NEURYL
TITULO : "Cambio de Alprazolam a Clonazepam en el Tratamiento del Trastorno de Angustia."
AUTOR : Herman J, Rosenbaum J, et al.
CITA : Journal of Clinical Psychopharmacology 7(3):175-178, 1987.
REVISTA : [The Alprazolam to Clonazepam Switch for the Treatment of Panic Disorder]
MICRO : Ambos fármacos son eficaces en el tratamiento de las crisis de angustia. Los autores describen sus diferencias.
RESUMEN
Introducción
El trastorno de angustia, con o sin comportamiento fóbico, es una patología psiquiátrica frecuente que genera incapacidad importante y profundo distrés, dicen los autores. Sin embargo, la evidencia acumulada puso de manifiesto la eficacia del tratamiento farmacológico en estos individuos. Tres clases de drogas son eficaces: los antidepresivos heterocíclicos (imipramina), los inhibidores de la monoaminooxidasa y las benzodiazepinas (alprazolam, Az)
Mientras que el Az es eficaz en el tratamiento de los ataques de angustia, algunos investigadores consideran que otras benzodiazepinas resultan ineficaces. El Az se usó ampliamente debido a su rápido inicio de acción, escasos efectos adversos, eficacia para bloquear las crisis, aceptabilidad por parte de los pacientes y facilidad de prescripción.
Sin embargo, algunos pacientes experimentan complicaciones con el tratamiento; entre ellas, recurrencia de los síntomas entre las tomas diurnas con períodos cada vez más cortos de eficacia y rebote sintomático matutino.
El tratamiento óptimo del trastorno de angustia, especialmente cuando se acompaña de conductas fóbicas, es el bloqueo sintomático. Debido a que al recuperar la seguridad, los pacientes pueden volver a sus actividades habituales, los efectos señalados anteriormente pueden ser de particular importancia. El clonazepam (Cz), otra benzodiazepina potente, se comercializó como un fármaco anticonvulsivo. Es capaz de bloquear los síntomas del trastorno de angustia y, debido a su acción prolongada, puede evitar la aparición de los síntomas adversos mencionados. Los datos preliminares apuntaron a que el Cz sería un fármaco útil, en dosis bajas, en el manejo de pacientes con trastorno de angustia. En este trabajo, los autores evalúan el efecto del cambio de una medicación por otra.
Métodos
Se incluyeron 48 sujetos consecutivos con criterios diagnósticos según el DSM-III, tratados con Az por trastorno de angustia. Todos referían alguno de los problemas comentados, por lo cual se les ofreció la posibilidad de cambiar a Cz en forma abierta. La respuesta clínica con ambos fármacos se valoró en una escala de 6 puntos, antes y después del cambio de medicación. Además, los enfermos llevaron un control cuidadoso de los síntomas y efectos adversos atribuibles al tratamiento.
Resultados
Cuarenta y uno de los 48 sujetos logró completar la transición de Az a Cz según el protocolo propuesto. La dosis promedio de Az en el momento del viraje fue de 2.95 mg por día (entre 0.5 mg y 8 mg diarios). Los enfermos habían recibido, en promedio, Az durante 58 semanas. Un total de 39 continuó con Cz durante 40 semanas en promedio, con dosis de 1.5 mg diarios (0.125 a 3 mg por día). El Cz se toleró bien con similar control de los síntomas de angustia en comparación con el Az. El 82% de los pacientes refirió sentirse mejor con Cz debido a la menor frecuencia de administración y a la falta de ansiedad entre las dosis. Cinco pacientes se sintieron igual con ambos fármacos. Dos enfermos refirieron peor control de los síntomas y desearon volver al tratamiento original.
Discusión
A pesar de que el estudio fue abierto y preliminar, la observación clínica sugiere que los pacientes con trastorno de angustia pueden ser adecuadamente tratados con Az o Cz. Sin embargo, el último reduce y elimina algunos efectos que tienen que ver con la farmacocinética del Az -ansiedad matutina, ansiedad interdosis y necesidad de dosis frecuentes en casos seleccionados-.
Aunque amplios estudios internacionales y controlados avalaron el uso del Az en el manejo de pacientes con trastorno de angustia, no ocurrió lo mismo en relación con Cz. No obstante, las observaciones preliminares parecen indicar que el Cz es igualmente eficaz, aunque con la posibilidad de menores administraciones diarias. El fármaco parece especialmente útil en pacientes que sufren crisis de angustia sin síntomas depresivos persistentes y con respuesta inadecuada al Az por los síntomas entre dosis.
Ref : INET , NEY , PSIQ