positivos en sus hijos y arriesgar los motivos. Los efectos fueron clasificados de acuerdo con una escala numérica: de -20 (empeoramiento de los síntomas) al 20 (mejoría de los síntomas). Los autores llevaron a cabo tres análisis. En primer lugar, determinaron si las actividades mejoraron o empeoraron la sintomatología. En segundo término, compararon los efectos de las actividades en espacios verdes con las efectuadas en otros ámbitos. Por último, investigaron si las ventajas asociadas al contacto con la naturaleza se debieron a las actividades o al ambiente en donde se llevaron a cabo.

Resultados

El análisis reveló que las actividades efectuadas en áreas verdes redujeron significativamente los síntomas cuando se llevaron a cabo en solitario, en pares o en grandes grupos. En contraste, las actividades en espacios abiertos construidos redujeron los síntomas cuando se efectuaron en solitario o de a pares. Las actividades en lugares cerrados también disminuyeron la sintomatología cuando se efectuaron en solitario o de a pares, pero exacerbaron notablemente la sintomatología en grandes grupos. Por lo tanto, sólo las actividades en espacios verdes mejoraron los síntomas independientemente del contexto social.

Los puntajes indicaron que las actividades en espacios verdes redujeron los síntomas en mayor medida que las realizadas en entornos abiertos construidos o en espacios internos. Los hallazgos indican que las primeras producen efectos positivos en niños de 5 a 6 años, de 7 a 10 años, de 11 a 13 años y de 14 a 18 años y en hogares con ingresos que varían entre los 25 000 y más de 75 000 dólares anuales. Asimismo, las ventajas se observaron en residentes de diferentes regiones del país, desde zonas rurales a grandes ciudades. Los resultados fueron positivos en niños con hiperactividad y sin ella, con distintos grados de enfermedad, en sujetos con patologías asociadas y en aquellos con trastornos del aprendizaje. Por último, de las 339 razones que intentaron explicar los efectos positivos de las actividades en espacios verdes, sólo 2 hacían referencia al entorno y comprendieron "aire libre" y "posibilidad de estar en espacios luminosos y abiertos". Ninguna de las respuestas se refirió a la naturaleza o al espacio verde.

Conclusión

Los presentes hallazgos indican que la exposición a ambientes naturales puede ser eficaz en la reducción de la sintomatología de los niños con TDAH. Si bien el tratamiento farmacológico es eficaz en la mayoría de estos pacientes, otros no responden o no lo toleran. En el primer caso, el contacto con la naturaleza como parte de la rutina diaria podría aumentar los efectos de los fármacos y posiblemente disminuir las dosis. En quienes la terapia farmacológica no es una opción, un régimen regular de actividades en espacios verdes podría ofrecer el único alivio disponible, finalizan los autores.

Ref: PSIQ