BENAPROST

TITULO : "Eficacia de la Terazosina, Finasteride o Ambos en la Hiperplasia Prostática Benigna."

AUTOR : Lepor H, Williford W, Barry M et al.

CITA : The New England Journal of Medicine 335(8): 533-539, 1996.

REVISTA : [The Efficacy of terazosin, Finasteride or Both in Benign Prostatic Hyperplasia]

MICRO : La terazosina resultó más eficaz que el finasteride en el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna. La terapia combinada no se asoció con efecto adicional.

RESUMEN

Introducción

La hiperplasia prostática benigna es un proceso proliferativo de células epiteliales y del estroma de la glándula. Las manifestaciones clínicas principales, refieren los autores, incluyen síntomas del tracto urinario inferior por irritación y obstrucción, retención urinaria, infección urinaria y hematuria.

En la mayoría de los hombres con esta patología, el objetivo principal del tratamiento es lograr el alivio de los síntomas urinarios. Los estudios demostraron que el finasteride, un inhibidor de la 5 alfa reductasa, y los antagonistas alfa1 adrenérgicos, como la terazosina, son eficaces y seguros en el tratamiento de esta anomalía. Ambas drogas se asociaron con escasos efectos adversos.

Sin embargo, señalan los expertos, dado que ningún estudio comparó la eficacia de ambos fármacos en la hiperplasia prostática benigna, este fue el objetivo de la presente investigación.

Material y métodos

El diseño del estudio fue a doble ciego y controlado. Se incluyeron varones de 45 a 80 años con hiperplasia prostática benigna sintomática. La primera etapa del ensayo consistió en cuatro semanas, a simple ciego con placebo. En este período, se elaboró una historia clínica completa y se graduaron los síntomas según el Indice Sintomático de la Academia Americana de Urología (IS). Éste permite evaluar la presencia de 7 síntomas característicos de la hiperplasia prostática benigna según una escala de 0 (ausencia) hasta 5 puntos (graves), cada uno de ellos. Según los expertos, este parámetro permite valorar, en forma confiable, las modificaciones sintomáticas atribuibles a la enfermedad.

Se realizó urofluorometría, determinación del volumen urinario residual por ultrasonografía y estudio de los niveles plasmáticos de antígeno prostático específico (APE). La ultrasonografía transrectal permitió conocer el volumen de la glándula.

Se incluyeron sujetos con un IS de por lo menos 8, un índice de flujo urinario promedio inferior a los 15 ml/segundo y superior a los 4 ml/segundo. También se admitieron los pacientes con volumen mínimo de vaciado de 125 ml y un volumen residual inferior a los 300 ml. Se excluyeron enfermos que habían recibido tratamiento con agonistas alfa adrenérgicos y agonistas o antagonistas colinérgicos. A su vez, fueron excluidos los enfermos con infarto de miocardio previo, diabetes y antecedente de accidente cerebrovascular en los 6 meses anteriores, entre otras patologías.

Los participantes fueron distribuidos al azar en cuatro grupos. Un grupo recibió sólo terazosina (T), el segundo grupo finasteride (F), el tercero, ambas drogas (T/F) y el cuarto, placebo. La T se administró en dosis de 1 mg durante los días 1 a 3, en dosis de 2 mg entre los días 4 a 7, 5 mg entre el día 8 y 14 y 10 mg hasta finalizar el estudio de 52 semanas de duración. El F se indicó en dosis de 5 mg. Ambos fármacos se ingirieron antes de dormir.

Los enfermos fueron reevaluados en las semanas número 2, 4, 8, 13, 19, 26, 32, 39, 45 y 52. Durante el seguimiento se registró la aparición de efectos adversos y la adherencia de los sujetos a la terapia.

Resultados

Un total de 1 229 hombres cumplieron con los criterios de inclusión. No se observaron diferencias significativas, en forma basal, entre los participantes asignados a cada uno de los grupos. El abandono del protocolo fue significativamente inferior en el grupo placebo en comparación con los demás grupos.

La adherencia a la terapia osciló entre un 94% y un 98% en los cuatro grupos. Los mareos fueron más frecuentes en el grupo T y en el grupo T/F en comparación con los grupos F y P. Se constató mayor impotencia y disminución de la libido en el grupo F y en el grupo T/F. En este último grupo fueron más frecuentes las anomalías eyaculatorias. No se produjeron modificaciones hematológicas significativas en ninguno de los grupos.

Durante el estudio, un mayor número de hombres asignados a T y a T/F requirió reducción de la dosis del fármaco. El valor del IS fue significativamente inferior, a lo largo del seguimiento, en el grupo T y en el grupo T/F. La mejoría en los síntomas fue máxima hacia la decimotercera semana y luego se mantuvo constante hasta la terminación del ensayo. En promedio, los cambios absolutos registrados fueron un descenso de 2.6 puntos en la escala sintomática en el grupo placebo y reducciones de 3.2, 6.1 y 6.2 en los grupos F, T y T/F, respectivamente. Durante la evolución, el flujo urinario fue significativamente superior en los grupos T y T/F con el mayor valor, a las cuatro semanas de tratamiento. El aumento en este parámetro fue de un 1.4, 1.6, 2.7 y 3.2 ml/segundo en los grupos P, F, T y T/F, respectivamente.

En forma similar, la modificación del volumen prostático consistió en un aumento de 0.5 cm3 en el grupo P, un descenso de 6.1 cm3 en el grupo F, un aumento de 0.5 cm3 en el grupo T y una disminución de 7.0 cm3 en el grupo T/F. Las reducciones máximas se registraron a las 26 semanas.

Los niveles basales de APE oscilaron entre los 2.2 y 2.4 ng/ml en los distintos grupos. Los cambios observados a las 52 semanas de terapia consistieron en descenso de 0.1 ng/ml, aumento de 0.9 ng/ml, disminución de 0.4 ng/ml y elevación de 0.9 ng/ml en los grupos P, F, T y T/F, respectivamente.

Discusión

El estudio, enfatizan los autores, fue diseñado para comparar la eficacia de terazosina, finasteride y la combinación de ambos en el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna sintomática. El 82% de los participantes completó el año de estudio con una adherencia cercana al 100%, señalan.

La utilización de drogas bloqueantes alfa adrenérgicas se basa en la teoría de que los síntomas obedecen a la obstrucción del cuello vesical. Dicha teoría refiere además que el 40% del volumen prostático está representado por músculo liso, cuyo tono está regulado por los receptores alfa adrenérgicos.

La administración de terazosina se asoció con mejoría sintomática de 6.1 puntos y aumento del flujo urinario de 2.7 ml.

Asimismo, los expertos recuerdan que el empleo de inhibidores de la 5 alfa reductasa se basa en que el desarrollo de la hiperplasia prostática benigna es un evento dependiente de andrógenos. En estudios previos se demostró que estas drogas se acompañaban de mejoría significativa de los síntomas.

Estas observaciones no son coincidentes con los resultados registrados en esta investigación. Las discrepancias observadas fueron atribuidas por los autores a la inclusión de enfermos con distinto grado de hiperplasia.

En conclusión, este estudio comparativo permitió verificar una mayor eficacia de terazosina en comparación con finasteride en el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna. Asimismo, la combinación de ambos fármacos no se asoció con efecto beneficioso adicional.

Ref : INET , BEN , UROLOG