LUMIX

 

TITULO : Efectividad y Seguridad del Tratamiento con Sildenafil en Pacientes con Disfunción Eréctil e Hipertensión Arterial

AUTOR : Manasia P, Ribé Subirà N, Bassas L y Pomerol J

REVISTA : [Efectividad y Seguridad del Tratamiento con Sildenafilo en Pacientes con Disfunción Eréctil e Hipertensión Arterial]

CITA : Archivos Españoles de Urología 56(7):799-804, 2003

MICRO : En hipertensos, el tratamiento de la disfunción eréctil con sildenafil no produce interacciones farmacológicas con los agentes antihipertensivos.

 

Introducción

La disfunción eréctil (DE) comprende la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección con rigidez suficiente para la penetración. La causa de la entidad es orgánica en el 60% de los casos, psicológica en el 30%, asociada a ciertos fármacos entre el 1% y 2%, mientras que el resto es difícil de definir. La hipertensión arterial (HTA) y las drogas utilizadas para su tratamiento constituyen dos factores importantes en la aparición de la DE. La posibilidad de experimentar la disfunción asciende al 5% a los 40 años y aumenta al 15% a los 70 años, prevalencia que alcanza el 20% en hipertensos que además son fumadores. Asimismo, la DE asociada con las drogas antihipertensivas es una de las razones más frecuentes de incumplimiento de la terapia. Los betabloqueantes y las tiazidas son los fármacos que con mayor frecuencia producen DE. La interferencia de estos factores en la función sexual de los pacientes puede conducir a un deterioro importante de la calidad de vida. Por ello, es esencial la evaluación de la eficacia de los tratamientos disponibles desde el punto de vista del paciente, así como su impacto en la calidad de vida.

Métodos

Los autores evaluaron 85 pacientes diagnosticados con DE e HTA tratados con sildenafil 50 mg por un período de 10 semanas como mínimo y uno o más antihipertensivos y a 85 sujetos con DE tratados con sildenafil y sin HTA. El análisis incluyó el momento de aparición de la HTA, grado de repercusión, asociación con otros factores de riesgo y tipo de respuesta al tratamiento farmacológico de la DE. Los participantes completaron el cuestionario Indice de Función Eréctil (IIEF) que permitió orientar y conocer el tipo de trastorno. La eficacia del sildenafil fue evaluada mediante el IIEF, completado antes y después de la terapia. Las variables incluidas en el análisis incluyeron edad, peso, altura, consumo de alcohol y tabaco, patologías asociadas consideradas como posibles factores de riesgo para padecer DE (diabetes, lesión medular, enfermedad cardiovascular y depresión) y las terapias correspondientes. Los autores compararon los resultados del IIEF antes y después de la intervención y analizaron las respuestas del cuestionario de acuerdo con el tratamiento antihipertensivo.

Resultados

La edad de los pacientes varió entre 37 y 86 años, con una media de 58.7 años. El 50% y el 44.6% de la muestra consumían tabaco y alcohol, respectivamente. La muestra incluyó pacientes con diabetes, patología prostática, depresión, dislipidemia, cardiopatía isquémica y lesión medular. El 80% de los hipertensos recibía monoterapia, el 66% inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, 15.5% antagonistas del calcio, 8% diuréticos, el 5.3% betabloqueantes y el 5.2% bloqueantes alfa. El 9.4% no recibió tratamiento, mientras que el 7% fue tratado con varios agentes. Sólo el 13.5% de la muestra fue sometido previamente a tratamientos para la DE (fármacos de administración oral, inyecciones intracavernosas, dispositivos de vacío, psicotrópicos, entre otros). El 88.8% de los pacientes declararon que la terapia había mejorado las erecciones. La cantidad de factores de riesgo y el tipo de tratamiento antihipertensivo no se relacionaron con la necesidad de modificación del régimen ni con la dosis eficaz, como tampoco con la mejoría declarada. El 22.6% de la muestra experimentó reacciones adversas, la cefalea (20%) y el rubor facial (5.8%) fueron las predominantes. La dispepsia, congestión nasal y visión borrosa alcanzaron el 3.5%, 2.3% y 2.3%, respectivamente. Los autores no observaron diferencias en cuanto a cantidad de eventos adversos en función del número de factores de riesgo ni del tipo de antihipertensivos utilizados. La presión arterial diastólica disminuyó 4.4 mm Hg con el sildenafil. En la visita inicial el 55.2% de los pacientes presentó DE importante, mientras que al final de la terapia la cifra se redujo al 4.7%, encontrándose el 58.4% de la población en la categoría de disfunción leve. El puntaje del IIEF aumentó de 12.6 a 28.5 en los sujetos tratados con sildenafil. Ni la cantidad de factores de riesgo ni el tipo de tratamiento establecieron diferencias importantes con la gravedad de la DE antes de la terapia. Por último, el tratamiento sólo produjo erección como respuesta a la estimulación sexual.

Conclusión

El sildenafil es eficaz y seguro para el tratamiento de la disfunción eréctil en hipertensos, independientemente del tipo de fármaco antihipertensivo utilizado. Aunque los estudios clínicos iniciales indicaron que el fármaco presentaba propiedades vasodilatadoras, no se descubrió sinergia en la interacción del sildenafil y la amlodipina, lo que era previsible, debido a que el hipotensor no utiliza la vía del GMPc. Dado que los otros tipos de antihipertensivos tampoco ejercen sus efectos mediante esta vía, los autores estiman que no son de prever interacciones sinérgicas con el sildenafil.

Ref : INET, LUM, INVCLIN