ARTRILASE COMPLEX

 

TITULO : "Tratamiento de la Artrosis con Agentes Condroprotectores."

AUTOR : Hungerford DS

CITA : About Joints, www.aboutjoints.com, 1999

REVISTA : [Treating Osteoarthritis with Chondroprotective Agents]

MICRO : Los agentes condroprotectores constituyen una opción eficaz, segura y económica para el tratamiento de la artrosis.

 

RESUMEN

Introducción

La artrosis, la patología articular más frecuente en EE.UU., afecta significativamente la calidad de vida. Existe un reciente interés por el empleo de agentes condroprotectores para su tratamiento. La comprensión de la definición y mecanismos de acción de estos fármacos depende del conocimiento de la bioquímica del cartílago articular normal.

Cartílago articular normal

El cartílago articular normal está integrado por condrocitos que ocupan el 5% del volumen tisular y por la matriz celular que compone el 95% restante. El agua constituye el 70% de la matriz, conformada además por colágeno, especialmente tipo II, y proteoglucanos que contienen los glucosaminoglucanos condroitín sulfato-4, condroitín sulfato-6 y keratán sulfato. Los condrocitos segregan y mantienen la matriz, la cual provee a los condrocitos un ambiente propicio para su existencia ante el elevado nivel de presión mecánica. El cartílago articular carece de riego sanguíneo intrínseco, y los metabolitos del condrocito y los nutrientes difunden desde la matriz hacia el espacio articular o a la vasculatura del hueso subcrondral.

Patogénesis de la artrosis

En el 5% de los casos la artrosis afecta a individuos con ciertos factores predisponentes, como la lesión traumática de una articulación. En la mayoría de los pacientes, la enfermedad se desarrolla aparentemente como parte del proceso de envejecimiento, sin causas predisponentes. La incidencia de la enfermedad aumenta de manera exponencial a partir de los 50 años; se estima que a los 65 años el 85% de la población presenta cierto grado de artrosis.

Los condrocitos cumplen un papel esencial en la patogénesis de la enfermedad mediante la producción de interleuquina-1 que activa una cascada de citoquinas (factor de necrosis tumoral alfa, factor de crecimiento transformante) y varios derivados de las prostaglandinas. Estas citoquinas inducen la liberación de enzimas líticas por parte de los condrocitos que degradan colágeno II y proteoglucanos; simultáneamente, la síntesis normal de la matriz por los condrocitos es inhibida. A nivel molecular estos eventos reducen la cantidad de glucosaminoglucanos en la matriz, disminuyen la unión entre glucosamina y colágeno II e incrementan la proporción de agua en la matriz. Estos cambios biomecánicos en la matriz del cartílago disminuyen su resistencia y elasticidad, fenómenos que impiden su funcionamiento normal en la transmisión de fuerzas, sustento de condrocitos y protección del hueso subcondral.

La enfermedad progresa inexorablemente, con degradación del cartílago, proliferación de microfracturas en hueso subcrondral y formación de quistes óseos y osteofitos. En la mayoría de los casos, la membrana sinovial presenta cambios menores, como congestión, inflamación secundaria y fibrosis.

Tratamiento de la artrosis

Los objetivos terapéuticos comprenden la reducción de los síntomas y el control de la progresión del proceso patológico. Las terapias convencionales son paliativas y se centran en la reducción del dolor y supresión de la inflamación mediante cirugía, modificaciones en el estilo de vida y terapias farmacológicas.

Los problemas asociados con las técnicas disponibles, junto con el mayor conocimiento de la bioquímica del cartílago y de la patogénesis de la artrosis, han focalizado las investigaciones en el retraso de la progresión de la entidad y la promoción de la síntesis de la matriz del cartílago. La investigación identificó a los agentes condroprotectores que retrasan el proceso degenerativo y fomentan la normalización del líquido sinovial y de la matriz del cartílago. Ghosh los define como compuestos que estimulan la síntesis de colágeno y proteoglucanos y la producción de hialurán, que inhiben la degradación del cartílago y evitan la formación de fibrina en la circulación subcondral y sinovial. Las moléculas endógenas del cartílago articular que incluyen ácido hialurónico, glucosamina y condroitín sulfato exhiben algunas de estas características.

El ácido hialurónico, un glucosaminoglucano compuesto por ácido hialurónico y N-acetilglucosamina, actúa como lubricante y amortiguador en el líquido sinovial. Su administración provee lubricación adicional a la membrana sinovial, controla la permeabilidad de la membrana sinovial y bloquea la inflamación mediante la eliminación de radicales libres. El ácido hialurónico es bien tolerado y tiene pocos efectos adversos. Debido a que es inyectado directamente en la articulación posee un inicio de acción rápido, aunque la vía y su elevado costo limitan sus aplicaciones terapéuticas.

La glucosamina es un aminomonosacárido que actúa como precursor de la unidad disacárida en los glucosaminoglucanos. Normalmente, los condrocitos sintetizan glucosamina a partir de la glucosa. La administración de glucosamina exógena provee al organismo materiales para la producción de matriz. En contraste con el ácido hialurónico, el compuesto estimula la síntesis de proteoglucanos y colágeno por los condrocitos. Además, posee una discreta actividad antiinflamatoria. Su administración oral es segura, eficaz y económica y la dosis estándar es de 1 g diario.  

Por último, el condroitín sulfato es el glucosaminoglucano más abundante en el cartílago articular. Este agente compite con enzimas líticas que actúan sobre la matriz del cartílago y el líquido sinovial en la artrosis y previene el desarrollo de trombos de fibrina en la microvasculatura sinovial o subcondral. El perfil de seguridad de la molécula es excelente, sin toxicidad demostrable.

Si bien no se dispone de un fármaco con todas las características de un agente condroprotector, la combinación de los ya descriptos puede reunirlas. El empleo conjunto de glucosamina y condroitín sulfato estimula el metabolismo de condrocitos y sinoviocitos, inhibe a las enzimas líticas y reduce la formación de trombos de fibrina en la microcirculación periarticular. Esta combinación produce un incremento neto en la cantidad de matriz normal, lo que retrasa la progresión de la artrosis y reduce la sintomatología. Los efectos de estos 2 compuestos, señala el autor, no serían meramente aditivos sino que podrían ser sinérgicos. Debido a que la glucosamina y el condroitín sulfato se obtienen de fuentes animales, la pureza puede variar ampliamente según las técnicas de extracción. Ambos compuestos, considerados suplementos alimentarios, son de venta libre, aunque la calidad de los productos puede ser distinta.

Conclusión

Debido a su relación entre costo y beneficio favorable, eficacia sinérgica y perfil de seguridad, la combinación de agentes condroprotectores representa una interesante opción para el tratamiento de la artrosis. Esta alternativa terapéutica ofrece la posibilidad de modificar la progresión de la enfermedad y no sólo de tratar la sintomatología.

 

Ref : INET , ARTRILASE COMPLEX , CLMED , TTDOLOR