OTORRINOLARINGOLOGÍA

 

TITULO : La Natación Infantil Aumenta el Riesgo de Infecciones Recurrentes del Tracto Respiratorio y Otitis Media

AUTOR : Nystad W, Nja F, Magnus P y Nafstad P

TITULO ORIGINAL: [Baby Swimming Increases the Risk of Recurrent Respiratory Tract Infections and Otitis Media]

CITA : Acta Paediatrica 92:905-909, 2003

MICRO : La natación infantil podría tener influencia en la salud respiratoria de los niños, especialmente en el caso de haber una base de predisposición genética.

 

Introducción

Durante siglos, los bebés se han deleitado en el agua, hace más de cien años se describió con asombro la costumbre polinesia de la natación infantil. El fenómeno de la natación infantil es algo reciente, de no más de 25 años de antigüedad. La idea se difundió rápidamente y fue adoptada en Noruega a principio de los '80. En este grupo de niños la natación mejora el desarrollo del sistema nervioso central y la relación con los padres. Un punto menos investigado es la relación entre la natación infantil y la salud en la infancia, así como la aparición de enfermedades infecciosas. Se ha sugerido que la natación puede tener una influencia protectora en la incidencia de otitis media en niños de 1 a 4 años. Pero también es posible que induzca o exacerbe infecciones del tracto respiratorio.

Se puede asumir que las piletas de natación cubiertas tienen efectos indeseados en la salud, particularmente a través de exposiciones físicas, químicas y biológicas. Un estudio reciente analizó los posibles efectos de los productos con cloro usados para desinfectar las piletas. Estas exposiciones también pueden condicionar episodios de hiperreactividad bronquial (HRB), sibilancias y asma en los niños. Se informó que hay mayor cantidad de HRB y asma entre los nadadores, pero respecto de los bebés es posible que la natación no sea de por sí responsable de los efectos indeseados en la salud, sino el ambiente en que se realiza, por la exposición a irritantes. También puede ser que los niños respondan de manera diferente, según su status genético. Una persona susceptible tiene un genotipo susceptible y las consecuencias son interacciones entre genotipo y ambiente. Por lo tanto, la natación infantil puede influir en la salud respiratoria de los niños en muchas maneras.

El objetivo de este estudio fue estimar la asociación entre natación infantil e infecciones recurrentes del tracto respiratorio (IRTR) y otitis media en hijos de personas con atopia y sin atopia.

Métodos

En enero de 1994, una muestra aleatorizada de niños en edad escolar (6 a 16 años) fue enrolada en un estudio transversal de asma y alergia en Noruega, se utilizó el cuestionario estándar del International Study of Asthma and Allergies in Childhood. Al año se envió un segundo cuestionario de información demográfica, antecedente familiar de atopia, exposiciones tempranas y mortalidad infantil. El presente estudio se basó en los niños (n = 2 862) que completaron la información de ambos cuestionarios. La tasa de respuesta fue del 79%.

Los resultados fueron el informe retrospectivo de los padres sobre diagnósticos médicos de IRTR inferior y otitis media en sus hijos, durante el período de 0 a 11 meses de edad. Los padres respondían a la pregunta "¿Algún médico le dijo que su hijo tuvo alguna vez IRTR durante la infancia?". La pregunta incluía tanto infecciones respiratorias bajas como altas. Además, se interrogó a los padres acerca de diagnósticos de bronquitis, bronquiolitis y neumonía. Otra pregunta realizada fue "¿Algún médico le dijo que su hijo tuvo alguna vez otitis media durante la infancia?".

La exposición se midió a través del informe de los padres de que sus hijos practicaron natación cuando eran bebés, durante el período de 0 a 11 meses de vida. El 90% de los niños que realizaron esa actividad concurrían a piletas una vez a la semana, y el resto, 2 veces a la semana.

Otras variables dicotómicas fueron género, tabaquismo materno cuando el niño tenía 0 a 11 meses, y antecedente de asma, eczema o fiebre del heno en alguno de los padres. La educación materna se clasificó de acuerdo con tres niveles (< 10 años, 10 a 14 años, > 14 años). Otras variables fueron edad y área de residencia.

Se usó análisis de regresión logística para estimar la asociación entre la natación infantil y las IRTR y las otitis media, ajustando por posibles factores de confusión. En el modelo se incluyó la edad del niño al momento de realizar el estudio y el área de residencia, y se excluyó la educación de los padres, que no influye en la precisión de las relaciones estudiadas.

Resultados

La prevalencia de IRTR fue mayor entre los niños que practicaron natación cuando eran bebés (12.3%) que entre los que no realizaron tal práctica (7.5%). La prevalencia de IRTR durante el primer año de vida fue del 5.6% y 10.5%, respectivamente, en niños de padres sin atopia y con atopia, mientras que los niños que nadaban cuando eran bebés eran el 5.6% y 5.1%, respectivamente, en ambos grupos. La prevalencia de otitis media también tendió a ser mayor en los hijos de padres con atopia (15.4% vs. 12.4%) y entre los que practicaron natación cuando eran bebés (17.5%), comparados con los que no practicaron (13.5%). El análisis estratificado calculando la atopia de los padres (antecedente de asma, fiebre del heno o eczema) como estratos, mostró que el mayor riesgo de IRTR sólo estaba presente en hijos de padres con atopia. También se vio mayor riesgo de otitis media entre los que nadaban (25.4%) en comparación con los que no (14.9%), entre los hijos de padres con atopia. La prevalencia de otitis media fue del 12.4% (no nadadores) y del 12.0% (nadadores) entre los hijos de padres sin atopia. El tabaquismo materno cuando el niño tenía 0 a 11 meses tendió a asociarse con IRTR y otitis media entre los hijos de padres con atopia. En ellos, las niñas tenían menos probabilidades de IRTR que los niños.

Discusión

Los resultados de este estudio sugieren que la natación infantil aumenta el riesgo de infecciones recurrentes del tracto respiratorio y otitis media en la infancia, entre los hijos de padres con antecedente de asma, fiebre del heno o eczema.

Hay pocos estudios que investigan el efecto de la natación infantil en la salud respiratoria de los niños. Uno de ellos determinó la influencia de la natación en la incidencia de otitis media en niños de 1 a 4 años. La prevalencia de una o más infecciones de los oídos fue de 43% entre los que no habían hecho natación, en comparación con 19% en los que habían nadado. El estudio se había realizado en invierno y los participantes fueron enrolados de clínicas pediátricas, por lo que es posible que no representen a la población saludable.

La formulación de hipótesis de nexo patogénico entre la natación infantil y las IRTR requiere una definición indiscutible de tales infecciones. Desafortunadamente, el hecho de haber usado el informe de los padres de diagnóstico de IRTR puede no reflejar con exactitud la terminología, que requiere al menos 3 episodios para ser consideradas recurrentes. También se requiere la evaluación de la prevalencia de diferentes posibles agentes infecciosos. Es menos probable que el diagnóstico médico de otitis media esté influido por una clasificación errónea.

Los bebés que nadan en piletas públicas pueden tener varias consecuencias en su salud respiratoria: pueden estar expuestos a factores físicos, químicos y biológicos que producen infecciones. La constitución genética del individuo también influirá en la forma en que responde a las diferentes exposiciones. El ambiente de las piletas de natación puede ser un hábitat para la supervivencia y reproducción de bacterias y virus. Además, el uso de productos con cloro puede producir efectos indeseables, por ser irritantes.

La natación es una actividad grupal, y al igual que otras actividades grupales constituye un factor de riesgo de infecciones respiratorias bajas. La inmadurez del sistema inmune al momento de presentarse la infección puede causar una lenta recuperación de las vías aéreas, con mayor vulnerabilidad a estímulos inespecíficos o a infecciones leves posteriores, con riesgo de infecciones recurrentes del tracto respiratorio.

Los estudios transversales tienen limitaciones en cuanto a los factores causales, por lo que sus resultados deben poder ser reproducidos en estudios longitudinales. En este estudio no se puede determinar si la exposición precede al efecto durante el período de 0 a 11 meses de vida, si bien es improbable que el hecho de haber practicado natación a dicha edad sea consecuencia de las IRTR o de otitis media. Además, los resultados pueden estar sesgados por mala clasificación. La variable de exposición (natación infantil) es un evento que sería difícil de sesgar, y la preocupación recaería en la exactitud del informe de los padres del diagnóstico de IRTR. Es posible que los padres con atopia recuerden más las infecciones que tuvieron sus hijos, pero esto no parece influir en la conclusión principal. Los niños con padres con atopia tendrían una base genética diferente, que los haría más propensos a las infecciones respiratorias. Esta interacción entre genotipo y ambiente podría explicar porqué las infecciones tienen un efecto diferente en niños de padres con atopia y sin atopia. La misma relación se ha encontrado en el caso de las madres que fuman.

Ref : INET, SAMET, ORL, PEDIAT