GLIOTEN

TITULO : "Hipertrofia Ventricular Izquierda. Revelaciones Epidemiológicas del Framingham Heart Study."

AUTOR : Levy D.

CITA : Drugs Supl.5:1-5, 1988.

REVISTA : [Left Ventricular Hypertrophy. Epidemiological Insights from the Framingham Heart Study]

MICRO : La hipertrofia ventricular izquierda se asocia con múltiples enfermedades cardiovasculares, pero puede prevenirse y aún corregirse mediante el control de la obesidad y la hipertensión.

RESUMEN

Hipertrofia ventricular izquierda detectada por electrocardiograma.

La incidencia de hipertrofia ventricular izquierda detectada por electrocardiograma (HVI-ECG) es 10 veces mayor en individuos con hipertensión definida que en personas normotensas, señala el autor.

Las secuelas de la HVI-ECG son importantes, resalta, y se asemejan a las de la enfermedad coronaria manifiesta. Las personas con HVI-ECG, indica, tienen mayor riesgo de morbilidad por enfermedad cardiovascular, entre las que enumeran angina pectoris, infarto de miocardio, claudicación intermitente e insuficiencia cardíaca congestiva.

El autor destaca que, en individuos con HVI-ECG, la incidencia a 5 años de enfermedad coronaria es de aproximadamente el 30%, comparable al riesgo asociado a la enfermedad coronaria manifiesta preexistente. En personas con enfermedad coronaria establecida, comenta, la aparición de HVI-ECG produce un aumento de 3 veces en el riesgo de muerte en los pacientes con angina pectoris y de 4 veces en aquellos con infarto de miocardio previo. La HVI también es un predictor importante del riesgo de ataque cardíaco, apunta.

El riesgo de insuficiencia cardíaca congestiva es 5 veces mayor en los individuos con HVI-ECG, señala el autor. En personas hipertensas, indica, la aparición de HVI-ECG duplica el riesgo de insuficiencia cardíaca congestiva y, en forma global, el riesgo relativo de insuficiencia cardíaca congestiva es 15 veces mayor en estas personas que en las personas normotensas sin HVI.

La tasa de muerte por HVI, resalta, alcanza al 35% entre los hombres y al 20% entre las mujeres dentro de los 5 años de su detección por ECG. En los ancianos, la tasa de mortalidad se acerca al 50% en los hombres y al 35% en las mujeres, hecho de particular importancia, enfatiza, en vista de la alta prevalencia de HVI-ECG en la ancianidad.

El diagnóstico antemortem tradicional de la HVI se basa, explica el autor, en la aparición de un voltaje exagerado en las ondas R o en las ondas S, una desviación a la izquierda del eje, una agrandamiento auricular izquierdo y cambios en la repolarización de la onda ST-T. Cuando los cambios en el voltaje se acompañan de anormalidades en la repolarización, advierte, las implicancias pronósticas son en general más importantes que cuando sólo se observan cambios en el voltaje.

Hipertrofia ventricular izquierda detectada por ecocardiograma.

La ecocardiografía ha permitido la estimación no invasiva del tamaño de la cámara cardíaca y de la masa muscular, señala el autor. Como resultado del uso de esta técnica en varios estudios clínicos y epidemiológicos se han establecido criterios anatómicos para definir la HVI.

En el estudio Framingham Heart Study, cita, se consideró que los pacientes presentaban HVI cuando la masa ventricular izquierda ajustada por peso corporal se encontraba más de 2 desvíos estándar por encima de la media de la población de referencia. Aplicando estos criterios, comenta, se determinó que el 16% de los hombres y el 19% de las mujeres en estudio tenían HVI, lo cual excedía claramente la prevalencia del 3% detectada por ECG en la misma población.

El estudio también reveló un aumento importante de la prevalencia de HVI en los ancianos, destaca. En los hombres, la prevalencia de HVI se incrementó de menos del 8% en individuos menores de 30 años al 33% en los mayores de 70 años. En las mujeres, se registraron prevalencias del 5% y el 49%, respectivamente. El autor considera que no está claro hasta qué punto los aumentos en la masa ventricular izquierda son una consecuencia natural del envejecimiento o si son causados por la obesidad, la hipertensión y la enfermedad coronaria que acompañan al envejecimiento.

Los principales factores de riesgo para la HVI detectada por ecocardiografía son la hipertensión y la obesidad, indica. La prevalencia de HVI en las personas más obesas e hipertensas, resalta, es 17 veces mayor que en las personas más delgadas y de menor presión sanguínea.

En el Framingham Heart Study, comenta, los individuos con HVI detectada por ECG o ecocardiografía, presentaban mayor riesgo de sufrir arritmias ventriculares. Sin embargo, advierte, luego de ajustar los datos según la presión sanguínea, edad y otras variables, sólo mantuvo valores significativos la asociación entre la arritmia y la HVI detectada por ecocardiografía.

Los estudios clínicos ya han demostrado, señala el autor, que la regresión de la HVI es posible mediante el control de la presión sanguínea y la reducción del peso corporal. Por lo tanto, concluye, es probable que las estrategias de prevención primaria y secundaria reduzcan la incidencia de las enfermedades cardiovasculares asociadas a la HVI.

 

Ref : INET , GLI , CARDIO