ULCOZOL

TITULO : "Trastornos Funcionales."

AUTOR : Bretholz A, Frenzer A y Schnegg JF

CITA : Médecine et Hygiène 57:195-198, Ene 1999

REVISTA : [Troubles Fonctionnels]

MICRO : La aparición de esofagitis o reflujo gastroesofágico en algunos pacientes luego de la erradicación de Helicobacter pylori representa una novedad dentro de los trastornos funcionales.

RESUMEN

Esófago

Reflujo Gastroesofágico (RGE)

La decisión de efectuar investigaciones complementarias (endoscopía, radiología, manometría, y especialmente determinación del pH) antes de implementar el tratamiento, comentan los autores, constituye el interrogante principal en un paciente que presenta RGE. La endoscopía se justifica en caso de RGE crónico, debido al riesgo de metaplasia gástrica en la mucosa esofágica distal. Las intervenciones dietéticas que pueden mejorar el RGE son: supresión de grasas, cafeína y alcohol; interrupción del tabaquismo; fraccionamiento de las comidas; supresión de bebidas ácidas (especialmente cítricos). Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) (omeprazol, lansoprazol y pantoprazol) constituyen el tratamiento de elección en caso de sintomatología severa; en ausencia de esofagitis, la mitad de la dosis del IBP (ej. 10 mg de omeprazol) equivale a la dosis completa. El cisapride puede causar graves alteraciones del ritmo cardíaco, en algunas situaciones (ej. asociación con inhibidores enzimáticos, antimicóticos azolados, antibióticos macrólidos, y especialmente inhibidores de la proteasa; hipokalemia; hipomagnesemia), y su eficacia en el tratamiento del RGE crónico ha sido cuestionada.

La erradicación de la bacteria Helicobacter pylori, citan, determinaría la aparición de esofagitis en un 25% de los casos; algunos investigadores hallaron que induce síntomas de RGE, pero esto ha sido puesto en duda por otros autores.

Acalasia

La inyección de toxina botulínica en el esfínter esofágico inferior sólo resulta eficaz en un tercio de los casos. Es el tratamiento de elección en pacientes con acalasia vigorosa de breve evolución, o edad superior a 50 años. La dilatación neumática aporta buenos resultados en 3/4 casos, luego de 5 años; debe repetirse en un 25%. En caso de fracaso, la miotomía de Heller (sin funduplicatura) aporta mejores resultados por vía laparoscópica que por cirugía "abierta", con la ventaja adicional de una internación más breve.

En caso de trastornos inespecíficos de la motricidad esofágica, agregan, pueden ensayarse las inyecciones intraesfinterianas de toxina botulínica.

Dispepsia Funcional y Abordaje del Paciente con Síntomas Dispépticos

Durante los últimos doce meses, recuerdan, numerosas e importantes investigaciones han estudiado la eficacia de los IBP en la dispepsia funcional, y la indicación de antibioticoterapia en los pacientes positivos para la infección con H.pylori.

En pacientes con dispepsia funcional, el omeprazol tiene una eficacia superior a la del placebo o la ranitidina. La erradicación de H.pylori no se justifica en pacientes con dispepsia funcional y endoscopía normal. La estrategia de erradicación de la bacteria en ausencia de una endoscopía previa en pacientes con síntomas dispépticos no es recomendable.

Síndrome del Colon Irritable (SCI)

Las causas y los mecanismos fisiopatológicos del SCI aún no han sido esclarecidos, si bien siguen siendo investigados en la actualidad.

A pesar de la multiplicidad de hipótesis etiopatogénicas, actualmente existen 2 ejes terapéuticos principales para el abordaje de los pacientes que presentan dolor: disminución de las aferencias de origen visceral (mediante espasmolíticos), y reducción de la sensibilidad cerebral a las aferencias viscerales (con el uso de antidepresivos).

Los criterios diagnósticos del SCI, enumeran, son: dolores abdominales persistentes durante un lapso mínimo de 3 meses, continuos o intermitentes, que se alivian con la defecación o asociados a una modificación de la consistencia de las heces, o a cambios en la frecuencia de las deposiciones; asociación con alguno de los siguientes elementos: alteración de la frecuencia o de la forma de las deposiciones, alteraciones del proceso de defecación (urgencia, sensación de evacuación incompleta), evacuación de mucus, edema abdominal.

El desarrollo de agonistas y antagonistas de los receptores serotoninérgicos, sostienen, permitirá especialmente el abordaje terapéutico de las mujeres que padecen SCI, según la predominancia de constipación o de diarrea. Los resultados preliminares son alentadores, sin ser espectaculares: aproximadamente un 60% de pacientes mejorados.

Las recomendaciones habituales para el tratamiento del SCI consisten en reasegurar al paciente sobre la ausencia de consecuencias dramáticas de su enfermedad, informarle sobre la cronicidad de ésta y sobre la evolución caprichosa y recidivante de los síntomas, introducir el tratamiento farmacológico en un segundo momento, en base al síntoma predominante: constipación (mucílagos), diarrea (antidiarreicos), o dolores (espasmolíticos). Las drogas antidepresivas, concluyen, se reservan para el caso de fracaso de estos tratamientos.

Ref : INET , ULZ , GASTRO