ESOPRAZOL

 

TITULO: El Esomeprazol es más Eficaz que el Lansoprazol para Mantener el pH Gástrico Superior a 4

AUTOR: Wilder Smith C, Lind T, Röhss K y colaboradores

TITULO ORIGINAL: Acid Control with Esomeprazole and Lansoprazole: A Comparative Dose-Response Study

CITA: Scandinavian Journal of Gastroenterology 42(2):157-164, 2007

MICRO: La comparación de la dosis baja, estándar y doble de esomeprazol y lansoprazol, administrada 1 vez al día a un grupo de sujetos sanos, demostró que el primer agente es capaz de mantener los valores de pH intragástrico por encima de 4 durante mayor cantidad de horas, tanto durante el día como por la noche.

 

 

Introducción

Se ha establecido que para lograr la curación de la esofagitis erosiva es fundamental la cantidad de tiempo que el pH intraesofágico logra mantenerse por debajo del valor de 4. Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son eficaces para controlar la secreción ácida gástrica, aunque algunos pacientes requieren aumentar la dosis o cambiar el agente terapéutico para obtener alivio sintomático y la resolución de la lesión esofágica.

Si bien distintos estudios han comparado la eficacia del lansoprazol con la del omeprazol o el esomeprazol, en dosis estándar, para disminuir el pH intragástrico en individuos sanos, de acuerdo con sus autores, el presente es el primer ensayo clínico de comparación directa de los efectos de dosis crecientes de esomeprazol y lansoprazol, y de ambos fármacos entre sí. De modo aleatorio, todos los participantes recibieron dosis de 20 mg, 40 mg y 80 mg de esomeprazol, así como de 15 mg, 30 mg y 60 mg de lansoprazol, que representan las indicadas como terapia de mantenimiento, para lograr la curación o cuando se requiere doble dosis, respectivamente.

Metodología

El estudio se realizó en un solo centro y fue aleatorizado, sin cegamiento, contó con 6 ramas de tratamiento y diseño de tipo cruzado.

Para controlar mejor los posibles factores de confusión (medicación, comorbilidades, etc.) y dado que no existen diferencias en los mecanismos de producción de ácido gástrico entre las personas sanas o con reflujo gastroesofágico, se incluyeron sólo sujetos sanos. Los participantes debían tener serología negativa para Helicobacter pylori y pH intragástrico > 4 durante menos del 30% del tiempo, durante 24 horas, entre otros requisitos de selección.

Los individuos incluidos en el estudio fueron asignados al azar para recibir cápsulas de esomeprazol magnesio en dosis de 20, 40 u 80 mg/día, o bien de lansoprazol, 15, 30 o 60 mg/día. La medicación se administró 1 vez por día, 30 minutos antes del desayuno, durante 5 días. Cada sujeto recibió los 3 esquemas de dosificación de ambos IBP, en secuencia aleatoria, de modo que completaron 6 períodos de tratamiento de 5 días cada uno, separados por un intervalo de reposo farmacológico (wash out) de 13 días.

El día anterior a la toma inicial de medicación y al quinto día de farmacoterapia se realizó la medición del pH intragástrico durante 24 horas. Se indicó a todos los participantes abstenerse de la ingesta de alcohol o jugo de frutas, cumplir 5 comidas al día y no recostarse hasta el momento del descanso nocturno.

El objetivo principal de los investigadores fue examinar la relación dosis-respuesta para el esomeprazol y el lansoprazol, de acuerdo con la cantidad de tiempo que el pH mostró valores > 4 en el intervalo de 24 horas, el día 5 de cada ciclo de tratamiento. Otros objetivos incluyeron la valoración de la respuesta de ese parámetro fisiológico en las primeras 12 horas (0-12 horas) posteriores a la toma de medicación y las siguientes (12-24 horas), comparar el control de la secreción ácida gástrica obtenido con las dosis crecientes de cada fármaco individual y entre sí (para las dosis más baja, intermedia y máxima indicadas) y cotejar el promedio de la mediana del pH intragástrico registrado durante el quinto día del estudio.

También se valoró la seguridad del lansoprazol y el esomeprazol, según los eventos adversos (EA) comunicados y los resultados de los análisis de laboratorio, solicitados a los participantes antes del inicio de la medicación, 24 horas después de la última toma de la dosis más elevada de cada fármaco y en la visita final de seguimiento.

Resultados

La población del estudio estuvo constituida por 40 personas de ambos géneros, con edad promedio de 30.9 años e índice de masa corporal medio de 22.6 kg/m2. Debido a la exclusión de algunos sujetos por diversas razones, los análisis predefinidos incluyeron 37 participantes.

Cantidad promedio de tiempo con pH intragástrico > 4, en 24 horas, al quinto día de farmacoterapia

Durante la evaluación inicial del estudio, la cantidad promedio de tiempo que el pH intragástrico mostró valores > 4, en el lapso de 24 horas, fue 2.2 horas, y el promedio de la mediana de ese parámetro fue 1.3, en la muestra en conjunto.

Al quinto día de farmacoterapia, la diferencia en el porcentaje de tiempo que el pH se mantuvo por encima de 4, en el intervalo de las 24 horas, fue significativamente mayor al comparar las dosis de 20 mg y 40 mg de esomeprazol (p < 0.001), no así entre las de 40 mg y 80 mg del fármaco. Esta diferencia también mostró significación estadística para las dosis comparadas de 15 mg y 30 mg (p = 0.0012) y de 30 mg y 60 mg (p < 0.0035) de lansoprazol.

Cuando se comparó la capacidad de ambos IBP para controlar la secreción ácida gástrica, se obtuvo una cantidad significativamente mayor de horas con pH > 4 (entre 2.3 horas y 3.7 horas adicionales) al emplear el esomeprazol que el lansoprazol (p < 0.001), para cada intervalo de dosis comparado; la única excepción correspondió a las dosis de mantenimiento de esomeprazol (20 mg) y lansoprazol (40 mg).

Respuesta de la secreción ácida en las 12 horas iniciales y siguientes, posteriores a la toma de la medicación

Respecto de la cantidad de tiempo que el pH permaneció por encima de 4, cuando el período de 24 horas del quinto día de medicación se dividió en las primeras 12 horas (0-12 horas o lapso diurno) y las últimas (12-24 horas o intervalo nocturno), posteriores a la toma, el aumento de la dosis de esomeprazol de 20 mg a 40 mg resultó en control significativo de esa variable, durante ambos períodos (p < 0.001); el incremento adicional de la dosis a 80 mg no aportó mayor beneficio. La administración de 30 mg y de 60 mg de lansoprazol logró mejores resultados que la de 15 mg y 30 mg, comparadas respectivamente (p < 0.001 y < 0.01), pero sólo durante las 12 horas iniciales, posteriores a la dosis (lapso diurno).

Cuando se examinaron ambos IBP entre sí, con excepción de la comparación entre 20 mg de esomeprazol con 30 mg de lansoprazol, el primer fármaco proporcionó entre 1.4 y 2.4 horas adicionales de control del pH intragástrico (valores > 4) entre las 0 y las 12 horas siguientes a su administración (p < 0.001), y entre 0.3 y 1.4 horas adicionales al considerar el intervalo entre las 12 y las 24 horas posteriores a la medicación (p < 0.05).

Cálculo del promedio de la mediana del pH intragástrico, al quinto día de cada período de farmacoterapia

La comparación del promedio de la mediana del pH intragástrico, medido durante 24 horas, al final de cada período de medicación, indicó que las dosis crecientes de ambos IBP proporcionaron control más efectivo de la producción ácida, excepto al aumentar la dosis de esomeprazol de 40 mg a 80 mg.

Al cotejar ese criterio de valoración entre las comparaciones de dosis de los fármacos en estudio, el esomeprazol en dosis de 40 mg y de 80 mg resultó en mejor respuesta que el lansoprazol, en cualquiera de las dosis indicadas, y el primero también resultó superior cuando se administraron 20 mg, en relación con 15 mg de lansoprazol.

Análisis de la respuesta individual de cada participante a los diferentes esquemas

En cada caso individual, el análisis de los valores del pH intragástrico mostró mejor control de la secreción ácida en los sujetos que recibieron 40 mg de esomeprazol, comparados con la indicación de 30 mg o de 60 mg de lansoprazol (p < 0.001), al emplear 20 mg del primer agente versus 15 mg del segundo (p < 0.01) y al utilizar la dosis de 80 mg de esomeprazol, en relación con 60 mg del IBP alternativo (p < 0.001).

Evaluación de la seguridad de los tratamientos

Los EA más frecuentes informados durante el estudio fueron la cefalea, el dolor abdominal y la diarrea, ninguno de ellos grave. Durante el transcurso del ensayo se produjeron 2 suicidios, que no fueron relacionados con la medicación.

Discusión

De acuerdo con los hallazgos de este trabajo, los autores afirman que los aumentos de dosis del lansoprazol y esomeprazol de 20 mg/día a 40 mg/día, no así a 80 mg/día, resultó en mayor cantidad de tiempo con pH intragástrico dentro de los valores deseables, condición que resulta fundamental para lograr la curación de la esofagitis erosiva.

Cuando se compararon los 3 niveles de dosificación (de mantenimiento, terapéutica y doble) de ambos IBP, el esomeprazol proporcionó mejor control de la secreción ácida que el lansoprazol. La dosis terapéutica de esomeprazol (40 mg) logró mantener por más tiempo el pH intragástrico por encima de 4 en un período de 24 horas, que su alternativa, el lansoprazol (30 mg), y la doble dosis del último (60 mg); además, la dosis de mantenimiento del primer fármaco (20 mg) también resultó superior que la de comparación de lansoprazol (15 mg) y similar a la dosis terapéutica del mismo (30 mg).

El análisis de las mediciones del pH en cada participante individual confirmó que la mayoría de los pacientes que recibieron esomeprazol logró inhibición de la secreción ácida por más tiempo.

En los pacientes tratados con IBP, es frecuente el adelanto de la producción de ácido gástrico durante la noche, por lo que es importante el control eficaz nocturno del pH. Según este ensayo, con excepción de la comparación entre 20 mg de esomeprazol y 30 mg de lansoprazol, el primer fármaco proporcionó no sólo mayor cantidad de horas diurnas con valores de pH > 4 sino que en las dosis intermedia y doble prolongó en 1 hora la respuesta sobre la secreción ácida nocturna, en relación con la opción alternativa.

Sumados a las conclusiones de otros trabajos de comparación directa del esomeprazol con pantoprazol, lansoprazol, rabeprazol y omeprazol, en individuos sanos o con reflujo gastroesofágico, los resultados del presente estudio sugieren que el esomeprazol es el IBP con mayor capacidad para lograr control temprano y más adecuado de la producción ácida gástrica.

Según sus autores, este trabajo fue original al comparar de manera directa las dosis más elevadas, clínicamente útiles, del esomeprazol (80 mg) y el lansoprazol (60 mg). El primer agente terapéutico, administrado en doble dosis y en dosis estándar (40 mg), resultó superior al alternativo para obtener mayor porcentaje de tiempo con pH intragástrico > 4 y promedio más elevado del pH en 24 horas.

En concordancia con publicaciones previas, se halló que el incremento de la dosis del lansoprazol se tradujo en mayor cantidad de tiempo con pH en valores deseados, pero no se ha demostrado que este cambio resulte en mayor tasa de curación de la esofagitis erosiva. En este trabajo, las dosis de 40 mg y de 80 mg de esomeprazol fueron las únicas capaces de mantener el control de la secreción ácida suficiente para obtener la resolución de lesiones esofágicas.

En la práctica clínica, muchos pacientes requieren aumentar la dosis de los IBP; según esta investigación, aunque el incremento de la dosis del lansoprazol mejoró el control de la secreción ácida, no logró equiparar la respuesta observada al emplear 40 mg de esomeprazol.

Conclusiones

En el presente trabajo, que incluyó una población de individuos sanos, la comparación de 3 dosis diferentes de esomeprazol y lansoprazol demostró la eficacia del primer agente, en dosis diaria de 40 mg, para lograr mayor control de la secreción ácida gástrica tanto durante el día como la noche, en relación con las dosis de 30 mg y 60 mg del IBP alternativo. El empleo de 20 mg de esomeprazol permitió mantener el pH intragástrico por encima de 4 durante más horas que el uso de 15 mg de lansoprazol, aunque no hubo diferencias significativas en comparación con 30 mg del segundo agente. De acuerdo con los hallazgos de este ensayo, el esomeprazol constituiría el IBP con mayor capacidad para inhibir la secreción ácida gástrica y, por lo tanto, para obtener tasas de curación más elevadas de la esofagitis erosiva.

 

Ref: ESOPRAZOL