OTORRINOLARINGOLOGIA

 

TITULO : "La Disfunción Auditiva Central Puede Preceder el Inicio de la Demencia Clínica en Personas con Probable Alzheimer."

AUTOR : Gates GA, Beiser A, et al.

CITA : Journal of the American Geriatric Society 50:482-488, 2002

REVISTA : [Central Auditory Dysfunction May Precede the Onset of Clinical Dementia in People with Probable Alzheimer's Disease]

MICRO : La deficiencia auditiva central en el procesamiento del habla puede ser una manifestación precoz de enfermedad de Alzheimer y preceder en años a la demencia.

 

RESUMEN

Introducción

Las dificultades auditivas son comunes en personas de edad avanzada. Aun la pérdida moderada genera importante aislamiento social y depresión. La pérdida de audición relacionada con la edad es la forma más común de hipoacusia, la cual suele afectar la capacidad auditiva a altas frecuencias e interfiere con la comprensión del habla tanto en un ambiente ruidoso como en uno silencioso. Algunas personas, en cambio, si bien no tienen deficiencia en un contexto no ruidoso sufren dificultades para oír adecuadamente en presencia de ruidos de fondo. Este hallazgo es patognomónico de deficiencias auditivas centrales.

Estudios previos sobre audición y enfermedad de Alzheimer (EA) se focalizaron en el sistema auditivo periférico, aun cuando se sabe que este tipo de demencia no afecta a la cóclea. Algunos trabajos han indicado un mayor compromiso de los umbrales auditivos en pacientes con EA en comparación con controles de edad similar. A su vez, se sabe que en la EA se producen modificaciones estructurales en las vías auditivas centrales, por lo que parece lógico suponer que la función auditiva central en el procesamiento del habla (FACPH) puede ser un marcador de demencia. El déficit de la FACPH puede ser consecuencia de enfermedad desmielinizante, accidente cerebrovascular, neoplasias, trastornos del desarrollo y demencia.

Existen varias pruebas para determinar la FACPH. Una de ellas es el test de Identificación de Oraciones con Mensajes Ipsilaterales (SSI-ICM), análogo a lo que sería el intento de escuchar a sólo una de dos personas hablando al mismo tiempo, lo cual requiere atención selectiva a un orador y eliminación de lo que dice el otro sujeto.

La relación entre la SSI-ICM de mensajes de 0 decibeles (dB) y el índice de competición (MCR) identifica correctamente al 94% de los pacientes con EA probable y precoz. En 1996, el autor y su grupo observaron que el bajo rendimiento en esta prueba se relacionaba con el desarrollo posterior de alteraciones cognitivas o demencia franca en un número pequeño de pacientes; en el presente trabajo analizan la presunta asociación después de un promedio de 9.7 años de seguimiento.  

Métodos

Los participantes del Estudio Framingham han sido estudiados cada dos años desde la primera evaluación en 1948-1950. La cohorte inicial estaba integrada por 5209 varones y mujeres de 30 a 62 años. Esta población tiene historia de mayor exposición a ambientes ruidosos y mayor prevalencia de pérdida auditiva inducida por ruido. En 1976 se estableció una cohorte de 2611 sujetos con demencia, mientras que en la evaluación número 18 se identificaron 789 miembros de la cohorte con demencia en quienes se habían realizado pruebas auditivas.

Los 2611 integrantes con demencia fueron prospectivamente evaluados desde 1975. El diagnóstico de demencia se basó en los resultados de una batería de pruebas neurocognitivas; un panel de expertos confirmó su presencia, tipo y momento de inicio. La función auditiva se estableció a umbrales de tonos puros desde 0.25 a 8.0 kHz, lo cual permitió calcular el nivel auditivo en dB (HTL).

El gráfico entre el HTL dB por frecuencia constituye el audiograma clínico estándar; umbrales más altos indican menor capacidad auditiva. La deficiencia de la FACPH se definió con un puntaje de 50% o menos en la SSI-ICM al menos en un oído simultáneamente con capacidad normal de reconocimiento de la palabra en ambos oídos; esta variable se definió como caspd. Mediante el modelo de riesgo se analizó la relación entre la deficiencia de FACPH y la edad en el momento de diagnóstico de EA. Menos de un 2% de los participantes presentó esta marcada dicotomía entre la comprensión del habla en un ambiente silencioso y uno ruidoso.

En este trabajo los autores consideran a la caspd un indicador de disfunción auditiva central y un posible parámetro predictivo de EA. En todo el estudio los autores se refieren a EA probable, dado que la EA definitiva se sustenta en criterios anatomopatológicos.

Resultados

El 5.4% de los sujetos desarrolló criterios compatibles con el diagnóstico de EA durante el seguimiento. Se consideró que el 2% (n: 15) tenía caspd. Entre estos quince individuos con caspd, el 46.7% desarrolló EA en comparación con el 4.6% de los sujetos sin caspd. Fue más común que los pacientes con caspd fueran de sexo masculino, que tuvieran más edad en el momento del estudio y que tuvieran la apolipoproteína E4.

El desvío estándar promedio en los umbrales auditivos en el subgrupo de personas con caspd no fue estadísticamente distinto entre los 7 sujetos que más tarde desarrollaron EA y los 8 con caspd que no desarrollaron demencia. El patrón de pérdida acústica periférica fue predominantemente sensorial tanto en individuos con caspd como en aquellos sin caspd. El patrón de pérdida auditiva no difirió entre ambos grupos.

Los puntajes SSI-ICM fueron significativamente inferiores en pacientes con EA respecto de los participantes sin demencia. Por lo tanto, los autores consideran que la función auditiva periférica no explica la diferencia en los muy bajos valores de SSI-ICM observados en sujetos con EA y caspd.

La deficiencia de la FACPH se asoció con un índice de riesgo ajustado según edad de EA de 10.8. Después del control a partir de la edad, sexo, nivel educativo, alelo E4 y nivel de audición el riesgo se elevó a 23.3. La deficiencia de la FACPH tuvo un valor predictivo positivo de posterior EA de un 47%. Sin embargo, la sensibilidad fue sólo del 17.5%

Discusión

Los hallazgos del estudio son compatibles con la hipótesis de que la deficiencia de la FACPH se asocia con compromiso a predominio de las vías auditivas primarias. De hecho, en la prueba SSI-ICM, el sujeto debe oír la señal, separarla de otros mensajes e identificarla. Los hallazgos, concluyen los autores, avalan la teoría de que lesiones en las vías auditivas en el cerebro medio son indicadores preclínicos de EA.

 

Ref : INET , SAMET , OTORRINO , GERIAT , NEURO