OTORRINOLARINGOLOGIA

TITULO : "Nasolaringoscopía Flexible. Un Procedimiento de Alto Rendimiento y Bajos Riesgos."

AUTOR : Hayes J, Houston R

CITA : Postgraduate Medicine 106(3): 107-114, Ref.: 7, Sep 1999

REVISTA : [Flexible Nasolaryngoscopy. A Low-Risk, High-Yield Produce]

MICRO : Análisis sobre los beneficios de la realización de la nasolaringoscopía, procedimiento sencillo, fácil, económico y rápido. Además, provee información suficiente para permitir el tratamiento adecuado de la mayoría de los padecimientos de nasofaringe y laringe.

RESUMEN

Introducción

En muchas ocasiones los médicos clínicos reciben en su consultorio a individuos que refieren síntomas pertinaces de afecciones nasales o laríngeas. En estos casos, tratándose de indicadores indirectos, los procedimientos diagnósticos implementados no suelen aclarar mucho el panorama. Por lo tanto, la visualización directa de las estructuras afectadas en el propio consultorio puede proporcionar una ayuda invalorable, a la vez que evita los gastos propios de la búsqueda diagnóstica.

La nasolaringoscopía flexible (NLF) consiste en el pasaje de un fibroscopio pequeño y flexible a través del orificio nasal. Esto permite la visualización de la nariz, el nasofarinx y la laringe.

Indicaciones

La NLF está indicada en todos los casos en que se requiere una visión directa de la anatomía nasofaríngea o laríngea: carraspera crónica, sospecha de cuerpo extraño en la nariz o la laringe, sinusitis, obstrucción nasal, tos crónica, otitis recurrente y halitosis. Otras indicaciones posibles son las epistaxis recurrentes de origen desconocido, la evaluación de la garganta y la práctica de intubación nasotraqueal estándar.

Procedimiento

Antes de la introducción del dispositivo se requiere un cuidadoso examen nasal para investigar el orificio que resulta más permeable. Luego se procede a la utilización de un spray con seudoefedrina para reducir el riesgo de epistaxis secundaria a la colocación del aparato, disminuir el edema posterior a la apertura de la nariz y desecar las secreciones excesivas que podrían dificultar la visión. Si bien esta droga está contraindicada en sujetos con cardiopatías, el uso tópico puede reducir los riesgos. De lo contrario se recomienda el reemplazo por cocaína al 4%. Luego de aguardar 15 minutos para que haga efecto la anestesia (lidocaína) suministrada en forma de spray se inicia el procedimiento de visualización de la zona.

Areas anatómicas importantes

La primera estructura visualizada es el cornete inferior; luego se ven el cornete medio y los meatos. Todos deben ser observados con detenimiento para detectar irregularidades o tumefacción. Tanto el orificio nasolagrimal (por debajo del cornete inferior) como los orificios de los senos frontal y maxilar deben localizarse para pesquisar el drenaje de secreciones purulentas o signos de inflamación. También se prestará atención a las posibles desviaciones del tabique nasal o sus perforaciones. Es común la existencia de pólipos bilaterales; cuando se detecta alguna formación de esta naturaleza, pero de tipo unilateral, puede tratarse de un proceso neoplásico. Al acceder a la nasofaringe se atraviesa por las coanas y en las paredes laterales de la nasofaringe se abre el orificio de la trompa de Eustaquio, rodeado de un anillo muscular (torus tubarius). En la pared posterior se encuentran las amígdalas faríngeas, que deben ser investigadas en búsqueda de procesos inflamatorios o restos alimentarios que ocasionen halitosis. Es conveniente calcular su tamaño (distancia desde la coana al extremo de la estructura amigdalina) para precisar la existencia de hipertrofia. También se recomienda visualizar la fosa de Rosenmüller, dado que la mayoría de los tumores de la nasofaringe se ubican en esta localización. Luego el instrumental avanza hacia la orofaringe, donde deben examinarse el paladar blando, la úvula, las amígdalas linguales y las paredes laterales en búsqueda de protusiones pulsátiles que pueden corresponder a un aneurisma de carótida; o bien, en caso contrario, a tumores neurogénicos u osteofitos vertebrales. Finalmente, se accede a la laringe, que se examina en reposo, durante la respiración y en fonación. La anatomía regional debe considerar las paredes laterales, la base de la lengua, la valécula, la epiglotis, los repliegues ariepiglóticos, los aritenoides, los senos piriformes, las cuerdas vocales falsas y verdaderas, la subglotis, los anillos traqueales y la porción inicial del esófago. De las cuerdas vocales debe examinarse el grado de simetría, la inflamación o la presencia de masas en crecimiento. Manteniendo la precaución de que el instrumental no obture la laringe, con el consiguiente espasmo del órgano, debe estudiarse la función de deglución. También es conveniente examinar los movimientos de la úvula, la lengua y el paladar.

Todo el procedimiento no insume más de 15 minutos. Es adecuado, sostienen finalmente los expertos, documentar fotográficamente los hallazgos.

Ref : INET , SAMET , OTORRINO