DOLOMIN

 

TITULO : "¿Es una Alternativa la Alternancia de Antipiréticos?"

AUTOR : Mayoral CE, Marino RV, et al.

CITA : Pediatrics 105(5):1009-1012, May 2000.

REVISTA : [Alternating Antipyretics: Is This an Alternative?]

MICRO : El 50% de los pediatras consultados indican tratamiento alternado con acetaminofeno e ibuprofeno a sus pacientes, a pesar de que no hay estudios acerca de la eficacia y seguridad de este régimen.

 

RESUMEN

Introducción

Residentes y médicos pediatras, señalan los autores de este trabajo, tratan la fiebre en forma variada. Las diferencias de tratamiento se refieren al antipirético de elección, las indicaciones de uso, la dosis y la frecuencia de administración. Frecuentemente, estos profesionales alternan acetaminofeno con ibuprofeno, especialmente en los casos de fiebre persistente. Una búsqueda realizada en Medline no reveló datos científicos acerca de métodos de combinación de estos fármacos o de la manera más segura de administrarla. Para determinar el modo y la frecuencia de la combinación de antipiréticos en la práctica pediátrica, los autores realizaron una encuesta entre pediatras en actividad.

Métodos

Se solicitó a los participantes que completaran un cuestionario de 15 puntos acerca del tratamiento de la fiebre. La encuesta contenía preguntas sobre la temperatura a partir de la cual se iniciaba el tratamiento, el tipo de antipirético utilizado y el esquema de dosificación. Se preguntaba específicamente acerca del uso alternado de acetaminofeno e ibuprofeno y, en caso afirmativo, el método de alternancia.

Resultados

La encuesta fue completada por 161 pediatras; la mayoría de ellos (94%) indicó que daba personalmente las instrucciones de tratamiento a los padres del paciente. El 62% de los médicos iniciaba tratamiento antipirético con fármacos cuando la temperatura corporal alcanzaba los 38.3 °C, mientras que un 11% lo hacía a partir de 38 °C y un 14% a partir de 38.9 °C. Para el 33% de los encuestados el tratamiento de elección era el acetaminofeno en una dosis de 10 mg/kg cada 4 horas. Igual porcentaje de médicos prefería el mismo fármaco a 15 mg/kg cada 4 horas. El 22% de los profesionales prefería ibuprofeno 10 mg/kg cada 6 horas y el 8% se inclinaba por 7.5 mg/kg de este fármaco cada 6 horas. La mitad de los médicos señaló que su elección de una droga en particular se basaba en la temperatura a tratar, y muchos de éstos indicaron que usarían ibuprofeno para temperaturas mayores a 38.9 °C. El 50% de los pediatras declaró que aconsejaba a los padres alternar acetaminofeno con ibuprofeno. El 69% especificó el método de alternancia: el 47% prefería alternar acetaminofeno cada 4 horas con ibuprofeno cada 6 horas; otros se inclinaban por aplicar ambas drogas en forma alternada cada 3 horas (22%) o cada 2 horas (9%). Cuando se les consultó en qué referencia basaban el uso de un régimen en particular, el 29% señaló a las recomendaciones de la Academia Norteamericana de Pediatría, el 26% a la opinión de sus mentores o colegas, el 16% a artículos en revistas y el 14% a su experiencia. El 68% de los encuestados eran pediatras generales que se desempeñaban en el ámbito privado; el 44% de ellos tenía más de 20 años de práctica. Los médicos con menos de 5 años de experiencia eran más proclives a utilizar el régimen alternado que aquellos con más años en la profesión (70% Vs. 45%). Ochenta y tres pediatras se desempeñaban en forma independiente y 77 lo hacían en un centro médico grupal. El 30% de estos últimos tenía una política formal respecto del tratamiento de la fiebre; la mayoría de ellos (73%) se inclinaba por el tratamiento alternado.

Discusión

Cuando el acetaminofeno y el ibuprofeno se administran en dosis iguales (expresadas como mg/kg), este último produce una mayor reducción de la temperatura corporal y mayor duración del efecto antipirético. La velocidad de declinación de la temperatura y la reducción máxima de la fiebre son iguales para la terapia con 15 mg/kg de acetaminofeno o para 10 mg/kg de ibuprofeno, y ambos regímenes son bien tolerados. Sin embargo, lo preocupante no es la eficacia de estas drogas sino la posibilidad de errores de dosificación. Cuando se instruye a los padres la alternancia de acetaminofeno e ibuprofeno puede crearse confusión, con lo cual se incrementa la probabilidad de errores en la dosificación. El 50% de los médicos que habían participado de la encuesta admitieron que indican tratamiento alternado a sus pacientes. La alternancia de acetaminofeno cada 4 horas con ibuprofeno cada 6 horas no sólo significa exceder la dosis diaria recomendada, sino que además no especifica qué antipirético debe darse a las 12 horas. El régimen alternado cada 2 horas también excede la recomendación de no dar más de 5 dosis cada 24 horas. Aunque algunos padres piensan que el acetaminofeno es una droga segura, cabe señalar que aun las dosis recomendadas pueden ser tóxicas si se las combina con alcohol o ayuno. Esta advertencia tiene relevancia clínica dado que los niños enfermos suelen nutrirse insuficientemente a causa de la enfermedad y que con frecuencia se administran remedios para el resfrío que suelen contener alcohol. En un estudio realizado en los años 70, comentan los autores, se sugería no alternar acetaminofeno con aspirina porque este tratamiento intensivo podía sugerir a los padres que la fiebre es un problema grave. Más de 2 décadas después se siguen observando las mismas conductas. No existe evidencia científica que compare la monoterapia con acetaminofeno o ibuprofeno con la combinación de ambos fármacos. Aunque el 29% de los encuestados manifestó que basaba el tratamiento antipirético en las recomendaciones de la Academia Norteamericana de Pediatría, este organismo no ha publicado pautas en ese sentido. Un estudio citado por los autores demostró que una gran proporción de los padres de niños con fiebre tienen un miedo indebido a este trastorno y una actitud exageradamente agresiva en cuanto a su tratamiento. El uso alternado de antipiréticos podría ser el resultado de ese temor. Mientras no se haya evaluado el riesgo de la terapia combinada con acetaminofeno e ibuprofeno, concluyen los autores, es prudente recomendar a los padres un único fármaco para el tratamiento de la fiebre de sus hijos.

 

Ref : INET , DOL , PEDIAT , CLMED