PSIQUIATRIA

 

TITULO: Efectos del Consumo de Cannabis sobre el Nivel de Actividad Cerebral

AUTOR: Jager G, Van Hell HH, De Win MM y colaboradores

TITULO ORIGINAL: Effects of Frequent Cannabis Use on Hippocampal Activity during an Associative Memory Task

CITA: European Neuropsychopharmacology 17(4):289-297, Mar 2007

MICRO: Existen diferencias sostenidas del nivel de actividad cerebral durante la realización de tareas de aprendizaje asociativo entre los consumidores frecuentes de cannabis y los sujetos que no consumen esta droga.

 

 

Introducción y objetivos

El cannabis es la droga ilegal más popular y existe un interés creciente acerca de su potencial neurotoxicidad. Hasta el momento, los datos acerca de las alteraciones estructurales cerebrales relacionadas con el consumo de cannabis frecuente son escasos. Se sugirió su neurotoxicidad sobre las neuronas del hipocampo y otras regiones cerebrales y la presencia de trastornos funcionales cognitivos. En cuanto a los efectos de la droga a largo plazo, los resultados de los diferentes estudios son heterogéneos. Se sugirió que el cannabis afecta en mayor medida la memoria episódica en comparación con las memorias explícita y de trabajo; no obstante, no se sabe si esta alteración se acompaña de trastornos del funcionamiento cerebral. De acuerdo con los resultados de diferentes estudios, existen regiones cerebrales específicamente relacionadas con cada tipo de memoria; por ejemplo, la memoria asociativa se asocia con regiones temporales como el hipocampo y el parahipocampo. Es interesante destacar que la mayor densidad de receptores cannabinoides se encuentra en el hipocampo, cerebelo y estriado. Asimismo, en estudios efectuados mediante técnicas de diagnóstico por imágenes se observó la presencia de cambios sostenidos del flujo circulatorio cerebral regional y de trastornos neurofisiológicos en regiones hipocámpicas de consumidores frecuentes de cannabis. No obstante, estos trabajos tuvieron limitaciones metodológicas importantes. La evaluación de los efectos del cannabis sobre las regiones hipocámpicas requiere la utilización de un paradigma que active esta región; por ejemplo, sería adecuado uno que evalúe la memoria asociativa, que activa el hipocampo. En el presente estudio se evaluaron los efectos sostenidos potenciales del cannabis sobre la memoria asociativa dependiente del hipocampo.

Pacientes y métodos

Se compararon 2 grupos de participantes: el primero estuvo conformado por 20 usuarios frecuentes de cannabis y el otro fue el grupo de referencia. Ambos eran similares en cuanto a la edad, el sexo y el cociente intelectual verbal. En el inicio se evaluó el consumo de alcohol y otras sustancias y la inteligencia verbal mediante cuestionarios autoadministrados y escalas específicas. La memoria asociativa se validó mediante un paradigma de memoria pictórica de resonancia magnética nuclear funcional que consistió en 3 tareas. La primera fue de aprendizaje asociativo (AA), en la que el sujeto debía establecer una conexión significativa entre 2 imágenes y memorizar la combinación. Luego se debían clasificar imágenes aisladas (CA). Por último, la tarea de recuperación consistió en el reconocimiento de las combinaciones específicas efectuadas durante el aprendizaje asociativo (RE). La mitad de los estímulos fueron combinaciones nuevas, en tanto que el resto fueron asociaciones presentadas durante la tarea de AA. La evaluación de las alteraciones estructurales de las regiones hipocámpica y parahipocámpica se efectuó mediante resonancia magnética nuclear y análisis morfométrico automatizado basado en voxeles (VBM [voxel based morphometry]), una técnica de diagnóstico por imágenes.

Resultados

No se observaron diferencias entre los usuarios de cannabis y el grupo de referencia en cuanto a la edad, la distribución por sexo y el cociente intelectual. En promedio, los consumidores de cannabis presentaron un consumo de alcohol levemente superior. No obstante, ninguno reunió los criterios de abuso o dependencia de alcohol. Asimismo, los usuarios de cannabis fumaban más cigarrillos que los no consumidores. El consumo de alcohol y tabaco se correlacionó significativamente con la exactitud del recuerdo y con la actividad cerebral durante el aprendizaje asociativo, respectivamente.

No se verificaron discrepancias entre los usuarios de cannabis y los integrantes del grupo control en cuanto a la exactitud durante las tareas CA y RE, esto indicó la normalidad del procesamiento de la clasificación simple y de la memoria asociativa. Los resultados no se modificaron al tener en cuenta el consumo de alcohol o tabaco. Sin embargo, al analizar el grupo de usuarios de cannabis se observó una correlación negativa entre la exactitud del recuerdo y el nivel de consumo de la droga.

En cuanto al análisis de la actividad cerebral general, los usuarios de cannabis presentaron una magnitud general inferior en las regiones de interés evaluadas en comparación con los controles. Esto no se modificó al incluir el consumo de alcohol o tabaco como covariables. La realización de un análisis post hoc reveló hipoactividad más pronunciada en el área hipocampal izquierda y derecha y en la corteza prefrontal dorsolateral derecha durante la tarea de AA. Durante la tarea de RE se observó hipoactividad más pronunciada en la corteza cingulada anterior. En cuanto a la tarea de CA, no se advirtieron diferencias significativas entre los grupos. Un análisis más detallado de la región hipocámpica y parahipocámpica confirmó que, durante la tarea de AA, los consumidores de cannabis presentaron disminución generalizada de la actividad, principalmente en el hemisferio izquierdo. En cambio, durante la tarea RE no se observaron diferencias entre los grupos. No se halló una asociación entre el nivel de consumo y la actividad cerebral.

De acuerdo con los resultados del VBM, no se verificaron diferencias estadísticamente significativas de densidad de la sustancia gris o blanca hipocámpica y parahipocámpica entre los grupos. Asimismo, los parámetros evaluados no se relacionaron sustancialmente con el nivel de consumo. Tampoco se observaron correlaciones significativas entre la densidad de la sustancia gris, el desempeño y la actividad cerebral.

Discusión

Los usuarios de cannabis en abstinencia de consumo presentaron un nivel inferior de actividad cerebral bilateral en la región hipocámpica y parahipocámpica y corteza prefrontal dorsolateral más pronunciado durante la tarea de AA. No obstante, su desempeño mnésico fue normal. Asimismo, no se observaron datos que sugieran la presencia de cambios estructurales cerebrales entre los consumidores de cannabis y la densidad de la sustancia gris y blanca no se relacionó con el nivel de consumo. Tampoco se halló una asociación entre la exposición a la droga y la actividad cerebral determinada mediante resonancia magnética nuclear funcional. En consecuencia, la disminución del nivel de actividad cerebral durante la realización de una tarea de AA se asocia con el consumo frecuente de cannabis pero no necesariamente con la magnitud acumulativa de su utilización. El desempeño se ubicó dentro de parámetros normales y no se relacionó con el nivel de actividad cerebral. En consecuencia, la disminución de la activación sería la expresión neurofisiológica de una variable no cognitiva, conductual o fisiológica, relacionada con el consumo frecuente de cannabis. Esta reducción reflejaría el efecto de las variables fisiológicas y conductuales preexistentes o consecutivas al uso frecuente de la droga independientemente del proceso cognitivo evaluado.

En general, la hiperactividad cerebral puede interpretarse como un esfuerzo neurofisiológico importante para mantener el desempeño conductual normal. La hipoactividad relativa en ciertas regiones que contrasta con la hiperactividad de otras áreas puede representar un mecanismo compensatorio para superar la disfunción cerebral inducida por el consumo de cannabis. En consecuencia, la hipoactivación generalizada observada sugeriría un efecto beneficioso de la sustancia sobre la eficiencia neurofisiológica, dado que los consumidores se desempeñarían tan bien como los no consumidores, con menos esfuerzo neurofisiológico y sin mecanismos compensatorios. No obstante, refieren los autores, esto es improbable. Si bien no existen datos concluyentes acerca de que el consumo crónico de cannabis ocasiona deterioro funcional, tampoco hay información que apoye la noción opuesta. Debe destacarse que se observó una relación dosis-respuesta inversa entre el nivel de consumo y la exactitud del recuerdo entre los usuarios de la droga. En consecuencia, no es posible que el uso de cannabis facilite el funcionamiento cognitivo cerebral. Es más probable que el mayor consumo se asocie con peor desempeño mnésico.

Otra explicación residiría en que la disminución de la activación relacionada con la memoria asociativa fuera secundaria a otros efectos del cannabis sobre el cerebro; por ejemplo, cambios vasculares o estructurales. Recientemente se informó que la droga disminuye la perfusión cerebral y, además, el consumo duradero se asoció con alteraciones de la composición de la sustancia gris de diferentes regiones cerebrales como el parahipocampo, que no coincide con los resultados del presente estudio. Por último, la atrofia cerebral sería improbable entre los usuarios frecuentes de cannabis.

Conclusión

Existen diferencias sostenidas del nivel de actividad cerebral durante la realización de tareas de aprendizaje asociativo entre los consumidores frecuentes de cannabis y los sujetos que no consumen esta droga. Esto se observa especialmente en las regiones hipocámpicas, parahipocámpicas y la corteza prefrontal dorsolateral derecha. La disminución de la activación no se acompaña de alteraciones tisulares ni se relaciona con el desempeño mnésico. Es decir, la disminución de la actividad cerebral que presentan los consumidores frecuentes de cannabis no reflejaría un deterioro cognitivo pero podría relacionarse con variables conductuales o fisiológicas independientes de la memoria asociativa. Según los autores, son necesarios estudios adicionales al respecto.

 

Ref: PSIQ