NEUROACTIL

TITULO : "La L- Acetilcarnitina en el Tratamiento de Los Pacientes Con Neuropatías Periféricas"

AUTOR : De Grandis, D. ; Santoro, L.et al

CITA : Clin. Drug. Invest. vol. 10, nro. 6, 317-322, 1995

REVISTA : [L-Acetylcarnitine in the Treatment of Patients with Perihperal Neuropathies]

MICRO : La administración de L-acetilcarnitina resulta beneficiosa en el tratamiento de neuropatías de diversos orígenes.

RESUMEN

Introducción

La L-acetilcarnitina (LAC), señalan los autores, parece ser útil para el tratamiento de las neuropatías periféricas a través de su acción pleiotrópica sobre el metabolismo de las células nerviosas, tanto centrales como periféricas. Estudios preclínicos, refieren, demuestran que la LAC ejerce su acción potencial a través de distintos caminos, por ejemplo, acelera la maduración de la neuronas cerebelares en cultivo, activa los receptores del factor de crecimiento nervioso, evita la pérdida de sustancia P en los nervios periféricos de animales diabéticos, induce la producción de fosfolípidos de membrana y la síntesis de proteínas mitocondriales, aumenta el transporte y oxidación de ácidos grasos no esterificados, favorece la eliminación de radicales libres y protege a las células nerviosas contra la peroxidación
lipídica mediante la activación de factores antioxidantes. En el presente trabajo, los investigadores evaluaron las posibles consecuencias clínicas de los efectos metabólicos inmediatos luego de la medicación con LAC.

Pacientes y métodos

Los expertos realizaron un estudio multicéntrico prospectivo a doble ciego donde participaron 426 pacientes de 55.6 años de edad promedio con diagnóstico clínico de neuropatía periférica.
Los pacientes fueron divididos en forma aleatoria en 2 grupos, uno (grupo LAC) recibió LAC 1 000 mg diarios por vía intramuscular durante 10 días y 2 000 mg diarios los siguientes 20 días, mientras que el otro recibió placebo durante el mismo período (grupo P). Los participantes fueron examinados clinicamente y neurofisiológicamente en el día 0 y 30, determinaron la velocidad de conducción de los nervios motores peroneo medio, ulnar y común en el segmento codo-muñeca y en el trayecto rodilla-tobillo. También evaluaron los nervios sensoriales medio, cubital y sural. Por otra parte, la evaluación neurofisiológica estuvo restringida a los 298 pacientes que presentaron velocidad de conducción patológica al inicio (139 del grupo LAC y 159 del P). La eficacia potencial de la LAC sobre la intensidad dolorosa fue evaluada a través de una escala de 0 a 10, mientras que la tolerabilidad fue analizada en una escala de 0 a 4.

Resultados

La conducción de los nervios motores peroneos fue investigada por los especialistas en 183 pacientes, 87 del grupo LAC y 96 del P. En comparación con los valores iniciales, el cambio promedio en la velocidad de conducción, tanto para las mononeuropatías como para las polineuropatías, fue +1.64 en el grupo LAC y +0.49 en el P. Esta variable sólo mostró diferencias significativas entre el grupo LAC y P, al analizar los pacientes con mononeuropatías (P< 0.01). En cuanto a la conducción de los nervios sensoriales, los expertos evaluaron 115 pacientes, 52 del grupo LAC y 63 del P. En el grupo LAC observaron un aumento importante respecto del grupo P, tanto en los pacientes con mononeuropatías como en los que presentaron polineuropatías, +3.43 vs +1.08 y +1.54 vs +0.57 P< 0.05), respectivamente. Luego de 30 días de tratamiento, ambos grupos mostraron una reducción importante y similar del dolor e inclusive remisión total en algunos casos, dicen los investigadores. Respecto de los efectos adversos, 9 pacientes del grupo LAC y 8 del grupo P, informaron una mala tolerancia al medicamento, aunque a juicio de los autores, sólo 4 participantes del grupo LAC y 5 del P presentaron realmente dicha condición. Del total, 32 pacientes (7.5%) no completaron el tratamiento, 24 faltaron al control médico y 7 (5 del grupo LAC y 2 del P) presentaron efectos adversos, náuseas, dolor epigástrico y vómitos (3 LAC y 1 P) o cefalea y parestesia facial (2 LAC y 1 P). Si bien la relación entre estos efectos y la medicación no puede ser confirmada, la administración de LAC está relacionada con efectos adversos gastrointestinales, sostienen los autores.

Discusión

Las mononeuropatías y polineuropatías periféricas son enfermedades que cubren un amplio espectro de etiologías y mecanismos patogénicos. Sin embargo, aclaran los especialistas, la fase final del daño neuronal y la recuperación es común para distintos subtipos de las mencionadas patologías. Por ello, los expertos consideran importante la utilización de fármacos con actividad pleiotrópica sobre diversas vías metabólicas involucradas en la regeneración de las fibras nerviosas. En este estudio, afirman los autores, la LAC demostró eficacia en el mejoramiento de la conducción electrofisiológica en las mononeuropatías y en las polineuropatías, pero para estas últimas sólo respecto a la velocidad de conducción de los nervios sensoriales. Sobre la base de este hallazgo, los expertos conjeturan que las mononeuropatías pueden verse más influenciadas por la microvascularización nerviosa, tanto en los procesos agudos (trauma) como en los crónicos (diabetes, compresión o poliarteritis nodosa). De hecho, agregan, es sabido que la LAC produce permeación proteica a nivel microvascular y atenúa la disfunción miocárdica inducida por isquemia. Este mecanismo adicional de acción, continúan su análisis los especialistas, puede estar ausente en las polineuropatías, y de esta forma el agente actuaría sólo en los procesos metabólicos intrínsecos y regenerativos de los nervios; son necesarios estudios adicionales, acotan, para poner a prueba esta hipótesis. Los resultados de este ensayo, sintetizan, demuestra un claro beneficio de la LAC en el tratamiento de neuropatías de diferentes orígenes; el fármaco actúa rápidamente y es bien tolerado, con efectos adversos leves y poco frecuentes. La eficacia comprobada, concluyen, justifica la realización de nuevos estudios clínicos.


Ref : INET , NER , NEURO , PSIQ