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TITULO : "Comparación de Fluoxetina, Imipramina y Placebo en Pacientes con Depresión Mayor."

AUTOR : Cohn JB y Wilcox C.

CITA : Journal of Clinical Psychiatry 46: 26-31, Ref.: 4, 1985.
 
MICRO : La fluoxetina tiene mayor eficacia para el alivio de los síntomas depresivos que el placebo, y presenta menor cantidad de efectos secundarios que la imipramina.

RESUMEN
 
Los expertos realizaron un estudio para determinar la eficacia y la seguridad de la fluoxetina, agente antidepresivo que inhibe la recaptación de serotonina en forma específica. Para ello, compararon la eficacia y la seguridad de la fluoxetina con placebo y con imipramina, agente antidepresivo de uso establecido. El estudio se llevó a cabo en paralelo y doble ciego, durante 6 semanas, con pacientes ambulatorios con depresión mayor. Los efectos a largo plazo fueron evaluados en un estudio paralelo de diseño abierto, en el que los pacientes continuaron recibiendo fluoxetina e imipramina durante 48 semanas. El diagnóstico de los pacientes se realizo según los criterios del DSM-III y los pacientes eran incluidos cuando en la escala de depresión de Hamilton resultaba de 20 puntos o más. Fueron excluidos aquellos pacientes con enfermedades sistémicas concomitantes que pudieran alterar los resultados de la investigación.
 
Métodos
Inicialmente los pacientes recibieron placebo durante una semana, y aquellos que respondieron fueron eliminados del estudio. Los restantes participantes fueron asignados al azar a 3 grupos que recibieron fluoxetina, imipramina o placebo por el término de 6 semanas. Durante las 2 primeras semanas las dosis fueron ajustadas sucesivamente hasta alcanzar la dosis de mantenimiento para cada paciente. En la segunda fase del tratamiento, el estudio abierto de 48 semanas, los pacientes continuaron recibiendo la dosis de mantenimiento que habían alcanzado en el estudio comparativo en doble ciego.
En la primer fase de la investigación los pacientes eran controlados una vez por semana, mientras que en la segunda parte del estudio las visitas se realizaban cada cuatro semanas. Tanto la fluoxetina como la imipramina y el placebo se administraban en cápsulas de idéntica forma y tamaño 3 veces por día, a la mañana, al mediodía y antes de acostarse. Los pacientes del grupo fluoxetina recibían esta droga por la mañana y a veces también al mediodía si era necesario, mientras que a la noche se la agregaba una cápsula de placebo. Por otra parte, los pacientes del grupo imipramina recibían la mayor parte de la dosis por la noche para evitar la somnolencia y la sedación excesiva que acompaña frecuentemente el uso de esta droga. Las dosis máximas permitidas fueron de 80 mg de fluoxetina y 300 mg de imipramina.
En cada consulta los pacientes eran evaluados desde el punto de vista clínico y psiquiátrico, y además se valoraba la evolución del tratamiento mediante diversas escalas. Algunas de estas escalas de evaluación incluían la valoración de los efectos terapéuticos, de los efectos secundarios, la relación entre eficacia y efectos adversos, la escala de depresión de Hamilton, la escala de depresión de Raskin, la escala de ansiedad de Covi, la lista de síntomas de Hopkins y la evaluación de la Impresión Clínica Global. En cada entrevista se valoraba la presión sanguínea, el peso corporal, el ritmo cardiaco, los pulsos periféricos y la presencia de síntomas funcionales que pudieran estar relacionados con la droga administrada. La evaluación inicial también incluyó una radiografía de tórax, electrocardiograma, un examen oftalmológico, un estudio hematológico, y varios análisis de laboratorio en sangre y en orina.
 
Resultados
Los autores refieren que en la fase en doble ciego 54 pacientes recibieron fluoxetina, otros 54 participantes fueron incluidos en el grupo de imipramina, mientras que 58 recibieron cápsulas con placebo. Las características demográficas de los 3 grupos fueron similares. Los expertos informan que la cantidad de pacientes del grupo fluoxetina que finalizaron el estudio, fue significativamente mayor que aquellos que recibieron imipramina o placebo. Asimismo, la cantidad de pacientes que abandonaron el estudio con anticipación debido a efectos secundarios o la falta de eficacia del tratamiento, fue significativamente menor en el grupo fluoxetina que en los otros dos grupos.
La dosis de mantenimiento para fluoxetina fue el máximo admitido, 80 mg/diarios, en 31 de los 44 participantes de este grupo (70,5%). Los demás pacientes del grupo tuvieron buena respuesta terapéutica con dosis de 20, 40 o 60 mg/diarios. Los enfermos del grupo imipramina presentaron gran variabilidad en cuanto a las dosis de mantenimiento, aunque el mayor número de pacientes recibió 250 mg/diarios.
Los autores refieren que los índices y las escalas de evaluación de la depresión o de otros síntomas psiquiátricos presentaron mejoría tanto en el grupo fluoxetina como en el grupo imipramina. El 72% de los integrantes del grupo fluoxetina presentaron una mejoría superior al 50% en la escala de Hamilton para la depresión al final del tratamiento, mientras que este valor solo fue alcanzado por 42% de los pertenecientes al grupo imipramina. El 83% de los pacientes del grupo fluoxetina alcanzaron la clasificación de mejorados y muy mejorados en la escala de la Impresión Clínica Global; resultados similares se comprobaron en la mitad de los sujetos tratados con imipramina.
Los autores no hallaron diferencias significativas en ninguno de los parámetros estudiados entre la imipramina y la fluoxetina. No obstante, existieron diferencias significativas a favor de la fluoxetina al comparar los resultados con placebo, en las alteraciones cognitivas de la escala de Hamilton, la escala de ansiedad de Covi y la Impresión Global del Paciente; estas diferencias, destacan los autores, no se verificaron al comparar imipramina y placebo.
Los autores refieren que el registro de los efectos adversos también fue realizado en forma semanal durante la primera fase del estudio a doble ciego durante 6 semanas. Los pacientes del grupo fluoxetina presentaron nerviosismo, ansiedad y sudoración. En el grupo imipramina predominó la sequedad bucal, mareos, sedación, somnolencia diurna, sudoración excesiva, temblores y nauseas. Asimismo, los expertos refieren que el tratamiento con fluoxetina produjo una reducción significativa del peso corporal. La reducción del peso corporal no se observó ni en el grupo imipramina ni en el grupo que recibía placebo.
Los autores señalan que gran parte de los pacientes que finalizaron la primer fase del estudio comparativo en doble ciego, pasaron a una segunda fase de estudio abierto donde continuaron recibiendo la misma droga en las dosis de mantenimiento alcanzada previamente. En forma global, los parámetros de eficacia y de seguridad evaluados en la primera fase del tratamiento fueron consistentes a los hallazgos de esta segunda fase de estudio abierto durante 48 semanas.
Según los expertos, la fluoxetina demostró ser más eficiente en forma global para el tratamiento de la depresión que el placebo o la imipramina. La mayor eficacia de la fluoxetina se observó tanto en el menor número de pacientes que abandonaron el tratamiento en forma anticipada, como en los mayores puntajes de las escalas de evaluación, así como en el menor número y menor gravedad de los efectos secundarios registrados a lo largo del tratamiento. La fluoxetina fue mejor tolerada que la imipramina, ya que el número de pacientes que abandonaron el tratamiento en forma anticipada debido a efectos secundarios de las drogas, fue significativamente menor en el grupo fluoxetina. Los autores comentan que como se puso un límite de dosificación para ambas drogas (80 mg de fluoxetina y 200 mg diarios de imipramina), no se puede adjudicar los efectos secundarios del antidepresivo tricíclico a las altas dosis de la misma.
La fluoxetina, concluyen los expertos, tiene mayor eficacia para el alivio de los síntomas depresivos que el placebo y presenta menor cantidad de efectos secundarios, especialmente anticolinérgicos, que la imipramina.
 



 
Ref : INET , NEX , NEURO , PSIQ