NUTRICION

TITULO : "Sobrepeso, Patrón de Adiposidad y Factores de Enfermedad Cardiovascular en Niños Blancos y Negros."

AUTOR : Morrison J, Barton B, et al.

CITA : Journal of Pediatrics 135: 451-457, 1999.

REVISTA : [Overweight, fat patterning and cardiovascular disease risk factors in black and white boys]

MICRO : El sobrepeso y la adiposidad central se asociaron significativamente, en niños de raza blanca y negra, con otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

RESUMEN

Introducción

Se sabe que la obesidad se relaciona con un estado de riesgo. Sin embargo, se desconoce la forma de agrupación de estos factores en niños, señalan los autores. En el presente trabajo, los investigadores analizan las interrelaciones entre estas características de riesgo. Los métodos son similares a los empleados en el Estudio de Salud y Crecimiento del Instituto Nacional de Corazón, Pulmón y Sangre.

Métodos

Se incluyeron en la evaluación varones estudiantes de quinto a noveno grado de escuelas de Cincinnati. Sus edades oscilaban entre los 10 y 15 años. Se registró información concerniente a fecha de nacimiento y raza. Se calculó el índice de masa corporal (IMC) y la adiposidad central (según el espesor del pliegue cutáneo en la región subescapular, suprailíaca y tríceps). Estas determinaciones se llevaron a cabo con el equipo de Lange según el método de Behnke y Wilmore. Fueron realizadas dos mediciones en cada localización y se utilizó el promedio entre ellas. Se midió la presión arterial y se valoró el tamaño testicular y el estadio puberal según la escala de Tanner. Se tomaron, además, muestras de sangre para la determinación de lípidos, colesterol asociado con lipoproteínas de alta y baja densidad (HDLc y LDLc, respectivamente) y apolipoproteínas.

Resultados

Se obtuvo información de 285 estudiantes blancos y de 251 escolares de raza negra. Ninguno de los participantes era diabético. La altura, peso e IMC promedio en los niños de raza blanca fueron 155.2 cm, 46.7 kg y 19 respectivamente. En los negros, estos valores fueron de 158.0 cm, 50.6 kg y 20.0, en igual orden. En esta cohorte, un grupo mayor de estudiantes negros, en comparación con blancos, había iniciado los cambios relacionados con la pubertad. Asimismo, los negros tenían pubertad más avanzada.

Tanto en los estudiantes negros como blancos, el IMC se correspondió en forma positiva con el nivel de triglicéridos, de LDLc, relación entre LDLc y HDLc, y presión arterial sistólica y diastólica. En forma opuesta, el IMC se relacionó negativamente con la concentración de HDLc.

En forma similar, la adiposidad central se correlacionó de manera inversa con los niveles de HDLc, y de modo directo con los demás factores determinados. Las correlaciones fueron mayores en relación con el IMC que con la adiposidad central en niños blancos. En estudiantes negros, sin embargo, los coeficientes de correlación entre el IMC y los factores de riesgo cardiovascular no fueron significativamente superiores a los observados entre la distribución central de las grasas y el factor de riesgo. De hecho, las correlaciones entre la adiposidad central, triglicéridos y HDLc fueron las mismas o ligeramente superiores que las correlaciones correspondientes al IMC.

En cada grupo racial, los niños con sobrepeso tuvieron mayor adiposidad central, menor concentración de HDLc y niveles superiores de LDLc y triglicéridos. A su vez, fue mayor la presión arterial diastólica y sistólica.

La asociación entre sobrepeso y adiposidad central fue significativa, dicen los autores. Casi el 80% de los niños con sobrepeso tuvo un patrón de adiposidad central en comparación con el 40% de los estudiantes sin sobrepeso. La adiposidad central parece contribuir con el incremento de los factores de riesgo en niños blancos con sobrepeso.

Para analizar la influencia de la adiposidad central sobre los demás factores de riesgo después del ajuste según IMC, los investigadores realizaron modelos de regresión lineal utilizando ambas variables como continuas e incluyendo, en el modelo, edad y estado puberal.

De esta manera observaron que, en varones de raza negra, luego del ajuste según IMC, edad y estadio puberal, la adiposidad central ejerció un efecto significativo sobre la concentración de triglicéridos y la presión sistólica.

En cambio, en varones de raza blanca, la adiposidad central fue un factor predictivo independiente sólo para la presión sistólica. En los niños de ambas razas, la adiposidad central se asoció con aumento en los niveles de triglicéridos y en los valores de presión arterial sistólica.

Los varones negros y blancos con sobrepeso (55.3% y 41% respectivamente) tuvieron dos o más factores de riesgo, en comparación con el 12.7% y 13.7% de los niños negros y blancos sin sobrepeso. Sólo el 27.7% y el 23.5% de los participantes blancos y negros con sobrepeso no presentaron otros factores de riesgo. Estos porcentajes, en niños sin sobrepeso fueron del 60.2% y del 48.2%, respectivamente.

Entre los niños blancos con sobrepeso, el 83.8% tuvo uno o más factores de riesgo, mientras que sólo el 16.2% no presentó ningún factor. El 62.2% tuvo dos o más factores de riesgo.

Entre los estudiantes negros con sobrepeso, sólo el 21.4% de los niños con adiposidad central no tuvo otros factores de riesgo en comparación con el 33.3% de los que tenían sobrepeso y adiposidad central baja.

Discusión

Los autores recuerdan que, en niñas, las mediciones de peso y el patrón de adiposidad se relacionaron significativamente con otros factores de riesgo cardiovascular. El IMC se asoció fuertemente con estos factores tanto en niños blancos como negros. En ellos, el sobrepeso se relacionó intensamente con incremento de la adiposidad central. Esta asociación fue similar en varones de ambas razas y diferente, en cambio, a lo observado previamente en niñas. Entre ellas, la relación fue más intensa en participantes blancas.

En mujeres, la adiposidad central fue un factor predictivo del nivel de HDLc, relación entre LDLc y HDLc y presión arterial sistólica. En este estudio, las asociaciones entre varones fueron más limitadas. Aún se desconocen, señalan los autores, los factores que contribuyen con estas discrepancias en relación con sexo y raza.

La combinación del patrón de distribución de grasas y el sobrepeso, al parecer, es importante para predecir riesgo cardiovascular. Esta observación coincide con las conclusiones de Belly y colaboradores.

La combinación de estos factores simula el síndrome X descripto por Zavaroni y colegas, quienes comprobaron que la obesidad y la resistencia a la insulina se relacionaban con la elevación de la presión arterial en adolescentes.

Ref : INET , SAMET , NUTRI , PEDIAT , CARDIO