SEROQUEL

 

TITULO : "Opciones Terapéuticas en el Tratamiento de la Sialorrea Inducida por Clozapina."

AUTOR : Rogers D , Shramko J.

CITA : Pharmacotherapy 20(9):1092-1095, Ref.: 19, 2000.

REVISTA : [Therapeutic Options in the Treatment of Clozapine-Induced Sialorrhea]

MICRO : Hay múltiples opciones terapéuticas para solucionar el problema de la sialorrea secundaria al tratamiento con clozapina, manifestación que debe ser tenida en cuenta por quienes prescriben esta droga.

 

RESUMEN

Introducción

La clozapina es un antipsicótico cuyo uso está restringido a pacientes refractarios o intolerantes a otras modalidades de terapia antipsicótica debido a la agranulocitosis, a menudo fatal, que puede ocurrir como efecto secundario. Otro efecto, presente en aproximadamente el 30% de los enfermos, es la sialorrea, que puede incluso conducir a neumonía aspirativa. La magnitud de este padecimiento, en ocasiones, provoca el abandono del tratamiento.

Fisiopatología de la sialorrea inducida por clozapina

La clozapina tiene afinidad por numerosos receptores a los que antagoniza. Es el caso de los a1, cuya estimulación provoca vasoconstricción, y los a2, que provocan la liberación de norepinefrina y acetilcolina.

Estos receptores se encuentran ubicados en las glándulas salivales, lo que ocasiona la producción excesiva de saliva por aumento en el flujo sanguíneo.

La clozapina también antagoniza a los receptores muscarínicos M1, M2, M3 y M5 pero es un agonista completo del M4, lo cual promueve la secreción excesiva de saliva. La estimulación del receptor M4 es precisamente la característica distintiva que los diferencia de otros agentes antipsicóticos respecto de este efecto colateral.

Otras teorías sostienen que la excesiva salivación experimentada por los pacientes obedece a problemas en la deglución u otros disturbios nocturnos.

Opciones terapéuticas disponibles

Se ha comprobado que el empleo de 0.1 mg/día de clonidina, en forma de parches transdérmicos logra solucionar el problema en la mitad de los casos. En la cuarta parte, se registra el desarrollo de tolerancia a las 4 semanas y en las restantes situaciones no se objetivaron respuestas favorables.

En otras publicaciones se informó acerca de los beneficios obtenidos con el empleo de amitriptilina en dosis de 75 a 100 mg/día.

En un estudio comparativo entre benztropina (antagonista muscarínico de acción enteral) y terazosina (antagonista a1) se demostró que los mejores resultados se lograban con el empleo combinado de ambas drogas en dosis de 2 mg/día de terazosina y 1 mg, 2 veces al día, de benztropina.

Aunque asociada a la presentación de diarrea leve, la pirenzepina (antagonista selectivo de los receptores M1 y M4) ha dado resultados favorables cuando se administra en dosis de 25 a 100 mg/día.

Evaluación de las opciones

Los resultados favorables demostrados con las distintas drogas ya mencionadas se basan exclusivamente en consideraciones farmacológicas, pero debe tenerse en cuenta lo que sucede cuando se administran con la clozapina. En el caso de la clonidina puede dar lugar a hipotensión ortostática marcada, además de un agravamiento de la depresión existente.

La administración simultánea de clozapina y amitriptilina puede acentuar los efectos anticolinérgicos centrales, el ortostatismo y la sedación, junto con un descenso en el umbral para las convulsiones. Tanto la benztropina como la clozapina tienen efectos anticolinérgicos y bloquean los receptores muscarínicos a nivel central. Esto profundiza los efectos hipotensores ocasionados por ambas drogas por separado. La pirenzepina es una droga cuyo uso resulta promisorio en estas circunstancias pero resta la aprobación de la Food and Drug Administration (FDA).

Consideraciones adicionales

Algunos agentes que no atraviesan la barrera hematoencefálica también podrían ser útiles; es el caso del glicopirrolato o la propantelina, que ejercen efectos sobre los receptores muscarínicos periféricos. Al no poseer efectos centrales, estarían libres de las acciones colaterales de los agentes antes mencionados. La difenhidramina podría ser otra droga apropiada pero ejerce efectos sobre el sistema nervioso central.

Además de la hipotensión que pueden provocar, los b-bloqueantes no necesariamente disminuyen la cantidad de saliva y sólo pueden ser eficaces para reducir su viscosidad.

 

Ref : INET , SER , FARMA , PSIQ