Tributo a quienes trabajaron por un futuro mejor
Dr. Ignacio Pirovano

Nació en Buenos Aires, hijo de un comerciante italiano que llegó al país durante el gobierno de Rosas. Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires, donde fue compañero de Carlos Pellegrini y Miguel Cané.

Más tarde cursó estudios de Medicina, graduándose en 1872. Un año después, viajó con una beca a Europa. Allí conoció a Pasteur, entre otras personalidades médicas.

En 1876, ya de regreso en Buenos Aires, fue nombrado Profesor de Histología y Anatomía Patológica y en 1879 tuvo a su cargo la cátedra de Medicina Operatoria.

En 1882 accedió a la cátedra de Clínica Quirúrgica.

Desde entonces, se convirtió en el cirujano más prestigioso de la ciudad, desempeñando su actividad en el Hospital de Clínicas.

Allí impuso y difundió la antisepsia y realizó todo género de operaciones. Pirovano contaba con una destreza que asombraba a los observadores.

Realizó la primera gastrostomía en el país y desarrolló la cirugía infantil.

Fue maestro de una generación de cirujanos: Alejandro Posadas, Daniel Cranwell, Juan B. Justo, Enrique Bazterrica, entre otros, fueron sus discípulos. Fue también un distinguido acuarelista y dibujante.

En 1893, tras habérsele detectado cáncer, renunció a su cátedra y se retiró al campo. Murió a los 50 años en 1895. Pellegrini dijo de él: "Algo más grande que su ciencia era la inagotable bondad de su alma".

Volver