Plan de ayuda comunitaria
COMUNIDADES INDÍGENAS

Laboratorios Bagó continua colaborando con el envío de medicamentos a distintas comunidades aborígenes. Mapuches, Tehuelches, Tobas, Matacos y Wichís han recibido, a través de su hospital y centros de salud, medicamentos para atender las diversas necesidades terapéuticas de sus familias.

La colaboración con estas comunidades se suma al Plan de donación de medicamentos que Laboratorios Bagó mantiene periódicamente con escuelas carenciadas, hospitales de frontera e instituciones sin fines de lucro relacionadas con la salud.

El acervo cultural de las etnias aborígenes, muchas veces olvidado, nos ofrece un repertorio de bellas historias llenas de mágico encanto. Vale lo pena recordar algunos relatos y descubrir la raíz americana de nuestra Argentina.

EL ORIGEN DE LOS RÍOS - Cuenta la leyenda que Dios creó primero la tierra, y más tarde, las plantas y los animales. Al agua y a los peces los creó dentro del vientre del árbol samohú o palo borracho. Cierto día un diablejo juguetón al que le gustaba hacer picardías, pegó un hachazo en la barriga de uno de estos árboles. Entonces todos los palos borrachos abrieron sus vientres por donde salió el agua que contenían, arrastrando a los peces. Las aguas corrieron alocadas, haciendo curvas y saltos caprichosos o deslizándose blandamente por los arenales.

Los pequeños arroyuelos que se habían ido formando, se juntaron e hicieron los ríos. El primero fue el Bermejo, luego el Pilcomayo. Los demás aparecieron después de ellos. El diablejo, horrorizado por lo que había hecho, se dio a correr desesperadamente, pero fue perseguido por las aguas hasta que se perdió entre ellas. Los vericuetos de los ríos no son otra cosa que el camino que hicieron las aguas en persecución del diablejo; quien se convirtió, para los matacos, en el genio de las aguas.
Leyendas de nuestra tierra, Carlos Villafañe.


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