ARTRILASE

 

TITULO : "Sulfato de Glucosamina."

CITA : Alternative Medical Review 4(3):193-195, 1999.

REVISTA : [Glucosamine Sulfate]

MICRO : El sulfato de glucosamina controla el dolor y reduce la progresión del proceso degenerativo en la osteoartritis de manera eficaz y segura.

 

RESUMEN

Introducción

La glucosamina es fundamental para la biosíntesis de glucolípidos, glucoproteínas, glucosaminoglicanos, hialuronato y proteoglicanos. Como componente de dichas macromoléculas, cumple un papel en la síntesis del revestimiento de la membrana celular, colágeno, osteoide y matriz ósea. También es necesaria para la formación de lubricantes y agentes protectores, como la mucina y secreciones mucosas.

Farmacocinética

En los seres humanos, aproximadamente el 90% del sulfato de glucosamina administrado por vía oral es absorbido en el aparato digestivo. Luego se concentra en el hígado, desde donde es incorporado a las proteínas plasmáticas, degradado en moléculas más pequeñas o utilizado para otros procesos biosintéticos. Su eliminación se produce, principalmente, por vía urinaria, con una pequeña proporción eliminada a través de las heces.

Mecanismo de acción

El sulfato de glucosamina es capaz de estimular la biosíntesis de proteoglicanos, inhibiendo su degradación, y promover la regeneración de la lesión en cartílago inducida de manera diferencial. Algunos expertos consideran que también puede favorecer la incorporación de azufre al cartílago.

Investigaciones clínicas en la osteoartritis

El sulfato de glucosamina se utilizó inicialmente en el tratamiento de enfermedades articulares degenerativas.

Las experiencias comparativas de la droga con agentes antiinflamatorios no esteroides revelaron que la reducción del dolor por tiempo prolongado fue superior en los pacientes tratados con el sulfato de glucosamina. Los síntomas como dolor articular, hipersensibilidad articular y tumefacción suelen mejorar entre las 6 y 8 semanas de administración oral.

Para la mayoría de los individuos, es razonable esperar reducciones de los síntomas en el rango comprendido entre el 50% y 70%. Las mejorías por lo general se mantienen entre las 6 y 12 semanas posteriores a la suspensión de la terapia. En la artritis de rodilla, la evidencia indica que aproximadamente el 60% de los afectados experimentará una respuesta entre buena y excelente, con un 35% adicional que presentará beneficios moderados. La evidencia preliminar sugiere que los individuos con artritis de hombro o de codo responden bien al sulfato de glucosamina (cerca del 75% de las respuestas es considerada buena). La población con artritis poliarticular y de cadera presenta las menores tasas de respuesta, del 43% y 49%, respectivamente.

Toxicidad

No está establecida la dosis letal 50 para el agente, debido a que incluso frente a niveles muy elevados no hay mortalidad en los animales de laboratorio. Entre el 6% y 12% de los pacientes experimenta efectos adversos leves secundarios a su administración oral. Las reacciones desfavorables más frecuentes incluyen alteraciones gastrointestinales (dolor epigástrico, pirosis, diarrea, náuseas, dispepsia, vómitos y constipación), somnolencia, cefaleas y reacciones dermatológicas. Las molestias habitualmente presentan carácter leve y revierten con la suspensión de la droga.

El agente fue administrado con seguridad a individuos con patologías circulatorias, trastornos hepáticos o pulmonares, diabetes y depresión, sin que se observaran interferencias con el curso de la enfermedad o con el tratamiento farmacológico. Sin embargo, existen dudas en el caso de pacientes con diabetes tipo II. La evidencia indica que el sulfato de glucosamina afecta la resistencia insulínica, posiblemente contribuyendo en la toxicidad de la glucosa en tejidos sensibles a la insulina. Por último, los individuos con úlcera péptica o bajo tratamiento con diuréticos pueden experimentar la incidencia de efectos adversos.

Dosis

La dosis recomendada es de 500 mg 3 veces al día por un período mínimo de 6 semanas. Los pacientes obesos pueden requerir dosis superiores, dado que la obesidad ha sido asociada con una respuesta inferior a la droga.

Resumen

El papel del sulfato de glucosamina en la detección o reversión de la degeneración articular está relacionado con su capacidad de actuar como sustrato en la síntesis de glucosaminoglicanos y ácido hialurónico necesarios para la formación de proteoglicanos presentes en la matriz estructural de las articulaciones. El tratamiento exitoso de la osteoartritis debe controlar eficazmente el dolor, además de enlentecer o revertir la progresión del proceso degenerativo. La información bioquímica y farmacológica, en combinación con estudios realizados en seres humanos y animales, demuestra que el sulfato de glucosamina es capaz de satisfacer ambos criterios.

 

Ref : INET , ART , TTDOLOR , TRAUMA