PSIQUIATRIA

 

TITULO : Sensibilidad y Especificidad de un Instrumento Neuropsicológico en la Evaluación de Subtipos de Esquizofrenia: Un Estudio con Población Hispanohablante

AUTOR : Hilda Picasso HL, Ostrosky F y Nicolini H

TITULO ORIGINAL: [Sensibilidad y Especificidad de un Instrumento Neuropsicológico en la Evaluación de Subtipos de Esquizofrenia: Un Estudio con Población Hispanohablante]

CITA: Actas Españolas de Psiquiatría 33(2):87-95, Mar 2005

MICRO: El conocimiento de las alteraciones cognitivas de la esquizofrenia facilitará el tratamiento de los pacientes y la creación de alternativas farmacológicas.

 

 

Introducción

La esquizofrenia afecta a casi el 1% de la población mundial. Los pacientes presentan alteraciones en múltiples dominios cognitivos que están presentes desde el inicio de la enfermedad y que se mantienen estables en el tiempo. Parecen existir alteraciones que tienen origen en anomalías de ciertas estructuras cerebrales como una disfunción corticosubcortical, lesiones prefrontal y de la corteza prefrontal dorsolateral y anomalías en las zonas frontales y temporales.

Otras investigaciones postulan deficiencias de procesamiento, como alteraciones en la memoria semántica o de trabajo. Por lo tanto, las manifestaciones cognitivas de la esquizofrenia estarían asociadas a mecanismos diferentes que varían en su respuesta al tratamiento. Si bien el perfil cognitivo puede ser el mejor indicador pronóstico de la sintomatología psiquiátrica, la aplicación de las pruebas requiere personal especializado y tiempo.

En los países de habla hispana surge el inconveniente adicional de poder contar con pruebas neuropsicológicas con criterios de ejecución de la población hispanoparlante. La Evaluación Neuropsicológica Breve en Español (NEUROPSI) es un instrumento de pesquisa diseñado para la evaluación del conocimiento cognitivo de pacientes psiquiátricos y neurológicos, constituido por ítem sencillos y cortos que permiten la rápida valoración de las funciones cognitivas. El sistema de calificación aporta datos cuantitativos y cualitativos. No está basada en un modelo de daño cerebral; con los datos independientes de cada habilidad cognitiva se obtiene un perfil individual.

Por otra parte, existen tres subgrupos de esquizofrenia: positiva, negativa y mixta. La primera se caracteriza por el predominio de alucinaciones, delirio o trastorno del pensamiento, con escasos o nulos síntomas negativos. En la esquizofrenia negativa, predomina la pobreza del discurso, del afecto y del contenido del pensamiento, retraso psicomotor y anhedonia. La entidad mixta incluye los sujetos que no alcanzan a cumplir los criterios para alguna de las dos series o que tienen una cantidad importante de ambas. En la identificación y tratamiento del paciente psiquiátrico es importante poder contar con instrumentos que permitan la identificación de trastornos cognitivos, el aporte de información sobre las habilidades e incapacidades en el funcionamiento cognitivo y la contribución con recomendaciones terapéuticas.

En la presente experiencia los autores exploraron la sensibilidad y especificidad de la NEUROPSI para evaluar el nivel cognitivo de un grupo de pacientes con diagnóstico de esquizofrenia, y para valorar la sensibilidad de la NEUROPSI según los subgrupos clínicos.

Métodos

La muestra comprendió 30 casos (10 de cada subgrupo clínico) y 30 controles. Para la clasificación de los subtipos se empleó la Escala de Síntomas Positivos y Negativos (PANSS). La NEUROPSI incluye los antecedentes médicos y farmacológicos de importancia y pruebas para la valoración de orientación, atención y concentración, memoria verbal y visuoespacial y funciones cognitivas. Incluye reactivos que están adaptados a la población hispanoparlante y que pueden ser utilizados con analfabetos. La puntuación máxima total asciende a 130.

Se distinguen 4 niveles en cada rango de edad y escolaridad (normal, leve, moderado y grave). Los participantes también fueron evaluados mediante la Escala de Depresión de Beck. Los pacientes fueron estudiados en períodos de estabilidad clínica. Los autores compararon la ejecución neurospsicológica en cada una de las subpruebas entre los 2 grupos y entre la puntuación total de los subgrupos. Además, calcularon los valores de sensibilidad, especificidad, valores predictivos positivos y negativos y los índices de concordancia para la población de pacientes y para los subgrupos.

Resultados

El análisis reveló que el grupo control obtuvo las puntuaciones más altas (113,90), seguidos por el subgrupo con síntomas positivos (93,39), mixtos (77,35)y negativos (66,95). Para la obtención de los puntos de corte de la puntuación total de la NEUROPSI se empleó la curva ROC que reveló que el punto de corte óptimo que discriminó entre normalidad y patología fue de 109 puntos. Los valores de especificidad y sensibilidad fueron adecuados para los grupos negativo y mixto, aunque para el otro subgrupo la sensibilidad fue del 92.8% y la especificidad del 66.6%.

El análisis factorial del NEUROPSI reveló que las pruebas que evaluaron la memoria verbal y las funciones relacionadas con la integridad del área temporoparietal izquierda se asociaron con el 21.37% de la varianza. Las pruebas relacionadas con funciones premotoras, las pruebas relacionadas con funciones visuoespaciales asociadas con la integridad de las zonas parietales, la subprueba de repetición y la orientación en la persona explicaron el 20.22%, 14.08%, 8.99% y 7.84% de la varianza, respectivamente. De acuerdo con los coeficientes de clasificación, el 83.3% de los sujetos fue correctamente clasificado. Los pacientes con esquizofrenia negativa (80%) fueron clasificados correctamente, valor que ascendió al 90% en el subgrupo con patología positiva, mientras que aquellos con patología mixta fueron los más difíciles de clasificar (70% de acierto).

Conclusión

Los autores comprobaron que la NEUROPSI es un instrumento sensible y específico para la detección de alteraciones cognitivas en pacientes con esquizofrenia. Por otra parte, el análisis de acuerdo con el subgrupo clínico mostró gran sensibilidad y especificidad para la clasificación de los pacientes negativos y mixtos. En contraste con los dos subgrupos anteriores, el grupo con síntomas positivos presentó ejecuciones similares a los de los controles. Esta población presenta una buena respuesta a los neurolépticos, posiblemente debido a disfunciones en el circuito frontomesoencefálico-talámico como sustrato neuronal de las alteraciones cognitivas. El conocimiento de las redes neuronales asociadas con las anomalías en la esquizofrenia permitirá la creación de tratamientos farmacológicos más específicos para la rehabilitación de los procesos cognitivos alterados en cada subtipo.

 

Ref: PSIQ