ARTRILASE

 

TITULO : "Glucosamina."

AUTOR : Barclay TS, Tsourounis C, et al.

CITA : The Annals of Pharmacotherapy 32:574-579, 1998

REVISTA : [Glucosamine]

MICRO : En estudios clínicos se observó mejoría de los síntomas de osteoartritis asociada con el uso de glucosamina. Esta se concentra en el cartílago articular, lo que explicaría sus efectos beneficiosos.

 

RESUMEN

Introducción

La osteoartritis es una enfermedad degenerativa del cartílago articular que produce disminución del espacio articular y cambios en el hueso subyacente. Afecta aproximadamente al 12% de la población norteamericana y su incidencia aumenta a medida que avanza la edad. La enfermedad es más frecuente en mujeres y causa importante morbilidad por dolor y pérdida de la función. El tratamiento recomendado incluye mantenimiento del peso ideal, fisioterapia, terapia ocupacional y analgésicos, incluyendo agentes antiinflamatorios no esteroides (AINE), acetaminofeno y analgésicos opiáceos. Sin embargo, estas medidas no revierten el proceso degenerativo.

Recientemente, se comenzó a investigar la utilidad de la glucosamina para el tratamiento de la osteoartritis y sus efectos adversos potenciales. Los autores presentan una revisión de las propiedades farmacológicas y farmacocinéticas de la glucosamina y una evaluación crítica de las evidencias disponibles sobre su seguridad y eficacia.

Farmacología

El tejido cartilaginoso está asociado con una compleja matriz extracelular compuesta por glucosaminoglucanos y proteoglucanos que interactúan con las fibras colágenas y elásticas. Están compuestos por unidades repetidas de disacáridos que son combinaciones de un ácido hexurónico y una hexosamina (D-glucosamina o D-galactosamina). La D-glucosamina es la hexosamina que compone el queratán sulfato y el ácido hialurónico. Los proteoglucanos fijan agua y cationes para formar una capa elástica viscosa que actúa como lubricante y protege al cartílago, confiriéndole resistencia contra la tensión mecánica. La osteoartritis sería el resultado de la disminución de la síntesis y el aumento de la degradación de la matriz cartilaginosa.

La D-glucosamina de fuentes exógenas es incorporada a la vía metabólica de la síntesis de glucosaminoglucanos. En estudios in vitro se observó que estimula la producción de proteoglucanos y aumenta la captación de sulfato por el cartílago articular. También inhibió la respuesta inflamatoria contra agentes inespecíficos como el ácido acético, pero no tiene actividad contra serotonina, bradiquinina o histamina ni propiedades analgésicas. No afecta a la ciclooxigenasa, por lo que es considerada un agente antirreactivo más que un antiinflamatorio. En teoría, la administración de glucosamina exógena estimularía la síntesis de matriz cartilaginosa y brindaría protección inespecífica contra el daño químico. Su administración como sal sulfato proporcionaría al cartílago articular la hexosamina precursora y el anión sulfato necesarios para la síntesis de glucosaminoglucanos.

Farmacocinética

Alrededor de 87% de la dosis de glucosamina suministrada por vía oral fue absorbida en el tracto gastrointestinal. El porcentaje remanente en la circulación después del metabolismo de primer paso por el hígado fue de 26%. La biodisponibilidad de la vía intramuscular fue de 96% aproximadamente. Se incorpora a las proteínas plasmáticas y a otras estructuras biológicas. El volumen de distribución después de la administración intravenosa en seres humanos fue de 71 ml/kg. Las concentraciones más elevadas se detectaron en el hígado, riñones y cartílago articular. Luego de una dosis intravenosa de 800 mg, la fracción no metabolizada o incorporada a las proteínas plasmáticas fue excretada predominantemente en orina. La mayor parte de la droga recuperada en las heces después de la administración oral correspondería a glucosamina no absorbida.

Estudios clínicos

La seguridad y eficacia del sulfato de glucosamina intramuscular fueron comparadas con placebo en un estudio doble ciego aleatorizado realizado en Alemania. Durante 6 semanas, 155 pacientes ambulatorios mayores de 18 años, con diagnóstico radiográfico de gonartrosis y un índice de gravedad de Lequesne mayor de 4, fueron asignados en forma aleatorizada al tratamiento con 400 mg de glucosamina intramuscular, dos veces por semana durante 6 semanas o con placebo. Cincuenta y cinco por ciento de los sujetos tratados con glucosamina respondieron al tratamiento, en comparación con 33% del grupo placebo. La disminución del índice de Lequesne fue significativamente mayor para la glucosamina (de 10.1 a 6.8) en comparación con el placebo (de 10.2 a 8.3). La mejoría del índice de Lequesne se mantuvo dos semanas después de finalizado el tratamiento.

La actividad terapéutica del sulfato de glucosamina oral fue comparada con el placebo en un estudio italiano aleatorizado, controlado, doble ciego, de 30 días de duración. Ochenta pacientes internados con osteoartritis establecida recibieron 2 cápsulas de 250 mg de sulfato de glucosamina, tres veces por día o la dosis equivalente de placebo. Todos los síntomas fueron clasificados en una escala de gravedad progresiva de 0 a 4. El dolor articular fue significativamente menor en el grupo tratado con glucosamina después de 7 días. Al cabo de 2 semanas, la disminución de la sensibilidad articular y de la tumefacción, como así también de la limitación de los movimientos activos fue considerablemente más acentuada en los tratados con glucosamina. En éstos también fue significativamente menor la limitación de los movimientos pasivos después de 21 días. En el grupo de tratamiento activo, la reducción de la suma del puntaje de síntomas fue de 72% en comparación con un 36% en el grupo que recibió placebo.

Se comparó la eficacia y tolerabilidad de la glucosamina oral con las del ibuprofeno oral en un estudio doble ciego, controlado, aleatorizado desarrollado en Portugal. Cuarenta pacientes externos con osteoartritis unilateral de la rodilla, sin complicaciones mayores, recibieron 2 cápsulas de 250 mg de sulfato de glucosamina, tres veces por día con las comidas durante 8 semanas. El grupo de comparación recibió 2 cápsulas de 200 mg de ibuprofeno con la misma frecuencia. La intensidad del dolor se calificó en una escala de 0 a 3 en orden creciente. El puntaje fue significativamente menor para el ibuprofeno en comparación con placebo en la semana 1, pero fue aún más bajo para la glucosamina, en comparación con ibuprofeno, en la semana 8. Los puntajes de dolor fueron considerablemente más bajos que al inicio del tratamiento después de la semana 1 con el ibuprofeno y después de la semana 2 con la glucosamina.

Efectos secundarios

Las reacciones adversas a la glucosamina no han sido estudiadas sistemáticamente por inconvenientes en el diseño de los estudios realizados. Con mayor frecuencia se informaron algunas manifestaciones digestivas, como dolor epigástrico, pirosis, diarrea y náuseas, aunque en general estos efectos fueron leves. En un estudio que incluyó a pacientes que padecían otras afecciones significativas, no se observaron interacciones medicamentosas de importancia con antibióticos, antidepresivos o agentes utilizados para el manejo de enfermedades respiratorias ni con la patología subyacente.

Dosis/Administración

La glucosamina es un monosacárido obtenido naturalmente de la quitina, el segundo biopolímero más abundante en el planeta. También es sintetizada fácilmente en el laboratorio a partir de precursores simples. La glucosamina es elaborada por diversos fabricantes y el rótulo del producto a menudo no consigna el origen de sus ingredientes. La pureza de los suplementos nutricionales no está garantizada, por lo que se observan variaciones en su potencia y calidad. La glucosamina se encuentra disponible en sales sulfato y clorhidrato. Las preparaciones orales pueden contener N-acetilglucosamina. Algunas preparaciones contienen sodio y otras se encuentran en combinación con extractos de hierbas, vitaminas y minerales. Al ser un derivado de la glucosa, se deberán tener en cuenta sus potenciales efectos adversos sobre el metabolismo de ésta en pacientes con diabetes mellitus.

La mayoría de los estudios clínicos utilizaron una dosis oral de 500 mg de sulfato de glucosamina, tres veces por día. Se recomendaron dosis de hasta 1 g (dosis total, 3 g) porque algunos pacientes informaron mejor respuesta con dosis más elevadas, con buena tolerancia.

Conclusiones

La glucosamina ha sido propuesta como un agente condroprotector que podría detener la progresión de la degradación del cartílago y estimular la síntesis de tejido nuevo. Se considera un agente "antirreactivo" porque inhibe la inflamación sin afectar a la ciclooxigenasa. Carece de efectos analgésicos. Su efecto en la osteoartritis estaría favorecido por la concentración de la hexosamina en el cartílago articular. Sin embargo, los autores recuerdan que el medicamento no ha sido recomendado por la Fundación Norteamericana de Artritis ni fue evaluado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA).

 

Ref : INET , ART , TTDOLOR , TRAUMA