INFECTOLOGIA

 

TITULO: Descubren más Funciones de los Basófilos

AUTOR: Karasuyama H, Mukai K, Tsujimura Y, Obata K

TITIULO ORIGINAL: Newly Discovered Roles for Basophils: A Neglected Minority Gains New Respect

CITA: Nature Reviews Immunology 9(1):9-13, Ene 2009

MICRO: Los basófilos cumplen una importante función en la regulación de los mecanismos inmunitarios y podrían ser los blancos de nuevos tratamientos para ciertas enfermedades inmunitarias.

 

 

Introducción

Los basófilos representan menos del 1% de los leucocitos de la médula ósea, la sangre periférica y el bazo. Comparten algunas características con los mastocitos tisulares tales como la presencia de gránulos basófilos en su citoplasma, la liberación de sustancias como la histamina y la presencia del receptor Fc de alta afinidad para la IgE en su superficie. Los basófilos maduran en la médula ósea y luego circulan en la sangre durante varios días; sólo en ciertas situaciones tales como las alergias y las infecciones parasitarias, pequeñas cantidades de estas células se acumulan en los tejidos. Durante mucho tiempo se creyó que los basófilos eran simplemente una variedad de los mastocitos tisulares, pero actualmente se sabe que los primeros producen citoquinas de tipo T helper 2 (TH2) y que al ser estimulados pueden secretar más interleuquina 4 (IL-4) que las células TH2.

El objetivo del presente artículo fue analizar los datos aportados por estudios recientes, los cuales sugieren que los basófilos cumplen funciones diferentes a las de los mastocitos, tanto en la regulación de los mecanismos inmunitarios como en las reacciones alérgicas.

La función de los basófilos en las reacciones alérgicas

Durante mucho tiempo se pensó que los basófilos participan en las entidades alérgicas mediante la liberación de sustancias tales como la histamina o el leucotrieno C4; sin embargo, los autores utilizaron un modelo con ratones y demostraron recientemente que estas células cumplen una función muy importante como iniciadores (más que como efectores) de la inflamación alérgica crónica mediada por la IgE en la piel.

Es importante mencionar que sólo una escasa cantidad de basófilos en la piel de los ratones puede iniciar una inflamación alérgica crónica intensa, lo cual sugiere que debería reevaluarse la función de estas células en los seres humanos que presentan enfermedades tales como la dermatitis atópica o el asma bronquial, en las cuales es común observar una pequeña cantidad de basófilos acumulados en los tejidos.

Los autores creen que los basófilos activados pueden secretar sustancias que estimulan a las células no hematopoyéticas presentes en los tejidos, como los fibroblastos, las cuales producen sustancias que atraen a las células inflamatorias, como los eosinófilos y los neutrófilos, hacia la piel.

La anafilaxia es una reacción alérgica rápida que puede ser mortal; se sabe que los mastocitos y la IgE participan de esta reacción y que el aumento de la permeabilidad vascular causada por la histamina, entre otros mediadores, ocasiona el shock anafiláctico. Sin embargo, se observó que puede haber anafilaxia sistémica en modelos con ratones con deficiencia de mastocitos o de IgE, lo cual sugiere la existencia de un mecanismo alternativo. La IgG -especialmente la subclase IgG1- y los macrófagos podrían estar involucrados en las reacciones anafilácticas. Los autores demostraron que los basófilos son las células más importantes en la anafilaxia sistémica mediada por la IgG, pero no en la mediada por la IgE. Se observó que los basófilos de la sangre periférica capturan los complejos inmunes formados por los alérgenos y la IgG, se activan y liberan el factor activador de las plaquetas, el cual aumenta la permeabilidad vascular con una eficacia mucho mayor que la de la histamina. No se sabe todavía si este mecanismo alternativo ocurre también en los seres humanos. Se cree que el tipo y la cantidad de alérgeno pueden influir en el mecanismo que causa la anafilaxia.

La función de los basófilos en la regulación inmunitaria

La IL-4 es fundamental para la diferenciación de las células T CD4+ en células TH2 productoras de IL-4, pero no se sabe de dónde proviene la IL-4 inicial. Los basófilos pueden producir rápidamente grandes cantidades de citoquinas de tipo TH2 cuando son estimulados, por ejemplo, por la IL-3 o por los antígenos parasitarios. Sin embargo, se cree que la diferenciación de las células TH2 ocurre en los ganglios linfáticos y no se sabe si, en condiciones fisiológicas, las células T CD4+ y los basófilos están realmente en contacto en estos órganos linfáticos. Además, no se sabe todavía si es necesario que los basófilos ingresen a los ganglios linfáticos para producir las respuestas de las células TH2 o si es suficiente la producción de citoquinas de tipo TH2 por los basófilos de otras partes del cuerpo.

Cuando los anticuerpos de tipo IgE no están unidos a un receptor, su vida media en la sangre es corta, pero cuando se unen al receptor Fc de la superficie de los mastocitos o de los basófilos, su vida se prolonga.

Un estudio demostró que en la fase inicial de una respuesta inmune secundaria, los basófilos (pero no los mastocitos) secretan grandes cantidades de IL-4 cuando son estimulados por antígenos mediante el complejo formado por la IgE y el receptor Fc. Por el contrario, las células T de memoria son las grandes productoras de IL-4 en la fase tardía de la respuesta.

Los datos de un estudio reciente sugieren que los basófilos incrementan las respuestas de memoria de anticuerpos mediante la producción de IL-4 e IL-6 cuando son estimuladas por un segundo contacto con el alérgeno que ocasionó la producción de la IgE específica en la respuesta inmune primaria. Si bien no está claro qué es lo que sucede in vivo, los resultados de los estudios in vitro indican que los basófilos activados colaboran con la proliferación de las células B y con la producción de anticuerpos en presencia de células T CD4+ activadas mediante la secreción de IL-4 y de IL-6 y mediante el contacto célula-célula.

La nueva etapa de la investigación de las funciones de los basófilos

Si bien los basófilos son un pequeño subgrupo de leucocitos, cumplen una función importante en el sistema inmune. Ya no se considera que los basófilos llevan a cabo exactamente las mismas funciones que los mastocitos, sino que regulan ciertas respuestas inmunes y alérgicas que otras células no pueden controlar.

Entre los temas que aún deben ser investigados están los mecanismos de la diferenciación de los basófilos durante la hematopoyesis, los mecanismos moleculares de la inducción y de la regulación de la inflamación alérgica crónica por estas células, y los efectos que las citoquinas de tipo TH2 producidas por los basófilos tienen en las células dendríticas y en los macrófagos.

Por último, los basófilos y las sustancias que producen podrían ser los blancos de nuevos tratamientos para ciertas enfermedades inmunitarias.

 

Ref: INFECTO, CLMED