UROLOGIA

 

TITULO : Síntomas del Tracto Urinario Inferior y Disfunción Sexual. Impacto en el Tratamiento de la Hiperplasia Prostática Benigna

AUTOR : Van Moorselaar J

TITULO ORIGINAL: [LUTS and Sexual Dysfunction: Implications for Management of BPH]

CITA : European Urology Supplements 2:13-20, 2003

MICRO : El tratamiento farmacológico de los síntomas del tracto urinario inferior con bloqueantes de los adrenorreceptores α1 se asocia con menor compromiso de disfunción sexual en el paciente con hiperplasia prostática benigna.

 

Introducción

La prevalencia de síntomas del tracto urinario inferior (STUI) asociados con hiperplasia prostática benigna (HPB) en hombres de edad madura y ancianos es importante y está aumentando con el envejecimiento de las sociedades occidentales. Las medidas de la calidad de vida relacionada con la salud empeoran con el mayor tamaño de la próstata, así como el grado de interferencia de los STUI en las actividades diarias. La HPB también afecta la calidad de vida de la pareja del paciente, con una relación directa entre la morbilidad de ésta y la intensidad de la sintomatología. El impacto negativo de la HPB en la actividad sexual es una de las principales preocupaciones de estos enfermos, para quienes es más importante que el insomnio, la ansiedad y la alteración de la vida cotidiana. La intensidad de los STUI constituye un factor independiente de disfunción sexual (trastornos de erección y de eyaculación). Las respuestas eréctiles y eyaculatorias anómalas pueden tener un efecto negativo notable en la calidad de vida, con niveles crecientes de ansiedad y depresión. Por lo tanto, la preservación de la función sexual debe ser considerada en el tratamiento de estos pacientes.

Efectos de las modalidades terapéuticas en la función sexual

Actualmente, la resección transuretral de la próstata (RTUP) y la incisión transuretral de la próstata son los procedimientos quirúrgicos utilizados con mayor frecuencia para el tratamiento de la HPB. Sin embargo, la disfunción eyaculatoria y la impotencia son secuelas frecuentes de la RTUP. Asimismo, la terapia con láser, aunque mínimamente invasiva, produce un nivel de disfunción sexual similar al asociado con la RTUP. Los tratamientos farmacológicos están asociados con un riesgo relativamente inferior de disfunción sexual en comparación con los procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, la evidencia revela diferencias en la capacidad de control de los síntomas urinarios, así como en los efectos que producen en la función sexual.

Finasteride es un inhibidor de la isoenzima 5α-reductasa tipo II. El agente inhibe la conversiσn de testosterona a 5α-dihidrotestosterona (DHT), mejorando la sintomatologνa. Un estudio que se extendiσ por 4 aρos demostrσ que la terapia con finasteride disminuyó los síntomas y el tamaño de la próstata, elevó la velocidad del flujo urinario y redujo el riesgo de cirugía y de retención urinaria aguda. Sin embargo, la intervención se asoció con incrementos notables en la incidencia de impotencia, reducción de la libido, disfunción eyaculatoria y ginecomastia. La información indica que finasteride debe ser utilizado con cuidado en el tratamiento de pacientes con STUI/HPB sexualmente activos. Resultados similares están asociados con el empleo del dutasteride, inhibidor de las isoenzimas 5α-reductasa tipos I y II.

En contraste, la mayoría de los bloqueantes de los adrenorreceptores α1 ejercen un impacto mínimo sobre la función sexual. Estos agentes inhiben la contracción estimulada por estos adrenorreceptores a nivel del cuello vesical, estroma prostático y cápsula prostática que pueden producir STUI. Estudios comparativos demostraron que alfuzosina (bloqueante α1 selectivo), terazosina y doxazosina (bloqueantes no selectivos) son más eficaces que finisteride en cuanto al alivio de los síntomas urinarios, además de estar asociadas con menores tasas de disfunción sexual, particularmente de trastornos de la eyaculación. En contraste, el bloqueante α1A selectivo tamsulosina se diferencia de los otros bloqueantes en cuanto a sus efectos sobre la función sexual, ya que aumenta considerablemente el riesgo de eyaculación anormal. De los bloqueantes α1, alfusozina parece estar asociada con las menores tasas de disfunción sexual. De hecho, la práctica cotidiana indica que 10 mg diarios de alfuzosina de liberación sostenida podrían mejorar la disfunción eréctil y eyaculatoria en los pacientes que presentaron disfunción sexual anterior al tratamiento.

Modos de acción

Una posible explicación de las diferencias descritas entre los bloqueantes α1 parece radicar en la selectividad diferencial para los distintos subtipos de receptores, presentes en varios tejidos, incluidos el sistema nervioso central, centros de la médula espinal, cuello vesical, próstata, vesículas seminales, conducto deferente y pene. Los receptores α estαn involucrados en la excitabilidad medular y podrνan, en teorνa, mediar en el proceso de eyaculaciσn. A diferencia de prazosina y terazosina, alfuzosina no atraviesa la barrera hematoencefálica, por lo que la supresión de los efectos centrales que afectan la función sexual parece ser remota.

El cuello vesical mantiene la continencia urinaria y evita la eyaculación retrógrada. El tono contráctil del músculo liso del cuello vesical es mediado principalmente por la noradrenalina y su efecto sobre los receptores α1. La relajación del cuello vesical mediada por un bloqueante α1 podría producir la eyaculación retrógrada. El bloqueo de los receptores α1A y α1D a nivel del cuello vesical parece ser el mecanismo de acción involucrado en la eyaculación retrógrada asociada con el tratamiento con tamsulosina. Además, los bloqueantes selectivos de los receptores α1A no serían eficaces en la mejoría de los STUI. El Ro70-0004, un bloqueante muy selectivo de estos receptores no ejerce efecto alguno sobre los STUI y está asociado con una incidencia elevada de eyaculación anormal (6%).

Por otra parte, probablemente los receptores α1 sean los subtipos involucrados en la contracción del conducto deferente y de la vesícula seminal (responsable del 70% del semen eyaculado). Por ende, su bloqueo por compuestos selectivos puede disminuir el volumen eyaculado debido a la menor contracción de la vesícula seminal y progresión de semen. Los subtipos de receptores α1A, α1B y α1D están presentes en los cuerpos cavernosos. En el modelo animal, alfuzosina evidencia un efecto relajante directo dependiente de la concentración en esta estructura al contrarrestar la contracción mediada por el receptor α1A. Además, el agente potenciaría los efectos proeréctiles de la apomorfina.

Conclusiones

Dada la contribución del funcionamiento sexual en el mantenimiento de la calidad de vida, en la elección del tratamiento para el paciente con hiperplasia prostática benigna deben tomarse en cuenta los posibles efectos negativos sobre la función sexual. Las opciones terapéuticas quirúrgicas y farmacológicas difieren en el impacto que producen sobre las funciones eréctiles y eyaculatorias. El autor destaca que la mayoría de los bloqueantes de los adrenorreceptores α1A están asociados con tasas bajas de disfunción sexual y con mejoría significativa de la sintomatología urinaria.

Ref : INET, SAMET, UROLOG