NEURYL
TITULO : "Tolerabilidad del Clonazepam en Pacientes Gerontopsiquiátricos Dementes y No Dementes."
AUTOR : Calkin P, Kunik M, et al.
CITA : International Journal of Geriatric Psychiatry 12:745-749, Ref.:34, 1997.
REVISTA : [Tolerability of Clonazepam in Demented and Non-demented Geropsychiatric Patients]
MICRO : El clonazepam, además de su eficacia, ha demostrado ser una benzodiazepina con buena tolerabilidad en el anciano.
RESUMEN
Introducción
El clonazepam, una benzodiazepina de actividad intermedia que se une de manera específica a los receptores centrales, fue aprobado en 1976 como antiepiléptico y para su uso en patología psiquiátrica -manía, trastorno de angustia, depresión y ansiedad-. Por este motivo, señalan los autores, podría resultar útil en el tratamiento de pacientes dementes.
Debido a que los estudios sobre efectos adversos fueron efectuados principalmente en individuos jóvenes, quedaba por aclarar lo que sucedía con los ancianos, sobre todo en lo referente a la sedación diurna, pérdida de la memoria y alteraciones cognitivas. Los efectos farmacodinámicos en ancianos son desconocidos pero se considera que este grupo de individuos tiende a ser más vulnerable a los cambios farmacocinéticos propios de la edad.
Métodos
Fueron evaluados en forma multidisciplinaria todos los pacientes internados en la Unidad de Psiquiatría Geriátrica del Centro Médico de Veteranos de Houston (EE.UU.) entre octubre de 1993 y julio de 1995. La estudio incluyó el examen físico, los antecedentes clínicos, médicos y psiquiátricos, análisis de laboratorio, radiografías de tórax, electrocardiograma, electroencefalograma y tomografía computada de cerebro. Tanto al ingreso como en el momento del alta se practicaron, además, una serie de evaluaciones especiales. Entre ellas el Examen Mínimo de Estado Mental, la Escala Breve de Puntaje Psiquiátrico, el Cuestionario sobre Agitación de Cohen-Mansfield y la Escala de Ordenamiento de Efectos Colaterales. Se obtuvo un consenso acerca del diagnóstico de cada caso y se empleó el puntaje de la Evaluación Global de Funcionamiento según los criterios de las clasificaciones del DSM-IIIR y DSM-IV.
Se identificó, dentro de este grupo de pacientes, a aquellos que habían recibido clonazepam durante su internación debido al diagnóstico de manía aguda, para interrumpir la ansiedad o la agitación que no respondían a otras medidas terapéuticas. Para establecer los cambios en respuestas al tratamiento farmacológico se emplearon las pruebas de evaluación mental ya mencionadas.
Resultados
Sobre los 33 ingresos acontecidos durante el período de referencia fueron identificados 27 sujetos que recibieron clonazepam. De ellos, 3 fueron dejados de lado debido a que 1 interrumpió el tratamiento por sedación y confusión crecientes, y otros 2 porque la droga se empleó durante un período de tiempo muy corto. Los restantes pacientes tenían entre 63 y 79 años y sus diagnósticos fueron: demencia (10 casos), trastornos afectivos (6), alteraciones psicóticas (6) y trastornos de ansiedad (1). La dosis de clonazepam empleada osciló entre 0.25 y 3 mg y se usó hasta lograr la estabilización durante 2 semanas antes del alta. Además, los pacientes utilizaron, en promedio, 1.7 drogas psicotrópicas aparte de la benzodiazepina estudiada.
El 75% de los enfermos fueron dados de alta con antipsicóticos, el 46% con antidepresivos y el 33% con anticonvulsivantes. Luego del alta de la institución, 5 de los pacientes tratados con clonazepam fueron tratados en su domicilio sin supervisión; otros 10 fueron asistidos en su hogar pero con supervisión de tiempo completo o parcial; y 9 fueron derivados a ambientes de cuidados más estrictos. En el total de la muestra (16 sujetos dementes y 8 no dementes) hubo una mejoría significativa en la mayoría de las escalas con puntaje, sin que se objetivaran diferencias estadísticamente significativas entre ambos subgrupos. Ninguno de los instrumentos de medición empleados detectó empeoramiento sintomático.
Discusión
Si bien han mostrado su utilidad para una serie amplia de trastornos psiquiátricos, el empleo de benzodiazepinas debe ser cauteloso, sobre todo en lo que se refiere a los cambios de dosis. Los pacientes evaluados por los autores demostraron una mejoría en todos los aspectos funcionales, sin incremento en la incidencia de efectos adversos. A su vez, resulta particularmente auspicioso que la mayoría de ellos hayan sido dados de alta a sus domicilios, ya sea solos o bajo supervisión. Por ello, en su experiencia, los autores emplean clonazepam para pacientes con demencia, particularmente cuando la ansiedad contribuye a generar trastornos de conducta. En estos casos, afirman, el clonazepam puede ser de primera elección; con una dosis inicial de 0.5 mg durante la noche se puede aguardar una estabilización de las concentraciones durante 5 a 7 días, a partir de los cuales pueden considerarse eventuales cambios de dosis.
Las limitaciones de la investigación, señalan los autores, radican en la ausencia de un grupo de enfermos sin tratamiento, en que no hubo un diseño de ciego para los investigadores, en la falta de evaluación a largo plazo y en que los pacientes recibían además otros fármacos de tipo psiquiátrico.
No obstante, consideran, el clonazepam surge como una droga promisoria para pacientes psiquiátricos dada su buena tolerabilidad. No obstante, resta la realización de estudios controlados que confirmen sus beneficios y la ausencia de efectos colaterales.
Ref : INET , NEY , PSIQ , NEURO , GERIAT