INFECTOLOGIA

 

TITULO : Productos de Limpieza Antibacterianos y Resistencia a Drogas

AUTOR : Aiello AE, Marshall B, Levy SB y colaboradores

TITULO ORIGINAL: [Antibacterial Cleaning Products and Drug Resistance]

CITA: Emerging Infectious Diseases 11(10):1565-1570, Oct 2005

MICRO : El empleo de productos de limpieza antibacterianos durante un año no incrementaría la resistencia a antimicrobianos de los patógenos que forman parte de la flora de las manos de los miembros del hogar.

 

 

Introducción

Existe preocupación creciente por el empleo de productos de limpieza antibacterianos para el hogar como resultado de datos de laboratorio que muestran una asociación entre la exposición a ingredientes de estos productos, en particular triclosan, y la emergencia de resistencia microbiana.

Los autores realizaron un estudio para determinar si el uso de productos de limpieza e higiene antibacterianos en el hogar -que incluyen el jabón de manos con 0.2% de triclosan- u otros factores de riesgo potenciales se asocian con el transporte de bacterias resistentes a antimicrobianos en las manos de los miembros de la familia. También estudiaron la asociación entre estos productos antibacterianos con el transporte de microorganismos con menor susceptibilidad al triclosan.

Métodos

El estudio realizado fue aleatorizado, a doble ciego y de intervención en 224 hogares, en el año 2000, con seguimiento de 12 meses. Los hogares fueron provistos de productos de limpieza y de higiene personal en forma mensual o según requerimiento, que incluyeron: jabón líquido para manos con 0.2% de triclosan, aerosol líquido para cocina y limpiador líquido para todo propósito para superficies duras con un componente de amonio cuaternario y detergente oxigenado con lavandina para lavar la ropa.

Se asignaron hogares al azar a recibir los mismos productos, aunque sin los ingredientes antibacterianos. Los participantes debían utilizar sólo los productos de limpieza provistos.

Al inicio, y en forma trimestral, un entrevistador recolectó información demográfica de la persona a cargo del hogar. La entrevista inicial determinó el tipo de jabón para manos y los productos de limpieza e higiene que se utilizaban antes del inicio de este estudio. Además, se reunieron datos sobre el número de lavados de manos por día de la persona a cargo del hogar y el tiempo antes del cultivo. Las manos de la persona a cargo del hogar fueron cultivadas en la visita inicial y luego de 12 meses, antes y después del lavado con el producto asignado. La mano a estudiar se introdujo en una bolsa estéril con 50 ml de medio de cultivo y fue masajeada por 1 minuto por la pared de la bolsa. En el análisis se utilizaron sólo las muestras posteriores al lavado ya que se consideraron representativas de la flora normal en comparación con la flora transitoria hallada en las manos. Se emplearon medios selectivos para aislar cocos grampositivos, bacterias gramnegativas (BGN), Staphylococcus aureus y enterococos.

En los análisis de susceptibilidad fueron incluidas sólo las especies bacterianas clínicamente importantes y prevalentes en las manos de las amas de casa (especies con > 38 cepas recuperadas en el inicio y al final). Estas incluyeron las siguientes BGN: Acinetobacter baumannii, A. iwoffi, Enterobacter agglomerans, E. cloacae, Klebsiella pneumoniae y Pseudomonas fluorescens/putida y los estafilococos grampositivos, S. aureus, S. warneri, S. epidermidis y S. capitis.

Sólo fueron incluidas en el análisis final aquellas personas con al menos una de estas bacterias en sus manos (n = 164 al inicio y n = 201 al final). Las cepas bacterianas fueron evaluadas contra un panel de agentes antimicrobianos. Los organismos que resultaron resistentes o medianamente resistentes a agentes antibacterianos fueron clasificados como resistentes a antibióticos. Las BGN fueron evaluadas frente a varios agentes, y los estafilococos contra oxacilina para indicar resistencia a meticilina. Con propósitos analíticos, las especies de BGN fueron clasificadas como resistentes si una cepa dada lo era a > 1 agente antimicrobiano. La susceptibilidad al triclosan fue evaluada mediante un método NCCLS modificado de dilución en agar. La concentración inhibitoria mínima (CIM) fue definida como la menor dilución de triclosan que inhibiera el crecimiento visible. Se consideró un valor bajo de CIM a aquel valor menor o igual al valor medio y un valor alto, a aquel mayor o igual al valor medio.

Resultados

Al inicio se recuperaron BGN y estafilococos de 164 participantes y, luego de un año, de 201 sujetos. Ninguna de las características demográficas o de higiene difirió en forma significativa entre los grupos aleatorizados. Cuando se compararon las cepas provenientes de usuarios y de no usuarios de antibacterianos no se hallaron diferencias sustanciales en la proporción de resistencia en las especies combinadas o aisladas.

La probabilidad de portar > 1 cepa resistente a drogas antimicrobianas entre usuarios de productos antibacterianos y no usuarios no fue significativa al inicio o luego de un año de uso de estos productos. Además, la probabilidad de transportar > 1 organismo con elevada CIM para triclosan entre usuarios de productos antibacterianos y no usuarios fue similar al principio (odds ratio [OR]: 1.59, intervalo de confianza del 95% [IC]: 0.84 a 3.01) y al final del año de estudio (OR: 1.73, IC: 0.97 a 3.09).

Al inicio, las amas de casa con mayor cantidad de unidades formadoras de colonias (UFC) en sus manos que el promedio presentaron el doble de probabilidad de transportar organismos resistentes a drogas antimicrobianas. En aquellas personas que lavaron sus manos por mayor tiempo antes del cultivo inicial se observó un leve incremento del riesgo de portar bacterias resistentes a antimicrobianos. Sin embargo, una mayor duración del lavado de manos no se asoció con menores UFC bacterianas en las manos. Al final del año, la menor cantidad de microorganismos resistentes a drogas antimicrobianas se asoció tanto con el número de veces en que se lavaron las manos por día como con la presencia de algún miembro del hogar que trabajara en la atención de la salud. Las personas a cargo del hogar cuyos miembros trabajaban en este ámbito presentaron mayor probabilidad de informar un número de lavado de manos por día superior al promedio. Ninguna otra característica, como enfermedades o uso de drogas antimicrobianas, se asoció en forma significativa con portación al inicio o luego de un año.

Discusión

Esta investigación constituye el primer estudio de intervención aleatorizado para investigar la relación entre el empleo de productos de limpieza e higiene antibacterianos y la susceptibilidad de la microflora de las manos en la comunidad. Una investigación anterior, con la misma población de estudio, mostró que el uso de jabón antibacteriano con 0.2% de triclosan no era más beneficioso que el jabón común para reducir los síntomas de enfermedades infecciosas o los recuentos bacterianos en las manos de los miembros del hogar. Ciertos datos parecen indicar que el uso de productos con triclosan fomentaría la emergencia de patógenos resistentes, que incluirían reportes sobre mutaciones bacterianas que confieren resistencia cruzada a isoniazida y selección de mutantes resistentes a varios agentes antimicrobianos mediante la expresión de bombas de eflujo.

Los hallazgos del presente estudio sugieren que el uso hogareño de productos de limpieza e higiene antibacterianos durante un año no representa un riesgo significativo de incremento de portación de organismos resistentes a drogas antimicrobianas en las manos de los miembros del hogar.

Un estudio de prevalencia reciente informó susceptibilidad reducida a triclosan de S. epidermidis resistente a meticilina en comparación con cepas sensibles a ésta.

Varios factores relacionados con la higiene se asociaron en forma significativa con la portación, independientemente del empleo de productos antibacterianos. El lavado de manos más prolongado se relacionó levemente con incremento del riesgo de portación de especies resistentes a drogas antimicrobianas. Los autores señalan que este hallazgo podría ser un artefacto de la técnica de muestreo.

Las amas de casa que habitaban hogares cuyos miembros trabajaban en la atención de la salud presentaron menor cantidad de organismos resistentes a antimicrobianos en sus manos. Esto parece depender del número de lavados de manos superior al promedio e indica que la higiene, independientemente de los ingredientes antibacterianos, puede reducir la transmisión hogareña de bacterias resistentes a antibióticos.

Un factor que puede haber atenuado las asociaciones en este estudio es el mayor nivel inicial de resistencia antibacteriana en esta comunidad, que podría dificultar la detección de pequeños cambios en la susceptibilidad debidos sólo al uso de productos de limpieza antibacterianos. La mayoría de los participantes provenían de República Dominicana, donde hay acceso a agentes antimicrobianos de venta libre, junto con un elevado uso de los mismos. Por otro lado, un año no podría ser el tiempo suficiente para reflejar adecuadamente el desarrollo de resistencia atribuible al uso de productos antibacterianos.

Conclusión

El empleo de productos de limpieza e higiene antibacterianos por un año no parece ser un factor influyente en el transporte de bacterias resistentes a antimicrobianos en las manos de los miembros de la familia. Sin embargo, deben estudiarse los efectos del uso más prolongado de estos productos sobre la resistencia a drogas antimicrobianas en la comunidad.

 

Ref: INFECTO