PLENACOR

TITULO : "Eficacia del Atenolol y el Captopril para Reducir el Riesgo de Complicaciones Macrovasculares y Microvasculares en la Diabetes Tipo 2: UKPDS 39. Grupo de Estudio Prospectivo de la Diabetes del Reino Unido."

AUTOR : Holman R. et al.

CITA : British Medical Journal 317:713-720, Ref.: 23, Sep 1998

REVISTA : [Efficacy of Atenolol and Captopril in Reducing Risk of Macrovascular and Microvascular Complications in Type 2 Diabetes: UKPDS 39. UK Prospective Diabetes Study Group.]

MICRO : Tanto el captopril como el atenolol resultan eficaces para reducir el riesgo de complicaciones microvasculares y macrovasculares en pacientes hipertensos con diabetes tipo 2.

RESUMEN

Introducción

En la mayoría de los estudios sobre los efectos de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) en pacientes hipertensos con diabetes mellitus tipo 1, se informó que el tratamiento reduce la excreción urinaria de albúmina y, en algunos casos, previene el aumento de dicha excreción. Sin embargo, hacen notar los autores del presente estudio, en tales investigaciones no se estableció si la reducción en la albuminuria se debía a la disminución de la presión arterial o a los efectos directos de los fármacos. Otros autores sugirieron que el enalapril puede producir un efecto reductor de la albuminuria mucho mayor que la nifedipina, pero no se han realizado estudios a gran escala para confirmarlo.

Los inhibidores de la ECA, sostienen los expertos, pueden ser útiles en pacientes diabéticos para prevenir la enfermedad microvascular renal. Por su parte, los bloqueantes b producen un efecto protector sobre la mortalidad cardíaca luego de un infarto de miocardio; como ésta es la principal causa de muerte en pacientes con diabetes tipo 2, los bloqueantes b pueden ser utilizados en forma profiláctica. En el presente estudio, los autores realizaron una comparación directa entre el inhibidor de la ECA captopril y el bloqueante b atenolol en pacientes hipertensos con diabetes tipo 2, a fin de evaluar el desarrollo de complicaciones clínicas.

Pacientes y métodos

En el estudio se incluyeron 1 148 pacientes (637 eran hombres) con diabetes tipo 2, de 56 años promedio de edad. De ellos, 758 fueron asignados a un tratamiento estricto de la presión arterial (menos de 150 mm Hg de presión arterial sistólica y menos de 85 mm Hg de presión arterial diastólica) y distribuidos aleatoriamente en 2 grupos para recibir captopril (n = 400) o atenolol (n = 358). Los restantes 390 pacientes, fueron controlados en forma menos estricta (presión arterial sistólica menor de 180 mmHg y presión arterial diastólica menor de 105 mm Hg) y sin recibir inhibidores de la ECA o bloqueantesb.

El tratamiento con captopril se inició con 25 mg 2 veces al día y se incrementó hasta 50 mg 2 veces al día; el atenolol, en tanto, se indicó en una única dosis diaria de 50 mg que fue incrementada posteriormente a 100 mg si era necesario. Si el objetivo terapéutico no se alcanzaba con estas dosis, los pacientes recibían otras drogas complementarias como fursemida, nifedipina de acción prolongada o prazosin.

Para comparar los resultados con cada tratamiento, los expertos tuvieron en cuenta el desarrollo de eventos clínicos predefinidos, fatales o no, relacionados con la diabetes, muerte relacionada con la diabetes y la mortalidad total durante los 9 años de seguimiento. Para evaluar la enfermedad renal microvascular y macrovascular, los especialistas determinaron los niveles de excreción urinaria de albúmina y la retinopatía.

Resultados

Los grupos de comparación, captopril y atenolol, presentaron las mismas características iniciales en cuanto a la hipertensión y similar grado de cumplimiento con el tratamiento (80% de cumplimiento para el captopril y 74%, para el atenolol). Por otra parte, la proporción de casos que requirieron drogas antihipertensivas adicionales fue similar en ambos grupos (27% y 31%, respectivamente).

La progresión de las complicaciones microvasculares y macrovasculares, prosiguen los especialistas, fue similar en ambos grupos, al igual que la mortalidad por diabetes y la mortalidad total. En cuanto a la enfermedad macrovascular, detallan, no se detectaron diferencias en cuanto a la incidencia de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular; tampoco en la incidencia de insuficiencia cardíaca o angina. Respecto de la enfermedad microvascular, ambos grupos fueron comparables en cuanto al requerimiento de fotocoagulación, progreso de la insuficiencia renal o necesidad de amputación.

La progresión de la retinopatía, agregan, fue similar en ambos grupos; el deterioro en este sentido, ejemplifican, fue de 37% en el grupo captopril y del 37% en el grupo atenolol, pero del 51% en el grupo tratado en forma menos estricta. La progresión de la albuminuria también fue comparable en los grupos captopril y atenolol, con 31% y 26%, respectivamente, de pacientes que presentaron niveles urinarios de 50 mg/l o más luego de 9 años. Tampoco se registraron diferencias en la proteinuria ni en las concentraciones plasmáticas de creatinina.

Por otra parte, la proporción de pacientes que desarrollaron un infarto asintomático, que presentaron anormalidades de las ondas T o segmento ST, cardiomegalia o enfermedad vascular periférica, no varió entre ambos grupos. Durante los primeros 4 años de tratamiento, los pacientes que recibieron atenolol presentaron mayor concentración de hemoglobina glicosilada que los tratados con captopril (7.5% y 7.0%, respectivamente, P = 0.0044), pero en los segundos 4 años los valores se emparejaron. La tasa de hipoglucemia, en tanto, fue similar en ambos grupos, mientras que los pacientes tratados con atenolol ganaron más peso que los que recibieron captopril.

Discusión

De acuerdo con los resultados obtenidos, señalan los expertos, el control estricto de la presión arterial con captopril o atenolol reduce el riesgo de complicaciones microvasculares y macrovasculares, fatales o no fatales, en pacientes con hipertensión arterial y diabetes tipo 2. Ambos tratamientos, afirman, redujeron la presión arterial en la misma proporción y resultaron igualmente eficaces. Estos resultados, agregan, son importantes dado el actual debate acerca de si un determinado agente antihipertensivo es más apropiado que otro. En este caso particular, se demostró que los 2 fármacos estudiados son útiles, pero que, a menudo, se requiere del agregado de otros agentes antihipertensivos. De todos modos, aclaran, aquellos pacientes que recibieron atenolol mostraron, en comparación con los tratados con captopril, un leve incremento del peso y de las concentraciones de hemoglobina glicosilada. De todos modos, tales diferencias no afectaron la evolución clínica. Finalmente, señalan, los resultados no respaldan la posibilidad de que los inhibidores de la ECA produzcan un efecto específico de protección renal.

Ref : INET , PLE , CARDIO , CLMED