INFECTOLOGIA

 

TITULO : Prevalencia de Anticuerpos contra el Virus Ebola en Perros y Riesgo en Seres Humanos

AUTOR : Allela L, Bourry O, Pouillot R y colaboradores

TITULO ORIGINAL: [Ebola Virus Antibody Prevalence in Dogs and Human Risk]

CITA: Emerging Infectious Diseases 11(3):385-390, Mar 2005

MICRO : La infección de seres humanos por virus Ebola puede provenir de cadáveres de animales como gorilas o chimpancés, de otros seres humanos y de perros infectados asintomáticos.

 

 

El virus Ebola (VE) provoca fiebre hemorrágica fulminante tanto en seres humanos como en primates no humanos. Las especies de VE de Zaire (VE-Z), una de las 4 especies conocidas de VE, se presentan en Africa central y llevan a la muerte al 80% de las personas infectadas en pocos días. La fiebre hemorrágica por Ebola ocurre en epidemias en que el primer paciente suele estar infectado por una fuente animal, lo que indica que esta enfermedad es zoonótica. Durante los últimos 3 años, 5 epidemias por VE-Z azotaron la región central de Africa incluyendo Gabón y la República del Congo, y provocaron 334 muertes de 428 casos humanos. Cada epidemia podía ser subdividida en varios grupos epidémicos independientes o cadenas de transmisión, que resultaron del contacto estrecho con el cadáver de un animal infectado con VE-Z. Observaciones epidemiológicas y análisis genéticos identificaron a los gorilas, chimpancés y pequeños antílopes africanos como principal origen de casos humanos. Una vez que la barrera de especie ha sido traspasada entre animales y seres humanos, la enfermedad se disemina entre estos últimos por contacto físico directo.

Algunos casos en humanos en la reciente epidemia en Gabón/República del Congo no tuvieron una fuente documentada de exposición. En forma similar, 4.9% de los 284 casos en la epidemia de Sudán de 1976 y 17.4% de los 316 casos durante la epidemia de 1995 en Kikwit, República Democrática del Congo, no tuvieron contacto físico directo con una persona infectada o cadáver de animal infectado. Estas observaciones apuntan hacia otras vías de transmisión (en seres humanos por aerosoles) o sugerirían que otras fuentes animales, no identificadas, podrían estar involucradas en la transmisión del VE a seres humanos.

Las epidemias de fiebre hemorrágica por Ebola ocurrieron en pueblos en donde la gente tiene animales domésticos incluidos perros. Estos no son alimentados y deben obtener su propia comida, como pequeños animales muertos que encuentran cerca de los pueblos y también órganos internos de animales salvajes cazados por los pueblerinos. Algunos perros son utilizados para cazar en el área forestal. Aunque la infección canina por VE no ha sido documentada hasta ahora, la conducta de los perros domésticos y su dieta los ponen en riesgo.

Los autores estudiaron si las mascotas caninas podrían haber sido infectadas por el VE y su papel potencial como fuentes primarias o secundarias de infección para seres humanos. Realizaron un estudio serológico a gran escala para determinar la prevalencia de la infección por el VE en mascotas caninas en un área epidémica para el virus en Gabón.

Métodos

Se incluyeron 439 perros que fueron divididos en 4 grupos. El primero comprendía 102 perros de Francia (controles negativos); el segundo, 258 perros del área de Gabon donde ocurrió la epidemia de Ebola en 2001-2002, grupo que fue subdividido en dos (159 perros de pueblos ubicados entre Mekambo y Ekata y entre Mekambo y Mazingo y 99 perros de la ciudad de Mekambo, donde también se reportaron casos en seres humanos). El tercer grupo incluía 50 perros de Libreville, la capital de Gabón y 29 de Port Gentil, el segundo pueblo más grande de Gabón, ubicado en la costa atlántica. Aunque estos dos pueblos están ubicados a más de 600 km del área epidémica del VE, varios casos humanos de infección por Ebola importados del área epidémica fueron observados en Libreville durante la epidemia de 1996-67.

La inmunoglobulina G (Ig G) específica para el VE fue detectada mediante enzimoinmunoanálisis por adsorción (ELISA). Las muestras fueron utilizadas para la detección de antígenos y para la reacción en cadena de polimerasa (PCR).

Resultados

Un total de 439 muestras de sangre de perro fueron estudiadas para detectar IgG específica para VE. De 102 muestras de perros de Francia, 2% presentaban IgG específica para el virus. Presentaron IgG para antígenos del VE, 8.9% de los perros de Libreville y Port Gentil, 15.2% de los de Mekambo y 25.2% de los perros de pueblos dentro del área epidémica.

Durante la epidemia de 2001-2002 en Gabón, los casos humanos de infección por VE se presentaron sólo en ciertos pueblos dentro del área epidémica del VE. La prevalencia de IgG contra el VE en perros de pueblos donde ocurrieron casos en seres humanos fue de 27.2%, en comparación con 22.4% en aquellos donde no hubo afectados humanos. En algunos casos, los cazadores habían traído de vuelta al pueblo un cadáver de animal infectado con VE encontrado en el bosque. Este cadáver fue la fuente de la infección en seres humanos y la enfermedad luego se diseminó tanto dentro del pueblo y hacia otros pueblos. Entonces, sólo casos humanos secundarios fueron observados en algunos pueblos sin fuente animal identificable. El índice de prevalencia en perros de pueblos con fuente de infección tanto animal como humana fue tan alta como 31.8% en comparación con 15.4% entre aquellos con casos humanos pero sin fuente animal identificada.

El índice de seroprevalencia fue significativamente menor en Francia (2%) que en Gabón. Fue menor que en los 2 pueblos principales, en Mekambo y en el área epidémica del VE. El índice de seroprevalencia en los 2 principales pueblos (8.9%) resultó significativamente inferior que en el área epidémica del VE. Utilizando puntajes de 1 a 4 para los índices de prevalencia canina en Francia, pueblos principales, Mekambo y áreas epidémicas del VE, se observó una significativa tendencia positiva de incremento lineal.

La seroprevalencia en perros se incrementó en forma lineal cuando el área estudiada se aproximaba a los sitios con casos en seres humanos, con un puntaje de la prueba Cochran-Armitage de 1 para Francia, 2 para los pueblos principales, 3 para Mekambo, 4 para pueblos del área epidémica sin casos humanos y 5 para aquellos del área epidémica con casos humanos.

El índice de seroprevalencia en perros se incrementó en forma lineal a medida que el área estudiada se aproximaba a fuentes animales, con un puntaje de 1 para Francia, 2 para los pueblos principales, 3 para Mekambo, 4 para pueblos sin fuente animal observada y 5 para pueblos con fuente animal identificada. No se detectaron antígenos del VE ni secuencias de nucleótidos en ninguna muestra canina positiva o negativa.

Discusión

Los autores investigaron la potencial intervención de perros domésticos en la aparición y diseminación de la fiebre hemorrágica por VE en seres humanos. Sobre la base de un estudio serológico a gran escala de perros en el área de la epidemia de Ebola de 2001-2002 en Gabón, hallaron evidencia de que estos animales pueden ser infectados por el VE. La detección de los 2 perros positivos en Francia podría atribuirse a reacciones falso positivas.

Los autores hallaron que 40 de 159 perros residentes en el área epidémica del VE de 2001-2002 presentaban IgG específica para el virus, indicando infección verdadera o simple estimulación antigénica. Estos datos concuerdan con las observaciones realizadas durante las epidemias en Gabón y República del Congo en años recientes. Se observó que algunos perros comían restos de animales muertos infectados con el VE que habían sido llevados al pueblo y que otros lamían vómito de pacientes infectados. Estos hallazgos sugieren que los perros pueden estar infectados con el VE y que algunas mascotas caninas residentes en pueblos afectados fueron infectadas durante la epidemia de 2001-2002. No se detectaron antígenos de Ebola circulantes o secuencias de ADN en muestras séricas y fallaron los intentos de aislar virus de estas muestras. Estos hallazgos indican infección transitoria antigua por Ebola de los perros estudiados o estimulación antigénica.

Estos animales expuestos, no desarrollaron síntomas durante la epidemia, un hallazgo que parece apoyar la estimulación antigénica asintomática o infección por VE muy leve. En animales salvajes como gorilas y chimpancés, la infección es mortal y provoca grandes epidemias y reducción masiva de la población.

La infección asintomática por VE en seres humanos es infrecuente; sin embargo, aunque los perros estén asintomáticos, pueden excretar partículas virales en orina, heces y saliva por un corto período previo a la depuración viral. Dada la frecuencia de contacto entre seres humanos y perros domésticos, la infección canina por Ebola debe ser considerada un factor de riesgo potencial para la infección humana y diseminación viral. La infección humana puede ocurrir por lamidas, mordidas o cepillado del perro.

La mayoría de los perros seropositivos de Libreville y Port Gentil probablemente nunca tuvieron contacto con una fuente infectada (animal muerto o humano infectado). Pueden haber entrado en contacto con antígenos virales libres transmitidos por aerosoles o por exposición conjuntival de gotas con virus de orina, heces o sangre de un huésped desconocido.

Los autores concluyen señalando que este estudio ofrece la primera evidencia de que los perros podrían estar infectados en forma asintomática por el VE, hallazgo que tiene implicancias potenciales para la prevención y control de epidemias en seres humanos. La creciente seroprevalencia canina de áreas de bajo riesgo a áreas endémicas de VE de alto riesgo indica que esta seroprevalencia podría ser usada como indicador epidemiológico de circulación viral en regiones donde no están disponibles otras formas de detección del virus.

 

Ref: INFECTO