GASTROENTEROLOGIA

 

TITULO : Vaciado Gástrico en Trastornos Gastrointestinales Funcionales

AUTOR : Quigley EM

TITULO ORIGINAL: [Review Article: Gastric Emptying in Functional Gastrointestinal Disorders]

CITA: Alimentary Pharmacology & Therapeutics 20(Supl. 7):56-60, Nov 2004

MICRO : El retraso del vaciado gástrico en los trastornos digestivos funcionales podría reflejar la superposición de síndromes funcionales inadecuadamente definidos.

 

 

Introducción

El retraso del vaciado gástrico está asociado con una variedad de trastornos gastrointestinales funcionales (TGF). En la dispepsia funcional, formaría parte de la base de la patogenia del síndrome, mientras que en la enfermedad por reflujo gastroesofágico, el síndrome de intestino irritable y la constipación funcional, el retraso del vaciado gástrico explicaría la producción de síntomas de dispepsia.

Varios factores parecen incidir en la elevada prevalencia de la disfunción motora gástrica, comprenden interacciones fisiológicas entre las vísceras huecas del tracto digestivo, la superposición clínica entre los TGF y problemas en la interpretación de los estudios de vaciado gástrico y en el establecimiento de relaciones entre la disfunción motora y los síntomas. El autor comienza con una breve actualización de la fisiología motora gástrica y examina su influencia en los trastornos funcionales.

Fundamento fisiológico de los TGF

La naturaleza de las interacciones entre los diferentes órganos digestivos es ejemplificada por la respuesta a una comida. Al inicio de la secuencia de deglución, el fondo gástrico sufre relajación receptiva junto con la relajación del esfínter esofágico inferior con el ingreso de los alimentos al estómago, el tono y las contracciones fásicas en el estómago proximal son inhibidos, fenómeno que produce acomodación, proceso que conduce al aumento del volumen gástrico, permitiendo la retención de alimentos en el estómago proximal hasta que pueda ser distribuido en el antro. La respuesta de acomodación es desencadenada por la estimulación de los mecanorreceptores. El óxido nítrico y el péptido inhibitorio vasoactivo parecen ser los principales neurotransmisores inhibitorios. La relajación del fundus es inducida por la distensión del antro y por la acidificación, distensión y perfusión intraluminal del duodeno con lípidos y proteínas y distensión colónica.

Estudios recientes revelaron la complejidad de la motilidad gástrica. La coordinación entre antro, píloro y duodeno es esencial en el vaciado del contenido gástrico a través del píloro. Varios factores influyen en el vaciado gástrico de líquidos y sólidos. Es importante en la sintomatología de los TGF, dada la frecuencia con la que los pacientes con síndrome de intestino irritable describen sintomatología asociada con las comidas, la observación de que los productos de la digestión de grasas, en el duodeno, se encuentran entre los inhibidores más potentes de los eventos motores gástricos y del vaciado gástrico.

La disfunción en diversos niveles del eje cerebro-gástrico también formaría parte de la fisiopatología de los TGF. La disfunción central podría impactar en la función de varios órganos y producir una variedad de síntomas. El papel de los centros superiores en la regulación de la función motora se manifiesta principalmente por los efectos del estrés, un precipitante de la sintomatología en muchos TGF. La fisiología también podría explicar diferencias entre los sexos en la prevalencia del retraso del vaciado gástrico en la dispepsia funcional. De hecho, la velocidad de vaciado gástrico, especialmente de los sólidos, es menor en las mujeres.

Asociación entre los TGF y otras enfermedades

La elevada prevalencia de retraso del vaciado gástrico en los TGF también podría reflejar el grado de superposición que existe entre estos trastornos. El fenómeno se debería a la forma en que las entidades son definidas, lo que no permitiría efectuar una clara separación entre trastornos comunes como la dispepsia funcional y el síndrome de intestino irritable. Otros sugieren que los TGF representan distintos puntos del espectro de un mismo trastorno. Las similitudes en los factores demográficos y en los mecanismos fisiopatológicos propuestos parecen sustentar este argumento. Los pacientes con TGF suelen ser jóvenes, de sexo femenino que residen en un entorno desarrollado. Asimismo, la dismotilidad, la hipersensibilidad visceral, la alteración de la percepción cerebral, la psicopatología y la inflamación están incluidas en la etiología de todos los trastornos funcionales.

Retraso del vaciado gástrico en los TGF

El vaciado gástrico ha sido ampliamente estudiado en la dispepsia funcional y gastroparesia y descrito en el 25% al 40% de los pacientes con el trastorno. El retraso del vaciado gástrico está asociado con factores como sexo femenino, bajo peso, plenitud posprandial y vómitos intensos y la ausencia de dolor como síntoma dominante. Todavía no es claro el significado del retraso del vaciado gástrico en la dispepsia funcional, por lo que se debe ser cuidadoso en la interpretación de los estudios de vaciado gástrico en esta población y evitar la tentación de diagnosticar "gastroparesia idiopática" a sujetos con dispepsia funcional. Lo último puede llevar a un espiral terapéutico inexorable, que puede culminar con estrategias invasivas. La fijación con el vaciado gástrico como la función motora crítica del estómago impedirá apreciar las contribuciones de la alteración de la acomodación fúndica, la disfunción antral y de la hipersensibilidad gástrica en la generación de síntomas en la dispepsia funcional. Por lo tanto, es simplista centrar la atención en el vaciado gástrico en los pacientes con dispepsia funcional.

También se consideró la influencia de la función motora gástrica en la fisiopatología y el tratamiento de la enfermedad por reflujo gastroesofágico. Si bien se desconoce la prevalencia del retraso en el vaciado gástrico en esta entidad, los individuos con gastroparesia tienden a experimentar reflujo gastroesofágico. Por otra parte, también se describió disfunción gástrica en pacientes con síndrome de intestino irritable. En una experiencia, el retraso del vaciado gástrico en el síndrome de intestino irritable estuvo limitado a los sujetos con dispepsia funcional, indicativo de que la presentación simultánea de estos síndromes, y no la presencia de un trastorno motor difuso en el síndrome de intestino irritable, produjo la disfunción motora gástrica. El retraso del vaciado gástrico también fue descrito en sujetos con constipación crónica. Sin embargo, no debe suponerse que la presencia de síntomas dispépticos en un paciente con constipación crónica signifique un trastorno motor primario y difuso.

Conclusión

El retraso del vaciado gástrico es común en los trastornos gastrointestinales funcionales y en la dispepsia funcional en particular. En la interpretación de este hallazgo, es importante tener en mente que la medición de la velocidad de vaciado gástrico proporciona sólo una visión general de la función gástrica e intestinal compleja e integrada, sujeta a muchos factores que pueden afectarla. En muchos casos, el retraso del vaciado gástrico es un epifenómeno, que refleja superposición entre síndromes funcionales inadecuadamente definidos, fisiopatología compartida o activación de interacciones fisiológicas entre varios órganos digestivos. En otros, puede significar un trastorno motor difuso verdadero. Queda determinar la contribución exacta de estos factores en el paciente con trastorno funcional. Mientras tanto, hay que ser cuidadoso con la interpretación de este fenómeno en los trastornos digestivos funcionales.

 

Ref: GASTRO