NUTRICION

 

TITULO : Prevención de la Obesidad Infantil Mediante la Reducción del Consumo de Bebidas Carbonatadas: Estudio Controlado Aleatorizado de Grupos

AUTOR : James J, Thomas P, Cavan D y Kerr D

TITULO ORIGINAL: [Preventing Childhood Obesity by Reducing Consumption of Carbonated Drinks: Cluster Randomized Controlled Trial]

CITA : BMJ 328(7450):1237-1239, May 2004

MICRO : Un programa dirigido a alumnos de primaria disminuyó el consumo de bebidas carbonatadas, fenómeno que se asoció con la reducción del porcentaje de niños con sobrepeso u obesidad en el lapso de un año.

Introducción

La obesidad infantil alcanzó proporciones epidémicas. El desequilibrio energético constituye la razón más importante del aumento ponderal excesivo, mientras que la causa principal puede ser genética, endocrina o idiopática.

El consumo de bebidas carbonatadas endulzadas con azúcar es uno de los factores contribuyentes. La ingesta energética total es 10% mayor en los niños que consumen diariamente estos productos. En el Reino Unido, el 70% de los adolescentes ingiere estas bebidas con regularidad. Aunque los programas que promueven la actividad física, la modificación de la ingesta de alimentos y la disminución de las conductas sedentarias contribuyen a la reducción de la obesidad infantil, algunos carecen de eficacia.

Recientemente, un programa del Reino Unido informó los efectos de varias intervenciones sobre la obesidad infantil. El trabajo incluyó entrenamiento para los maestros, modificación de las comidas escolares, planes de acción en los planes de estudio y modificaciones en las actividades físicas y recreativas. A pesar de estas iniciativas, sólo se produjo un leve aumento en el consumo de alimentos más saludables, sin cambios en las tasas de obesidad. En la presente experiencia los autores evaluaron si un programa educacional escolar dirigido a la reducción del consumo de bebidas carbonatadas puede evitar el aumento ponderal excesivo en niños.

Métodos

El proyecto de prevención de la obesidad en escuelas Christchurch (CHOPPS) se llevó a cabo entre 2001 y 2002 y fue dirigido a escolares de entre 7 y 11 años. Quince grados fueron sometidos a la intervención mientras que 14 grados actuaron como control. Un investigador presentó el programa a los participantes con el objetivo de desalentar el consumo de bebidas carbonatadas junto con la afirmación positiva de una dieta saludable y equilibrada. Como los investigadores pensaron que los niños responderían mejor a un mensaje simple se les dijo que la disminución en la ingesta de azúcar mejoraría su bienestar y que el menor consumo de bebidas carbonatadas beneficiaría la salud dental. Las sesiones de una hora de duración contaron con la presencia de los maestros, quienes fueron alentados para que reiteraran el mensaje. La primera sesión se centró en el equilibrio del buen estado de salud y la promoción del consumo de agua.

Los niños probaron frutas para conocer la dulzura de los productos naturales. Además, los alumnos recibieron un diente sumergido en una bebida carbonatada para conocer sus efectos sobre la dentadura. En las dos sesiones siguientes los niños debieron componer una canción que contuviera un mensaje saludable. El último encuentro incluyó muestras de arte y una prueba basada en un programa de televisión. Cada 6 meses los investigadores registraron las medidas antropométricas. Además, los estudiantes completaron diarios al inicio y al final de la experiencia en los que consignaron las bebidas consumidas en dos días de la semana y un día del fin de semana.

Resultados

Al final de la experiencia, el porcentaje de niños con sobrepeso y obesos aumentó en los controles en un 7.5%, mientras que en los otros escolares se observó una reducción del 0.2%. Por otra parte, a los 12 meses el consumo de bebidas carbonatadas disminuyó en 0.6 vaso en el grupo intervención mientras que aumentó en 0.2 vaso en los controles.

Conclusión

La experiencia demuestra la eficiencia de un programa educativo dirigido a la reducción en la ingesta de bebidas carbonatadas para evitar el aumento de peso en alumnos de escuela primaria. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud recomendó que los azúcares libres no deberían superar más del 10% de la ingesta calórica diaria. Sin embargo, lo anterior no ha sido universalmente aceptado, especialmente por parte de la industria alimentaria. La reducción en el acceso a alimentos de alta concentración energética contribuye a limitar las oportunidades de comer en exceso. El término "entorno tóxico" describe el conjunto de factores que aumenta el riesgo de que un niño sufra sobrepeso o se convierta en obeso.

Aunque la presente estrategia fue modestamente beneficiosa, los autores consideran que deben debatirse en profundidad otras influencias externas que inciden en los hábitos alimentarios de los niños y en las actividades que realizan en su tiempo libre. En la mayoría de las personas, la obesidad es evitable, finalizan.

Ref: NUTRI