NEUROLOGIA

 

TITULO : "Las Personas de Edad Avanzada con Alteración de la Movilidad Tienen Loci Específicos de Anormalidades Periventriculares en las Imágenes de Resonancia Magnética."

AUTOR : Benson RR, Guttmann CR, et al.

CITA : Neurology 58:48-55, 2002

REVISTA : [Older People With Impaired Mobility Have Specific Loci of Periventricular Abnormality on MRI]

MICRO : Las lesiones de las zonas periventriculares de la sustancia blanca frontal y occipitoparietal pueden asociarse con trastornos de la movilidad en personas de edad avanzada.

 

RESUMEN

Introducción

Las alteraciones de la marcha y del equilibrio que provocan caídas o dificultan la movilidad producen pérdidas significativas de la independencia y de la calidad de vida en las personas mayores. La prevalencia de disfunción de la marcha aumenta rápidamente después de los 65 años, y afecta a casi la mitad de los mayores de 85. Según algunas investigaciones, tales alteraciones de la marcha o del equilibrio reconocen como causa importante pero escasamente diagnosticada a las anomalías de la sustancia blanca cerebral. La técnica utilizada para identificar regiones de sustancia blanca anormal ha sido la segmentación automática por clase de tejido con técnicas de resonancia magnética (RM). De ese modo se demostró que los pacientes con alteraciones de la movilidad presentan un volumen aproximadamente dos veces mayor de anomalías de la señal de la sustancia blanca (ASSB) en comparación con personas normales. Los autores investigaron e identificaron las localizaciones anatómicas específicas a nivel de la sustancia blanca que mejor predicen la alteración de la movilidad en grupos de pacientes con diferencias comprobadas en su desempeño.

Métodos

Participaron en el estudio personas mayores de 70 años, sin alteraciones cognitivas, con un examen físico normal. La movilidad fue evaluada con una prueba de desempeño físico de la extremidad inferior (SPPB, Short Physical Performance Battery). Esta prueba utiliza la suma del desempeño en tres tareas desarrolladas con un límite de tiempo preestablecido: equilibrio en la posición erguida, capacidad para ponerse de pie desde la posición sentada y velocidad al caminar. Los participantes fueron clasificados, en función del puntaje total, en dos categorías de movilidad: con mayor movilidad o con movilidad disminuida (por lo general con grados leves de disminución). Se obtuvieron imágenes de RM en 28 pacientes (16 con movilidad disminuida). En ellos se aplicó una técnica de segmentación semiautomática de la cavidad craneal, construyéndose un modelo probabilístico de distribución de las clases de tejidos con las imágenes ponderadas en T2. 

Resultados

El análisis permitió identificar cuatro regiones (dos bilaterales) significativas, localizadas simétricamente en la sustancia blanca frontal y parietoccipital, inmediatamente contiguas a los ventrículos laterales. Las regiones posteriores tenían mayor tamaño que las anteriores. La sensibilidad fue mayor para las regiones periventriculares frontales, mientras que la especificidad lo fue para las regiones periventriculares posteriores, así como también el valor predictivo positivo. El valor predictivo negativo fue mayor para las regiones frontales.

El único paciente con movilidad disminuida sin ASSB en las áreas mencionadas presentaba varios infartos lacunares en la sustancia blanca frontal y parietal profunda y en el tronco encefálico.

En los dos pacientes sin movilidad disminuida con ASSB significativas en la región posterior, las anomalías eran unilaterales.

No se observaron diferencias netas entre los grupos en la distribución topográfica de las regiones no periventriculares profundas de ASSB. No obstante, todos los pacientes con movilidad disminuida presentaban ASSB fuera de la zona periventricular, en tanto que sólo el 50% de los controles la presentaban fuera de esa zona. En todos los casos las lesiones eran asimétricas, a diferencia de lo observado en las ASSB periventriculares, que eran predominantemente simétricas.

Discusión

El método semiautomatizado de análisis de las imágenes permitió delinear el sustrato anatómico de una alteración de la movilidad asociada con el envejecimiento, informan los autores. Dos regiones periventriculares de ASSB, distribuidas simétricamente, se asociaron de manera significativa con la disminución de la movilidad. La ASSB periventricular frontal fue un indicador predictivo altamente sensible pero inespecífico de alteración de la movilidad, en tanto que la ASSB posterior (parietoccipital) fue específica pero no sensible. La identificación de localizaciones específicas de ASSB permitió discriminar ambos grupos con grados diferentes de movilidad. Los loci de sustancia blanca periventricular identificados contendrían fibras críticas para el control normal de la marcha y el equilibrio.

Se observó que la ASSB frontal se relaciona con la alteración de la movilidad, pero su presencia aislada no es suficiente para producir su disminución. La diferente sensibilidad y especificidad de las regiones identificadas podría explicarse por una acumulación no al azar de ASSB a lo largo del tiempo. En consecuencia, la ASSB frontal aislada representaría un estadio presintomático del proceso. La fase sintomática estaría asociada con la existencia de ASSB en la región periventricular posterior.

En comparación con las fibras de localización más superficial, los haces de sustancia blanca más profundos atraviesan mayores distancias intrahemisféricas que conectan centros sensoriales y motores corticales remotos y zonas subcorticales. El mantenimiento de la postura erguida durante acciones estáticas o en movimiento requiere el procesamiento de estímulos visuales, proprioceptivos, somatosensoriales, vestibulares y motores continuos. Una lesión que comprometa la integridad de cualquiera de estas interconexiones reducirá la eficiencia del procesamiento, causando un «síndrome de desconexión sensitivomotora».

Otro aspecto importante de los hallazgos presentados se relaciona con el mecanismo patogénico subyacente sugerido por la localización y distribución de las lesiones. La simetría de las lesiones identificadas en los pacientes con movilidad disminuida sugiere un mecanismo degenerativo que afecta las venas subependimarias. Como mecanismo no isquémico se propuso la degeneración del epitelio ventricular con trasudación ulterior de líquido ependimario hacia la sustancia blanca.

 

Ref : INET , SAMET , NEURO , GERIAT