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Tributo a quienes trabajaron por un futuro mejor
Dr. Francisco Javier Muñiz
Nació en la provincia de Buenos Aires en el pago de Monte Grande. Cuando tenía 12 años participó de la lucha contra los ingleses durante la invasión de 1807. Estudió filosofía, latín, física y matemáticas; más tarde se matriculó en el Instituto Médico Militar dirigido por Cosme Argerich.
En 1826 fue nombrado Cirujano Principal del Ejército y en esa condición participó de la guerra con el Brasil.
Posteriormente fue profesor en la Universidad de Buenos Aires, pero renunció a su cargo para desempeñarse como médico en el departamento de Luján (1828). Durante el gobierno de Rosas fue nombrado Cirujano del Regimiento N° 2 y en 1849 Conjuez del Tribunal Médico.
Su inquietud le llevó a observaciones en múltiples dominios: antropología, paleontología, climatología, geología y cuestiones vinculadas con la higiene pública, destacándose sus importantes experimentos con la vacuna antivariólica. Estudió una degeneración del ganado vacuno llamada "vaca ñata", observaciones que luego aprovechó Darwin. Como paleontólogo autodidacta reunió una importante cantidad de restos fósiles que ofreció al museo de Historia Natural.
En 1859 participó de la batalla de Cepeda, resultando gravemente herido.
Fue diputado del Congreso de Paraná en 1860, y luego senador y diputado a la Legislatura bonaerense.
En 1871, ya retirado en Morón ante la feroz epidemia de fiebre amarilla, corre a ofrecer sus servicios. Durante esa tarea cae víctima de la enfermedad.
Había sido miembro de las más importantes entidades científicas del país y del extranjero.
Florentino Ameghino dijo de él: Muñiz vivió en su patria, precediendo su época en medio siglo.