ULCOZOL
TITULO : "Resistencia Primaria y Adquirida de Helicobacter pylori a Claritromicina, Metronidazol y Amoxicilina - Influencia sobre la Evolución del Tratamiento."
AUTOR : Adamek RJ, Suerbaum S, et al.
CITA : The American Journal of Gastroenterology 93(3):386-389, 1998.
REVISTA : [Primary and Acquired Helicobacter pylori Resistance to Clarithromycin, Metronidazol, and Amoxicillin - Influence on Treatment Outcome]
MICRO : La utilidad del triple tratamiento modificado con amoxicilina y metronidazol ha sido considerablemente limitada por la resistencia a este último agente; pero dicha resistencia no influye negativamente sobre la evolución del tratamiento en regímenes triples que incluyen claritromicina.
RESUMEN
Introducción
El Helicobacter pylori ha sido aceptado universalmente como causa de la gastritis crónica activa del tipo B y de enfermedad ulcerosa péptica. Su erradicación es el primer enfoque terapéutico que constituye un método preventivo confiable y a largo plazo de la úlcera péptica recidivante. La erradicación de la bacteria, además, induce aceleración de la curación, cura las úlceras resistentes a los agentes antisecretorios, previene complicaciones y mejora notablemente la calidad de vida de los pacientes. Asimismo, la erradicación de la infección por H. pylori es el enfoque más económico para el manejo a largo plazo de la enfermedad ulcerosa péptica. Por estas razones, en todos los casos se recomienda la erradicación del microorganismo.
No obstante, afirman los expertos, el esquema óptimo aún es un tema controvertido. Claritromicina, metronidazol y amoxicilina son los antibióticos más potentes y utilizados con mayor frecuencia frente a la infección por H. pylori. Sin embargo, la resistencia a los antimicrobianos influye directamente sobre la respuesta al tratamiento.
Los autores analizaron la resistencia primaria y adquirida de H. pylori a claritromicina, metronidazol y amoxicilina, determinando su importancia clínica en la evolución del tratamiento.
Material y Métodos
Fueron incluidos, prospectivamente, 195 pacientes positivos para H. pylori, con úlcera péptica o dispepsia funcional, que no habían recibido tratamiento con antimicrobiano contra este agente. El paciente fue considerado positivo para este microorganismo cuando al menos dos de tres métodos (prueba de la ureasa, cultivo específico y examen histológico) indicaban colonización de la mucosa gástrica. En 172 de ellos se aislaron cepas para la determinación de la resistencia primaria a los antibióticos. En 50 se indicó un tratamiento doble con un inhibidor de la secreción ácida (pantoprazol, omeprazol, lansoprazol o ranitidina) y 1 000 mg de amoxicilina, 2 veces por día, durante 2 semanas. Otros 78 fueron tratados con un esquema triple modificado, consistente en un inhibidor de la secreción ácida, 500-1 000 mg diarios de claritromicina y 1 000-1 500 mg diarios de metronidazol, durante 1 semana. Los 44 pacientes restantes recibieron el inhibidor de la secreción ácida más 2 000 mg diarios de amoxicilina y 1 000 mg diarios de metronidazol. A las cuatro semanas de finalizado el tratamiento se realizaron pruebas de sensibilidad a los antimicrobianos para determinar la presencia de H. pylori con resistencia adquirida.
Resultados
Se observó resistencia primaria de H. pylori a metronidazol en el 21% de los pacientes, y a claritromicina en el 2%. No hubo resistencia primaria ni adquirida a amoxicilina. En 32 pacientes con infección persistente, la evaluación de la resistencia adquirida en las cepas aisladas demostró resistencia a metronidazol en 6 de 14 sujetos estudiados (43%), y a claritromicina en 2 de 7 (29%). Los pacientes con resistencia a metronidazol fueron tratados satisfactoriamente con claritromicina pero no con amoxicilina. En otros dos, con resistencia combinada a claritromicina y metronidazol, fracasó el tratamiento triple modificado.
Discusión
La erradicación del H. pylori es difícil y para el éxito del tratamiento es necesario, como mínimo, administrar simultáneamente dos antibióticos. Por el momento, poco se sabe acerca de los mecanismos de resistencia del microorganismo. A partir de los resultados obtenidos, los autores confirmaron otros datos informados con anterioridad. Según los expertos, en Alemania es frecuente la resistencia de H. pylori a metronidazol, mientras que la resistencia a claritromicina aún es relativamente poco común. Por el momento, no se ha informado resistencia a amoxicilina. No obstante, los autores resaltan la importancia de continuar el control de resistencia a los antibióticos b-lactámicos, dado que está demostrado que es posible introducir experimentalmente genes de b-lactamasas en estas bacterias, tornándolas resistentes a la penicilina y sus derivados.
La frecuente resistencia de H. pylori a metronidazol influyó negativamente sobre la evolución con el tratamiento triple modificado que incluyó amoxicilina. No obstante, las cepas resistentes a metronidazol no afectaron los resultados obtenidos en los pacientes que recibieron el régimen con claritromicina. Debido al bajo índice de resistencia primaria a este antibiótico, los autores no pudieron analizar su impacto sobre la evolución.
Actualmente, en países como Alemania, con un bajo índice de resistencia primaria a claritromicina, el tratamiento triple modificado durante 1 semana con claritromicina y metronidazol puede ser recomendado como una opción terapéutica simple, segura y eficiente contra la infección por H. pylori, sin necesidad de realizar estudios previos de resistencia bacteriana. Desde una perspectiva microbiológica, la combinación de inhibición ácida, claritromicina y amoxicilina sería el tratamiento de elección, aunque la utilidad de este régimen ha sido limitada por el gran número de efectos adversos informados.
Ref : INET , ULZ , GASTRO , INFECTO