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Tranquinal 0,5 Sublingual Alprazolam
Comprimidos Sublinguales
Industria Argentina
EXPENDIO BAJO RECETA ARCHIVADA
Ansiolítico. Antidepresivo
Fórmula:
Cada comprimido sublingual contiene: Alprazolam 0,50 mg.
Excipientes: Carboximetilcelulosa Reticulada; Esencia de Pomelo en Polvo;
Debitter; Aspartamo; Lactosa DMV 200; Povidona; Estearilfumarato de Sodio;
Celulosa Microcristalina (Avicel PH 101) c. s.
Acción terapéutica: Ansiolítico. Antidepresivo.
Indicaciones: Ataques de pánico con o sin agorafobia.
Características farmacológicas/ propiedades
Acción Farmacológica: Los agentes de la clase 1,4-benzodiazepinas, presumiblemente,
ejercen sus efectos uniéndose a receptores estereoespecíficos en distintos
sitios dentro del SNC. El mecanismo exacto de acción es aún desconocido. Todas
las benzodiazepinas causan, clínicamente, diversos grados de inhibición dosis
dependiente de las actividades del SNC, variando desde una leve disminución
de la performance hasta la hipnosis.
Farmacocinética: Después de la administración oral, el Alprazolam
se absorbe fácilmente y las concentraciones plasmáticas pico se obtienen 1
a 2 horas después de la misma. Los niveles plasmáticos son proporcionales
a la dosis suministrada; con dosis de 0,5 a 3 mg, se obtuvieron picos en plasma
de 8 a 37 ng/ ml.
Cuando se administra por vía sublingual, una dosis de 0,5 mg el Alprazolam
alcanza niveles plasmáticos más precoces que la vía oral.
Los metabolitos predominantes son él -hidroxi-Alprazolam y una benzofenona
derivada del Alprazolam. La actividad biológica del -hidroxi-Alprazolam es,
aproximadamente, la mitad de la del Alprazolam.
El metabolito benzofenona es, esencialmente, inactivo. Los niveles plasmáticos
de estos metabolitos son extremadamente bajos; sin embargo, sus vidas medias
parecen ser de la misma magnitud que las de Alprazolam.
El Alprazolam y sus metabolitos se eliminan, predominantemente, en la orina.
Aún no se determinó la capacidad de Alprazolam para inducir los sistemas enzimáticos
hepáticos humanos. Sin embargo, esto no es una propiedad de las benzodiazepinas
en general. Además, el Alprazolam no afectó los niveles plasmáticos de warfarina
o protrombina en voluntarios de sexo masculino a quienes se les suministró
warfarina sódica por vía oral.
In vitro, el Alprazolam se une en un 80% a las proteínas plasmáticas, principalmente
a las albúminas.
El alcohol, la insuficiencia hepática y la insuficiencia renal modifican la
farmacocinética de Alprazolam. También, se han registrado cambios en los pacientes
seniles, obesos, alcohólicos, con insuficiencia hepática y renal, las mujeres
sanas que reciben anticonceptivos orales y los tratados con cimetidina, en
quienes se registró un alargamiento de la vida media promedio del Alprazolam.
Se observó una vida promedio de 16,3 horas en ancianos sanos (rango: 9 Ð 26,9
horas, n = 16). En pacientes con trastornos hepáticos por alcoholismo, la
vida media del Alprazolam osciló entre 5,8 y 65,3 horas (promedio: 19,7 horas,
n = 17). En un grupo de sujetos obesos, la vida media del fármaco
osciló entre 9,9 y 40,4 horas (promedio = 21,8 horas, n = 12).
Al igual que con otras benzodiazepinas, el Alprazolam atraviesa la barrera
placentaria y se excreta en la leche materna humana.
Posología/ dosificación - modo de administración : La dosis se adaptará
según criterio médico al cuadro clínico del paciente.
Como posología media de orientación, se aconseja: Iniciar el tratamiento con
un comprimido de Tranquinal 0,50 Sublingual 2 ó 3 veces al día, posología
que podrá ajustarse según la evolución del paciente, sin superar la dosis
de 4 mg diarios, en dosis separadas. Si se presentan efectos secundarios con
la dosis inicial, ésta puede ser disminuida.
En pacientes debilitados o ancianos, se sugiere iniciar el tratamiento con
un comprimido de Tranquinal 0,50 Sublingual, 2 veces al día y aumentar
la posología cuando lo requiera el control del cuadro clínico y la tolerancia
del paciente lo permita.
Si bien las dosis diarias habituales son adecuadas para la mayoría de los
pacientes, algunos requieren dosis superiores. En tales casos, las dosis deben
aumentarse cuidadosamente para evitar efectos adversos.
Tanto la disminución de la dosis como la supresión del tratamiento se deben
hacer gradualmente. Se sugiere no disminuir la dosis diaria en más de 0,50
mg cada tres días. La vía sublingual puede ser complementaria de la vía oral.
Modo recomendado de administración: A fin de obtener en forma óptima
las ventajas de rapidez de acción de la vía sublingual se sugiere:
- Colocar el comprimido de Tranquinal 0,50 Sublingual dentro de la
cavidad bucal, debajo de la lengua.
- Mantenerlo durante por lo menos 5 (cinco) minutos.
- Evitar la deglución antes de transcurrido dicho tiempo.
CONTRAINDICACIONES: Tranquinal está contraindicado en pacientes con
conocida hipersensibilidad al Alprazolam u otras benzodiazepinas.
Tranquinal puede ser utilizado en pacientes con glaucoma de ángulo
abierto que reciben el tratamiento adecuado, pero está contraindicado en el
glaucoma de ángulo cerrado, en la miastenia gravis y en pacientes con insuficiencia
respiratoria descompensada. Síndrome de apnea del sueño.
Está contraindicada la administración conjunta de Tranquinal con ketoconazol
o itraconazol, debido a que estos fármacos deterioran, significativamente,
el metabolismo oxidativo mediado por el citocromo P450 3A (CYP 3A).
Embarazo y lactancia (Ver Precauciones).
Advertencias: Dependencia y reacciones a causa de la discontinuación del fármaco
:
Después de la administración a corto plazo, a la dosis recomendada para
el tratamiento de la ansiedad transitoria y de los trastornos de ansiedad
(por ejemplo, 0,75 a 4 mg, por día), existe cierto riesgo de dependencia.
Ciertos eventos clínicos adversos, algunos que pueden llegar a poner en riesgo
la vida, son una consecuencia directa de la dependencia física al Alprazolam.
Dichos eventos incluyen un espectro de síntomas de suspensión del fármaco;
el más importante es la crisis convulsiva.
El riesgo de dependencia al Alprazolam, incluyendo el complejo de síntomas
de abstinencia, es más severo en pacientes tratados con dosis altas (más de
4 mg diarios) y por períodos prolongados (8 a 12 semanas) que después de tratamientos
de corta duración.
Importancia de la dosis y los riesgos en el tratamiento de los ataques
de pánico: Debido a que el manejo de los ataques de pánico, por lo general,
requiere el uso de una dosis diaria promedio por encima de 4 mg, el riesgo
de dependencia, en estos pacientes, puede ser mayor que en aquellos tratados
por ansiedad menos severa. El ataque de pánico se ha relacionado con los síndromes
depresivos mayores primario y secundario y con una proporción creciente de
suicidios entre pacientes no tratados. Cuando se traten pacientes deprimidos
o en los cuales exista motivo para sospechar ideas
o planes suicidas encubiertos se deberán tomar las mismas precauciones que
con el uso de cualquier otro agente psicotrópico.
Estado epiléptico y su tratamiento: Se han observado crisis convulsivas
en asociación con la discontinuación de Alprazolam. En la mayoría de los casos,
se presentó una crisis única; sin embargo, también se han observado crisis
múltiples y estado epiléptico. En general, el tratamiento del estado epiléptico
de cualquier etiología involucra la administración de benzodiazepinas, generalmente
por vía endovenosa, más fenitoína o barbitúricos, mantenimiento de las vías
aéreas libres y una adecuada hidratación.
Síntomas interdosis: En los pacientes con ataques de pánico que reciben
dosis de mantenimiento, puede aparecer ansiedad interdosis y ansiedad matutina,
circunstancia que indica el desarrollo de tolerancia o la existencia de un
intervalo prolongado entre las dosis. Ambos casos se atribuyen a que la dosis
prescripta no es suficiente para mantener niveles plasmáticos por encima del
rango necesario para prevenir síntomas de abstinencia, recaídas
o rebote. En estas situaciones, se recomienda acortar el intervalo interdosis.
Riesgos por reducción de la dosis: Los síntomas provocados por la
discontinuación del fármaco pueden ocurrir cuando se reduce la dosis por cualquier
causa. Esto incluye tanto una reducción planeada como así también la inadvertida
(por ejemplo, por olvido del paciente, cuando ingresa en un hospital,
etc.). Por lo tanto, la dosis de Tranquinal debe ser reducida o discontinuada
gradualmente. Tranquinal no es efectivo en el tratamiento de pacientes
psicóticos y no debe emplearse como reemplazo del tratamiento adecuado. Debido
a sus efectos depresores sobre el SNC, los pacientes tratados con Alprazolam
deben ser prevenidos de participar en tareas de riesgo o actividades que requieren
un grado especial de atención, como operar máquinas o manejar vehículos. Por
la misma razón, los pacientes deben ser advertidos sobre la ingestión simultánea
de alcohol y otros fármacos depresores del
SNC durante el tratamiento con Tranquinal.
En forma rara e impredecible, pueden presentarse ciertas reacciones paradojales
como irritabilidad, agresividad, excitación, síndrome confuso-onírico y alucinaciones.
Precauciones: Generales: Si se administra Tranquinal con otros
agentes psicotrópicos o anticonvulsivantes, deberá considerarse cuidadosamente
la farmacología de los agentes a emplear, en particular, con aquellos compuestos
que puedan potenciar la acción de las benzodiazepinas. Como ocurre con otros
medicamentos psicotrópicos, las precauciones usuales con respecto a la administración
del fármaco y la magnitud de la prescripción, serán indicadas para pacientes
extremadamente deprimidos o en aquellos con planes o ideas suicidas. Se recomienda
que la dosis sea limitada a la mínima efectiva para evitar el desarrollo de
ataxia o sobresedación que puede ser un verdadero problema en pacientes ancianos
o debilitados.
Se deben tomar las precauciones habituales en pacientes con daño severo de
la función renal, hepática o pulmonar.
El índice de depuración de Alprazolam está disminuido en los pacientes con
enfermedad hepática alcohólica y en los obesos. Se han informado episodios
de hipomanía y manía asociadas a la administración de Alprazolam en pacientes
con depresión. El Alprazolam tiene un débil efecto uricosúrico. Aunque se
ha informado que otros medicamentos con efectos uricosúricos débiles han provocado
insuficiencia renal aguda, no se han observado casos atribuibles al tratamiento
con Tranquinal.
La administración de una benzodiazepina agrava los síntomas de la miastenia.
Se recomienda su administración en forma excepcional y bajo estricta vigilancia.
Carcinogénesis. Mutagénesis. Alteración de la fertilidad: No fue observada
evidencia de potencial carcinogénico en ratas durante un estudio de 24 meses
con Alprazolam en dosis 375 veces superior a la dosis humana. Alprazolam no
produjo deterioro de la fertilidad en ratas a dosis de hasta 62,5 veces la
dosis humana. Alprazolam no fue mutagénico en la prueba de micronúcleo en
rata en dosis de hasta 1.200 veces la dosis humana.
Embarazo. Lactancia: Las benzodiazepinas pueden causar daño potencial
al feto; por tal motivo, se debe advertir a la paciente de este posible riesgo.
Debe informarse a las pacientes que, en caso de quedar embarazadas durante
el tratamiento o de intentar quedar embarazadas, deben comunicarse con su
médico para abandonar el mismo.
Efectos Teratogénicos: Evidencia positiva de riesgo: los estudios en humanos
o la información investigativa o post-marketing han demostrado riesgo fetal.
No obstante, los beneficios potenciales del uso del fármaco pueden superar
el riesgo potencial. Por ejemplo, el fármaco puede ser aceptable si se lo
necesita en una situación que pone en riesgo la vida o en una enfermedad grave,
para las cuales no se puedan usar o no sean efectivos fármacos más seguros.
Efectos no Teratogénicos: Debe considerarse que un bebé nacido de una madre
que estaba recibiendo benzodiazepinas puede tener riesgo de sufrir síntomas
de supresión del fármaco durante el período post-natal. También se ha informado
sobre problemas respiratorios en niños nacidos de madres que habían recibido
benzodiazepinas.
Las benzodiazepinas se excretan en la leche materna humana. Se ha informado
que la administración crónica de diazepam a madres en período de lactancia
provoca apatía y pérdida de peso del infante. Como regla general, las mujeres
que amamantan no deben ser tratadas con Tranquinal.
Trabajo de parto y parto: No se ha establecido la utilidad de Tranquinal
en el trabajo de parto o en el parto.
Uso en niños: No han sido establecidas la seguridad y eficacia en niños ni
en menores de 18 años.
Uso en ancianos: En pacientes geriátricos y debilitados, se recomienda limitarse
a la menor dosis efectiva, a fin de evitar el desarrollo de ataxia o sobresedación.
Se han observado, raramente, reacciones paradojales (Ver Advertencias).
Interacciones : Psicotrópicos, anticonvulsivantes, antihistamínicos,
alcohol, analgésicos opioides u otros fármacos depresores del SNC: Se potencian
los efectos depresores.
Imipramina y desipramina: Se han informado aumentos de las concentraciones
plasmáticas de estos fármacos del 31 y 20% respectivamente, cuando se administraron
conjuntamente con Alprazolam en dosis de hasta 4 mg diarios.
Fluoxetina: se incrementa la concentración máxima en plasma de Alprazolam
en un 46%, disminuye el clearance un 21% y aumenta la vida media un 17%. Propoxifeno:
disminuye la concentración máxima en plasma de Alprazolam un 6% y el clearance
un 38%, y aumenta la vida media un 58%.
Anticonceptivos orales: aumentan la concentración máxima en plasma de Alprazolam
un 18%, disminuyen el clearance un 22%, y aumentan la vida media un 29%. Fármacos
que pueden influír sobre el metabolismo hepático de las benzodiazepinas, incrementando
sus niveles plasmáticos (Ver Contraindicaciones). La inhibición del
metabolismo oxidativo mediado por el citocromo P450 puede asociarse a un aumento
o prolongación del efecto sedante. Datos obtenidos de estudios clínicos con
benzodiazepinas sugieren una posible interacción del Alprazolam con: Diltiazem,
isoniazida, antibióticos macrólidos, como la eritromicina y la claritromicina,
disulfiran, cimetidina y el jugo de pomelo. Datos de estudios in vitro con
Alprazolam sugieren una posible interacción con sertralina y paroxetina. Datos
de estudios "in vitro" con otras benzodiazepinas sugieren una posible interacción
con los siguientes fármacos: ergotamina, ciclosporina, amiodarona, nicardipina
y nifedipina.
Carbamazepina y rifampicina: cuando se administran juntamente con benzodiazepinas
metabolizadas por el citocromo P450, como el Alprazolam, la concentración
plasmática y la vida media de eliminación de esta última pueden estar disminuidas
por la inducción del metabolismo hepático ejercida por estos fármacos. Zidovudina
(AZT): Las benzodiazepinas pueden, en teoría, competir con la glucuronidación
hepática con la zidovudina, disminuyendo así el clearance de esta última,
con consecuente aumento de su toxicidad.
Aunque las interacciones entre las benzodiazepinas en las pruebas de laboratorio
clínico han sido informadas ocasionalmente, no hay un patrón consistente para
un fármaco o una prueba específicos.
Las benzodiazepinas pueden interferir con las pruebas de captación tiroidea,
disminuyendo la recaptación del I 131-123 .
Reacciones adversas: Los efectos colaterales de Tranquinal se
observan, generalmente, al comienzo del tratamiento y, por lo general, desaparecen
durante el transcurso del mismo. En el paciente tratado habitualmente, los
efectos secundarios más comunes son debidos a una extensión de la actividad
farmacológica del Alprazolam, por ejemplo, la somnolencia; la sensación de
vacío de cabeza.
Reacciones adversas según la incidencia estimada de Alprazolam en base a estudios
clínicos con dosis de hasta 4 mg por día en trastornos de ansiedad
Frecuentes (Mayor del 10%): Sistema nervioso central: Somnolencia, depresión,
cefaleas. Gastrointestinales: Sequedad de boca, constipación y diarrea. Ocasionales
(1 al 10%).
Sistema nervioso central: Confusión, insomnio, nerviosismo, síncope, mareos,
acatisia, sensación de vacío de cabeza. Gastrointestinales: Náuseas, vómitos,
aumento de la salivación. Cardiovasculares: Taquicardia, palpitaciones, hipotensión.
Órganos de los sentidos: Visión borrosa. Musculoesqueléticas: Rigidez, temblor.
Cutáneas: Dermatitis, alergia.
Otras: Congestión nasal, aumento o disminución del peso. En el tratamiento
de ataques de pánico con dosis de hasta 10 mg diarios de Alprazolam se observaron:
Frecuentes (Mayor del 10%): Fatiga o cansancio, coordinación alterada, irritabilidad,
alteración de la memoria, insomnio, alteraciones cognitivas, disartria, ansiedad,
movimientos involuntarios anormales, disminución de la libido, estados confusionales;
salivación disminuida, constipación, náuseas/ vómitos, diarrea, dolor abdominal;
congestión nasal, taquicardia, dolor torácico; visión borrosa; sudoración,
erupción cutánea (rash); tanto aumento como disminución del apetito y del
peso corporal, dificultad miccional, trastornos menstruales.
Ocasionales (1-10%): Contracciones musculares, aumento de la libido y otras
alteraciones no especificadas, debilidad, alteración del tono muscular, síncope,
acatisia, agitación, desinhibición, parestesias, locuacidad, trastornos vasomotores,
pérdida de la sensación de realidad, anormalidades del sueño, miedo, sensación
de calor; salivación aumentada; hiperventilación, infección de vías aéreas
superiores; acúfenos; calambres o rigidez muscular; disfunción sexual, edema,
incontinencia, infecciones no especificadas.
Raras (Menos del 1%):
Descriptas con el uso de benzodiazepinas en general : Distonía, irritabilidad,
dificultad en la concentración, anorexia, amnesia transitoria o alteraciones
de la memoria, pérdida de la coordinación, fatiga, convulsiones, sedación,
lenguaje confuso, ictericia, debilidad muscular, prurito, diplopia, disartria,
cambios en la libido, irregularidades menstruales, incontinencia y retención
urinaria. Asociadas al uso de Alprazolam: Convulsiones, alucinaciones, despersonalización,
alteración del gusto, diplopia, aumento de bilirrubina y enzimas hepáticas,
ictericia.
Durante el tratamiento con Alprazolam pueden ocurrir reacciones paradojales
como irritabilidad, espasticidad muscular, trastornos del sueño, alucinaciones
y otros efectos adversos de la conducta; en estos casos, debe ser discontinuado.
Algunas personas con trastornos limítrofes de la personalidad y con antecedentes
personales de conducta agresiva, abusos de alcohol u otras sustancias, registran
mayor riesgo de padecer estos
eventos. La incidencia de anormalidades hematológicas, químicas y urinarias
no aparenta ser de importancia fisiológica (recuento sanguíneo, hematocrito,
albúmina, creatinina, bilirrubina, fosfatasa alcalina, etc.). En tratamientos
prolongados, se recomienda efectuar controles sanguíneos y urinarios en forma
periódica. En algunos pacientes tratados con Alprazolam, se observan cambios
menores en el electroencefalograma, habitualmente actividad rápida de bajo
voltaje de significado desconocido.
Abuso y dependencia de fármacos: Dependencia física y psicológica:
se han presentado síntomas de abstinencia del fármaco (similares a aquellos
manifestados con barbitúricos y/ o alcohol) luego de la discontinuación abrupta
de las benzodiazepinas. Estos pueden abarcar desde leve disforia e insomnio
hasta un síndrome mayor que puede incluir calambres abdominales y musculares,
vómitos, sudor, temblor y convulsiones. Además, se han presentado accesos
ante la rápida disminución o abrupto abandono del tratamiento con Tranquinal.
Se recomienda una cuidadosa supervisión de la
dosis. Los pacientes con antecedentes de crisis convulsivas o epilepsia, a
pesar de sus correspondientes tratamientos contra estos episodios, no deben
abandonar abruptamente ningún agente depresor del SNC, incluyendo a Tranquinal.
Si las benzodiazepinas son usadas en grandes dosis y/ o por períodos prolongados,
pueden producir dependencia física y psicológica. Los individuos adictos (a
fármacos y/ o alcohol) deben estar bajo cuidadosa vigilancia cuando reciban
Alprazolam u otros agentes psicotrópicos debido a la predisposición de esos
pacientes a la habituación y dependencia.
Sobredosificación: Las manifestaciones de la sobredosis con Alprazolam
incluyen: Somnolencia, confusión, trastornos de la coordinación, hiporreflexia
y coma. Como con otras benzodiazepinas se informaron muertes por sobredosis,
asociadas o no con otros depresores del sistema nervioso central, como el
alcohol. La DL50 oral aguda en ratas es de 331 Ð 2.171 mg/ kg. Otras experiencias
en animales han mostrado que puede producirse colapso cardiopulmonar después
de la administración de dosis masivas intravenosas de Alprazolam (superiores
a 195 mg/ kg; 2.000 veces el máximo habitual de
la dosis humana diaria). Los animales pudieron ser resucitados con ventilación
mecánica positiva y administración intravenosa de una solución de levarterenol.
La información disponible acerca de la sobredosis con Alprazolam es escasa.
Los experimentos en animales han sugerido que la diuresis forzada o la hemodiálisis
son probablemente de poco valor en el tratamiento de la sobredosis.
Tratamiento orientativo inicial de la sobredosificación: Los informes
de sobredosis con Alprazolam son limitados. En todos los casos de sobredosis
de fármacos, debe controlarse la respiración, el pulso, y la presión sanguínea.
Después de la cuidadosa evaluación clínica del paciente, de la valorización
del tiempo transcurrido desde la ingesta o administración, de la cantidad
de tóxicos ingeridos o descartando la contraindicación de ciertos procedimientos,
el profesional decidirá la realización o no del tratamiento general de rescate:
vómito provocado o lavado gástrico, carbón activado (CA), purgante salino
(45 a 60 min. después del CA). Si se presenta hipotensión está indicado el
uso de vasopresores. La diálisis tiene valor limitado en el tratamiento de
la sobredosis. El flumazenil es un antagonista específico de los receptores
de la benzodiazepina, que está indicado para revertir completa o parcialmente
los efectos sedantes de las benzodiazepinas y puede utilizarse en los casos
conocidos o sospechosos de sobredosis de benzodiazepinas. Previamente a su
administración, se deben asegurar la vía intravenosa y la ventilación pulmonar.
Estos pacientes tratados con flumazenil deben ser monitoreados un
tiempo más prolongado debido al riesgo del retorno de la sedación o de la
depresión respiratoria u otros efectos residuales, porque la vida media de
eliminación del flumazenil (41 a 79 minutos) es relativamente más corta que
la del Alprazolam (11,2 horas). El médico tratante debe tener en cuenta que
este tratamiento también aumenta el riesgo de desencadenar crisis convulsivas,
especialmente, en los usuarios de benzodiazepinas. Deben emplearse medidas
generales de sostén. Deben administrarse fluidos intravenosos y mantenerse
una ventilación adecuada. Con respecto al control y manejo de la
sobredosis intencional con cualquier fármaco, debe tenerse en cuenta la posibilidad
de ingestión de múltiples agentes. En caso de intoxicación, consultar con
urgencia al médico o comunicarse con un Centro de Toxicología:
Hospital de Pediatría Ricardo Gutiérrez: Tel.: (011) 4962-6666/ 2247.
Hospital de Niños Pedro de Elizalde: Tel.: (011) 4300-2115
Hospital A. Posadas: Tel.: (011) 4654-6648 / 4658-7777
Información para pacientes: Informar al médico sobre consumo de alcohol
y/ o medicinas que esté tomando en ese momento, incluyendo fármacos que puede
comprar sin prescripción. No debe ingerirse alcohol durante el tratamiento
con benzodiazepinas. No recomendado su uso durante el embarazo.
Por ello, informar al médico si está embarazada, o si planea tener un hijo,
o si queda embarazada durante la administración de este medicamento. Informar
al médico que se está amamantando.
No manejar un automóvil u operar maquinarias potencialmente peligrosas hasta
no asegurarse cómo se comporta con la medicación. Si las benzodiazepinas son
administradas en grandes dosis y/ o por períodos extensos, pueden producir
habituación y/ o dependencia emocional y física.
Por lo tanto, no aumentar la dosis aunque se piense que el fármaco "no produce
efecto" sin antes consultar al médico. No discontinuar abruptamente o disminuir
la dosis del medicamento sin consultar al médico, ya que pueden manifestarse
síntomas de abstinencia.
Información adicional para pacientes con ataques de pánico: Si se requirieran
dosis superiores a los 4 mg por día de Alprazolam por tiempo prolongado se
deberá tener en cuenta que: En algunos casos se puede desarrollar un grado
de dependencia que haga difícil suspender el tratamiento.
Especialmente si se baja la dosis demasiado rápido o se abandona el tratamiento
de golpe, pueden presentarse efectos desagradables con mayor frecuencia e
intensidad. Estos síntomas son por lo general leves o moderados, pero pueden
incluir convulsiones, las cuales pueden poner en peligro su vida. Es muy importante
que su médico le recomiende y supervise la forma indicada, prudente y segura
de modificar la dosis o suspender el tratamiento.
Presentación: Envases conteniendo 15 y 30 comprimidos sublinguales.
Conservar al abrigo del calor (no mayor de 30º c) y de la humedad excesiva
AL IGUAL QUE TODO MEDICAMENTO, TRANQUINAL DEBE SER MANTENIDO FUERA
DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS
Especialidad Medicinal Autorizada por el Ministerio de Salud. Certificado
Nº 36.364
ESTE MEDICAMENTO DEBE SER UTILIZADO EXCLUSIVAMENTE BAJO PRESCRIPCIÓN Y
VIGILANCIA MÉDICA Y NO PUEDE REPETIRSE SIN UNA NUEVA RECETA MÉDICA.
Prospecto autorizado por la ANMAT Disp. Nº 5316/ 00
Laboratorios Bagó S. A. Investigación y Tecnología Argentina
Adm.: Bernardo de Irigoyen Nº 248. Tel.: (011) 4344-2000/ 19. Buenos Aires.
Director Técnico: Julio C. Marangoni. Farmacéutico.
Calle 4 Nº 1429. Tel.: (0221) 425-9550/ 54. La Plata.
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