CLINICA MEDICA

 

TITULO : Primeros Auxilios y Tratamiento de las Quemaduras Leves

AUTOR : Hudspith J y Rayatt S

TITULO ORIGINAL: [First Aid and Treatment of Minor Burns]

CITA : BMJ 328:1487-1489, Jun 2004

MICRO : En el Reino Unido se producen unas 250 000 quemaduras por año. Alrededor del 90% son leves y pueden ser atendidas en forma satisfactoria en centros de atención primaria. Aunque la mayoría cicatrizará independientemente del tratamiento, el cuidado inicial ejerce una influencia decisiva en la evolución cosmética.

Primeros auxilios

La asistencia primaria incluye interrumpir el proceso de quemado, enfriar la herida, aliviar el dolor y cubrir la quemadura.

La fuente de calor debe ser removida. Las llamas deben apagarse con agua o con una alfombra o el enfermo debe hacerse rodar en el suelo. Las ropas pueden retener calor y por ello deben ser removidas lo antes posible. Los materiales adherentes, como las ropas de nylon, deben dejarse en el lugar. Las quemaduras con brea deben enfriarse con agua pero el alquitrán en sí mismo no debe eliminarse. En el caso de quemaduras eléctricas, en primer lugar hay que desconectar a la víctima de la fuente de energía.

La inmersión o la irrigación con agua corriente tibia (15 ºC) debe continuarse durante 20 minutos, ya que de esta forma, además, se eliminan agentes tóxicos y se reduce el dolor y el edema al estabilizar a las células cebadas y evitar la liberación de histamina. No debe utilizarse agua helada ya que la vasoconstricción intensa puede generar progresión de la quemadura. El enfriamiento de grandes áreas de la piel puede ocasionar hipotermia, especialmente en niños. Las quemaduras químicas deben ser irrigadas con grandes cantidades de agua. Las terminales nerviosas expuestas son causa de dolor. El enfriamiento, la administración de opiodes y, posteriormente, de antiinflamatorios no esteroides, ayudan a calmar el síntoma.

Los apósitos deben cubrir la lesión y mantener caliente al enfermo. La cubierta de cloruro de polivinilo es un ejemplo ideal ya que es estéril una vez que se eliminan los primeros centímetros iniciales. Las cremas tópicas deben evitarse ya que complican la evaluación posterior de la herida. Ciertos geles pueden ser de ayuda porque enfrían la herida y alivian el dolor.

Abordaje de las quemaduras leves

La causa de la lesión, la magnitud y profundidad del daño deben establecerse en igual forma que en las lesiones más graves. También deben registrarse simultáneamente otras heridas. Las quemaduras pasibles de tratamiento ambulatorio son las pequeñas y superficiales, que no afectan áreas críticas. Las circunstancias necesarias para la cicatrización deben ser particularmente tenidas en cuenta ya que pueden complicar la evolución: por ejemplo, las lesiones pequeñas en los pies pueden evolucionar en forma desfavorable si las extremidades inferiores no se mantienen elevadas al menos 48 horas, situación difícil de lograr en el hogar.

Las quemaduras nuevas son esencialmente estériles y debe efectuarse todo el esfuerzo por mantenerlas en esta forma. La herida debe ser lavada en profundidad con agua y jabón o con algún antibacteriano leve como clorhexidina diluida. Debe desalentarse el uso rutinario de antibióticos. Existe controversia en relación con el tratamiento óptimo de las ampollas; probablemente en las más grandes deba eliminarse el techo y la piel muerta deba ser removida con tijeras estériles o con una aguja hipodérmica. Las ampollas pequeñas deben dejarse intactas.

Las quemaduras deberían ser cubiertas con una gasa estéril impregnada en parafina y un apósito por encima cubierto, a su vez, por varias capas de algodón absorbente y un vendaje firme en forma de 8. En cabeza y cuello puede ser útil un vendaje elástico. Las extremidades con quemaduras deben mantenerse elevadas durante todo el tiempo que dura el tratamiento.

En forma ideal, los apósitos deben controlarse cada 24 horas y la quemadura cada 48 horas. Según la evolución de la lesión, posteriormente los cambios de los apósitos deberían realizarse cada 3 a 5 días. Sin embargo, en caso de que aparezca dolor u olor, deben cambiarse inmediatamente. Cualquier quemadura que no cicatriza en el transcurso de dos semanas debe ser controlada por un cirujano especialista.

Algunos apósitos especiales contienen crema de sulfadiazina de plata que se aplica en forma tópica sobre la herida. Es eficaz contra las bacterias gramnegativas, inclusive Pseudomonas. La infección por esta bacteria hace que la lesión se torne verdosa, con un olor característico. La crema debe aplicarse en un espesor de 3 a 5 mm y cubrirse con gasas. Debe removerse y cambiarse cada 2 días. Se asocia con leucopenia reversible en el 3% al 5% de los pacientes.

También existe un apósito de hidrocoloide con una fina capa de esponja de poliuretano en un film semipermeable. Es adherente y resistente al agua por lo que es útil para ser aplicado en áreas delicadas o en regiones en las cuales no pueden colocarse los apósitos normales. Habitualmente debe cambiarse cada 3 o 4 días, pero en ocasiones puede dejarse unos 7 días. También se dispone de una red de poliamida flexible con silicona blanda. Aunque es costosa es útil en niños.

Quemaduras faciales

Las quemaduras en el rostro deben ser asistidas en un centro especializado. Las heridas deben limpiarse dos veces por día con solución diluida de clorhexidina y cubrirse con ungüento blando como parafina líquida, cada 1 a 4 horas para minimizar la formación de costras. Los hombres deben afeitarse todos los días para reducir el riesgo de infección. Todos los enfermos deben dormir con la cabeza elevada para reducir el edema facial.

Seguimiento

Las quemaduras que no cicatrizan en el transcurso de 3 semanas deben ser evaluadas por un cirujano plástico. Las quemaduras cicatrizadas pueden permanecer sensibles y tener piel descamada y seca con cambios en la pigmentación. Deben colocarse diariamente cremas hidratantes y las áreas lesionadas deben protegerse del sol durante 6 a 12 meses. El prurito es un problema común. Los enfermos con quemaduras leves en extremidades pueden necesitar fisioterapia. La identificación precoz de estos pacientes y el inicio rápido del tratamiento son importantes. Las cicatrices hipertróficas pueden beneficiarse con el tratamiento adecuado. A menudo los enfermos que sufrieron quemaduras están preocupados por posibles desfiguraciones y secuelas y los padres de niños con quemaduras suelen tener sentimiento de culpa. Estos sentimientos deben indagarse para iniciar un abordaje terapéutico global, concluyen los expertos.

Ref: CLIMED