NEUPAX

TITULO : "Reseña de estudios multicéntricos controlados con fluoxetina vs. Imipramina y placebo en pacientes ambulatorios con depresión mayor." 

AUTOR : Stark P y Hardison CD
 

CITA : Journal of Clinical Psychiatry 46[3, Sec 2]: 53-58, Refs.: 14, Mar 1985.

 
REVISTA : [A Review of Multicenter Controlled Studies of Fluoxetine vs. Imipramine and Placebo in Outpatients with Major Depressive Disorder]
 
 
MICRO : La fluoxetina y la imipramina son igualmente eficaces para el tratamiento de la depresión, pero la primera se asocia con menor número de efectos secundarios.

RESUMEN

Introducción
 
De acuerdo con una hipótesis que vincula a la serotonina con los estados depresivos, la causa de éstos sería una reducción en la cantidad o la función de serotonina, comentan los autores. Acotan que la fluoxetina es una droga con especificidad por la serotonina y que el presente es un estudio en el que se dan a conocer tanto la eficacia como los efectos secundarios de la administración de fluoxetina, imipramina o placebo, en 540 pacientes con depresión mayor.
 
Métodos
La eficacia y seguridad de la fluoxetina se evaluaron comparando resultados obtenidos en sujetos tratados con fluoxetina, imipramina o placebo. Este estudio efectuado en pacientes ambulatorios de varias clínicas fue llevado a cabo en paralelo, en doble ciego y en forma aleatorizada, aclaran. Los pacientes incluidos fueron los que satisfacían los criterios del DSM-III de depresión mayor, excepto que en este caso se requería al menos 4 semanas de padecimiento del cuadro depresivo, en lugar de las 2 establecidas por el DSM-III. Todos los sujetos padecían depresión unipolar y sus edades oscilaron entre los 18-70 años. La eficacia terapéutica se determinó con mediciones semanales de los parámetros establecidos en distintas escalas (HAM-D, la Escala de Depresión de Raskin, la Escala de Ansiedad de Covi y se puntuó también de acuerdo con la impresión global clínica. Los pacientes calificaron su evolución de acuerdo con la escala de impresión global de mejoría (Patient's Global Impression of Improvement). A fin de evaluar la seguridad de los tratamientos se midieron los signos vitales y se registraron los efectos secundarios en cada una de las visitas. Por otra parte se practicaron análisis clínicos (de sangre y orina) y tanto antes del inicio de la terapia como una vez concluida ésta se tomaron ECG, radiografías de tórax y se practicaron exámenes físicos y oftalmológicos de los enfermos. Las dosis tanto de fluoxetina como de imipramina fueron crecientes de acuerdo con un esquema prefijado, aceptándose un máximo de 80 mg diarios de la primera y 300 mg diarios de la segunda, en los casos en que fuese necesario para aliviar los síntomas de la depresión.
 
Resultados
Los datos de los 6 centros participantes se consideraron en conjunto, a fin de establecer comparaciones entre las 3 ramas de tratamiento (fluoxetina, imipramina y placebo), aclaran los autores. En los 3 grupos se consideró un total de 185, 186 y 169 pacientes, respectivamente, informan los especialistas. La dosis de mantenimiento de la mayoría de los pacientes (62%) que tomaban fluoxetina fue de 80 mg/día, mientras que la mayoría (85%) de quienes tomaban imipramina se mantuvieron dentro de las dosis habituales para pacientes ambulatorios (al menos 150 mg diarios). Los autores comentan que las características basales (edad y sexo) de los pacientes incluidos en cualquiera de los 3 brazos de tratamiento fueron similares. La determinación de la eficacia, informan, se hizo desde 4 perspectivas diferentes: 1) análisis de punto final, 2) análisis semanal, 3) análisis del índice de respuesta y 4) análisis del índice de abandono. Aclaran que el análisis del punto final examina los cambios registrados entre la última visita del paciente y la visita inicial, independientemente del tiempo de permanencia del sujeto en el protocolo terapéutico. Respecto de la mejoría, los expertos informan que cuando las mediciones de mejoría general y mejoría de síntomas específicos se compararon empleando el análisis de punto final, se notó que los cambios con respecto al estado inicial fueron superiores para los grupos tratados con imipramina o fluoxetina que para los que recibieron placebo, en todas las mediciones realizadas. Las apreciaciones subjetivas de los pacientes coincidieron con la de los médicos respecto de la mejoría general. Cuando se consideraron subescalas, la fluoxetina resultó similar al placebo en 2 de las escalas (alteración del sueño en la HAM-D y Ansiedad/Somatización) y la imipramina fue notablemente superior a la fluoxetina en la subescala de Alteraciones del Sueño de la HAM-D. En cuanto a los análisis semanales, los autores indican que tanto la fluoxetina como la imipramina fueron superiores al placebo, de acuerdo con los parámetros de la HAM-D para los sujetos que permanecieron en el tratamiento al menos 3 semanas. La mejoría notable con imipramina fue previa a la de la fluoxetina (3-6 semanas vs 4-6 semanas). La mejoría general, tanto desde el punto de vista del profesional como del paciente, fue similar para fluoxetina e imipramina y superior a la lograda con el placebo. La excepción fue el factor relacionado con la Alteración del Sueño, considerado en la HAM-D, para el que la imipramina mostró un efecto notablemente superior al de la fluoxetina, acotan. En cuanto al grupo de pacientes que respondieron la tratamiento, cuando las comparaciones se efectuaron en aquéllos que recibieron los fármacos durante al menos 3 semanas, el 63% de los 123 pacientes del grupo de fluoxetina y el 65% de los 131 pacientes tratados con imipramina, como así el 38% de quienes recibieron placebo, exhibieron respuesta terapéutica favorable. Por último, comentan los estudiosos, una perspectiva final para determinar la eficacia consiste en comparar los índices de abandono. Este análisis reveló, comentan, que el 37% de los sujetos tratados con fluoxetina abandonaron el tratamiento, en comparación con el 43% de los tratados con imipramina y el 45% de quienes recibieron placebo. Las causas del abandono fueron la ineficacia del tratamiento o los efectos secundarios asociados con él, acotan. Los efectos secundarios más comunes en los pacientes que recibieron las drogas antidepresivas fueron sudoración excesiva y temblores (comparaciones hechas con los que sólo tomaron placebo). Cuatro efectos secundarios fueron más comunes en los tratados con imipramina (comparación hecha vs fluoxetina): la constipación, los vértigos, la somnolencia y la boca seca, mientras que la anorexia y las náuseas fueron más comunes entre quienes recibieron la fluoxetina, agregan los autores. Alrededor del 10% de los enfermos en cada uno de los 3 grupos comunicaron verse afectados por cefalea, insomnio, nerviosismo y visión borrosa. El número de pacientes que interrumpió la farmacoterapia por los efectos secundarios fue notablemente inferior entre los tratados con fluoxetina que entre quienes recibieron la imipramina, aclaran los expertos. Respecto de los signos vitales, los autores mencionan que hubo pequeñas modificaciones, no relevantes, en los registros de la presión sistólica. Sin embargo, afirman, los cambios promedio en la frecuencia cardíaca fueron notablemente distintos entre quienes recibieron imipramina (comparación hecha con los otros 2 grupos de enfermos). Informan que el peso corporal descendió un promedio de alrededor de 1.5 kg en los usuarios de fluoxetina, y que este descenso fue significativamente superior al que mostraron los pacientes de los otros 2 grupos.
 
Discusión
La fluoxetina alivió los síntomas de la depresión en forma notablemente más eficaz que el placebo, de acuerdo con mediciones efectuadas en diferentes escalas, afirman los autores. Cuando se comparó a la fluoxetina con la imipramina no se hallaron diferencias relevantes en el análisis de punto final de las mediciones generales referentes a la mejoría, como así tampoco hubo diferencias en el índice de respuesta general. La imipramina resultó superior a la fluoxetina, acotan, en mejorar las alteraciones del sueño, de acuerdo con las mediciones de la HAM-D y el inicio de su acción terapéutica fue anterior (en 1 o 2 semanas) al de la fluoxetina, en varias de las medidas consideradas en este protocolo terapéutico, afirman. Comentan que la evaluación de los efectos secundarios por lo general favoreció a la fluoxetina, frente a la imipramina. Resultó notable que menos pacientes del primero de estos grupos abandonaran el fármaco por motivos asociados con las reacciones adversas asociadas con el tratamiento. Respecto de los signos vitales, indican que mientras la fluoxetina no modificó la frecuencia cardíaca, la imipramina generó un notable aumento de ésta y por último mencionan que el descenso de peso en los pacientes tratados con fluoxetina, podría resultar un beneficio adicional para los enfermos preocupados por lo general por el aumento de peso asociado con la farmacoterapia.
En resumen, la fluoxetina es comparable a la imipramina en efectividad, afirman los autores de este estudio multicéntrico en el que se compararon la fluoxetina con la imipramina y el placebo, en un total de 540 pacientes con depresión mayor. Los enfermos que recibieron fluoxetina presentaron menos efectos secundarios que los tratados con la imipramina, y éstos no motivaron considerable índice de abandono de la terapia. Así, concluyen los especialistas, la fluoxetina surge como una droga útil para el tratamiento de la depresión mayor.

 
 

Ref : INET , NEX, PSIQ , NEURO