TRAMAKLOSIDOL

 

TITULO : "Comparación entre Dosis Elevadas de Tramadol con Morfina en Dosis Bajas para el Alivio del Dolor Neoplásico."

AUTOR : Grond S, Radbruch L, et al.

CITA : Journal of Pain and Symptom Management 18(3):174-179, Sep 1999.

REVISTA : [High-Dose Tramadol in Comparison to Low-Dose Morphine for Cancer Pain Relief]

MICRO : El tramadol en dosis elevadas puede utilizarse en el tratamiento del dolor neoplásico cuando los no opioides solos no resultan eficaces.

 

RESUMEN

Introducción

El tratamiento del dolor neoplásico de acuerdo a las pautas de la Organización Mundial de la Salud es eficaz y factible, señalan los autores. Éstas se basan en una escalera analgésica de 3 peldaños cuyo progreso va desde analgésicos no opioides (paso 1), opioides para dolor de leve a moderado (paso 2), a opioides para dolor intenso (paso 3).

Mientras que los pasos 1 y 3 son irrefutables, numerosos autores desean eliminar el segundo e iniciar la terapia temprana con bajas dosis de morfina.

El tramadol, un opioide empleado en el tratamiento del dolor leve a moderado, ejerce un efecto analgésico adicional mediante la inhibición de la recaptación de serotonina y noradrenalina. Entre 200 mg y 400 mg diarios de tramadol son eficaces y seguros en el tratamiento del dolor neoplásico. La presente evaluación compara la eficacia y seguridad de dosis elevadas de éste con bajas dosis de morfina por vía oral.

Métodos

La muestra comprendió a 2 118 pacientes oncológicos provenientes de un servicio especializado en el tratamiento del dolor perteneciente a un hospital universitario. La presente evaluación es un análisis secundario de los sujetos que recibieron dosis de tramadol superiores a 300 mg diarios o de morfina inferiores a 60 mg diarios.

Los participantes recibieron cualquiera de los tratamientos cuando la combinación de un opioide y hasta 250 mg diarios de tramadol resultó inadecuada. Los comprimidos de tramadol fueron administrados cada 4 horas, mientras que la solución de morfina fue suministrada cada 4 horas y los comprimidos de liberación sostenida cada 8 a 12 horas. Cuando fue posible, a los regímenes se les agregó acetaminofeno, flurbiprofeno, diclofenac o dipirona. A ciertos estados dolorosos, se añadió el tratamiento con agentes anticonvulsivos, antidepresivos, corticoides, difosfonatos y espasmolíticos. Los pacientes también recibieron antiácidos, antieméticos, ansiolíticos, hipnóticos y laxantes para el tratamiento o profilaxis de otros síntomas. Asimismo, se recurrió a bloqueo nervioso, psicoterapia, fisioterapia y estimulación nerviosa eléctrica transcutánea.  

Los enfermos clasificaron la intensidad del dolor de acuerdo a una escala numérica y otra verbal. La eficacia de los regímenes fue considerada buena (presencia de dolor intenso en menos del 10% del período terapéutico), satisfactoria (10% a 30%), o inadecuada (más del 30%). También se estimó el porcentaje de días en que se requirieron analgesia adicional o adyuvantes y la proporción de tiempo con sintomatología.

Resultados

En total 810 pacientes fueron tratados con tramadol, mientras que 848 recibieron morfina. La dosis media de tramadol fue de 428 mg/d y la de morfina 42 mg/d. Los opioides fueron combinados con analgésicos no opioides en más del 95% de los días. Agentes como corticoides, antieméticos, laxantes y neuroepilépticos se prescribieron con mayor frecuencia en combinación con la morfina; otros coanalgésicos y adyuvantes fueron usados en similares proporciones de pacientes de ambos grupos. El tratamiento antineoplásico paliativo y otras medidas analgésicas fueron utilizados con similar frecuencia. La intensidad del dolor de acuerdo a la escala numérica ascendió a 27 en el grupo tramadol y a 26 en el morfina.

En promedio, los integrantes de ambos grupos experimentaron dolor intenso durante el 13% del tiempo bajo tratamiento. El tramadol y la morfina mostraron buena eficacia analgésica en el 74% y 78% de los casos, respectivamente. Constipación, síntomas neuropsicológicos y prurito se observaron con mayor frecuencia en el grupo tratado con morfina, mientras que otros efectos adversos se presentaron con similar frecuencia en ambos grupos.

En la mayoría de los pacientes, la terapia con ambos agentes se suspendió debido al incremento del dolor, siendo necesarias dosis de morfina mayores de 60 mg o de tramadol superiores a 600 mg.

Conclusión

La presente experiencia demostró que los regímenes con dosis elevadas de tramadol son eficaces en el tratamiento del dolor neoplásico de moderado a intenso, con menor incidencia de efectos adversos. Los autores consideran que el paso 2 de la escalera analgésica no debe ser suprimido, y apoyan el empleo de opioides débiles cuando los analgésicos no opioides solos resultan inadecuados.

 

Ref : INET , TRK , TTDOLOR