FARMACOLOGIA

 

TITULO : Reducción de la Polifarmacia en los Ancianos

AUTOR : Rollason V y Vogt N

TITULO ORIGINAL: [Reduction of Polypharmacy in the Elderly]

CITA : Drugs and Aging 20(11):817-832, 2003

MICRO : Los farmacéuticos pueden llevar a cabo distintas intervenciones para reducir el número de drogas consumidas por pacientes ancianos, y contribuir así a solucionar el problema creciente de la polifarmacia.

El papel del farmacéutico evolucionó en el último siglo. En un principio preparaba, empaquetaba y dispensaba medicamentos, y aconsejaba acerca de drogas de venta libre. Con el tiempo, como la industria farmacéutica se encargó de la preparación de los medicamentos y los médicos de la prescripción, su papel fue cada vez menor.

En la actualidad, en EE.UU. y algunos países de Europa la función del farmacéutico volvió a crecer: se convirtió en uno de los proveedores de la salud, aconseja a médicos y pacientes acerca del uso apropiado de drogas, y da consejos de promoción de la salud.

Los farmacéuticos podrían ayudar a disminuir la cantidad y el costo de los fármacos, y realizar incluso ciertas actividades como visitas regulares a los pacientes con hipertensión o diabetes. También podrían resolver problemas relacionados con la medicación (de administración, efectos adversos, etc.) y aconsejar a los pacientes acerca de fármacos de venta libre. Todo esto tiene el agregado de que los farmacéuticos son vistos como el proveedor de salud más accesible.

En este artículo se revisa la definición, prevalencia, causas y consecuencias de la polifarmacia en los ancianos y, en el contexto del papel en evolución del farmacéutico, se revisan las intervenciones que realizan con el objetivo de reducirla.

Prevalencia de la polifarmacia

La polifarmacia se define como la ingestión concomitante de 4 o más fármacos. Esta definición no toma en cuenta si la prescripción es o no adecuada, ya que la mayoría de los ancianos requieren varias drogas para tratar otras tantas enfermedades. Otra definición, que evita poner un número mínimo de medicamentos arbitrario, habla de la prescripción, administración o uso de más drogas que las indicadas y reconoce el hecho de que una sola medicación inadecuada puede provocar efectos adversos.

Se debe diferenciar entre la polifarmacia adecuada -en la que el paciente ingiere varios fármacos, todos con indicaciones correctas-, la polifarmacia inapropiada -en la que el paciente recibe más medicamentos que los indicados- y la seudopolifarmacia redundante, en la que en la historia clínica del paciente figura que recibe más drogas de las que realmente consume.

El uso de drogas aumentó enormemente en los últimos años, especialmente en los ancianos. La prevalencia de la polifarmacia aumenta con la edad y constituye un problema bien conocido. Otro problema lo constituyen los fármacos de venta libre (analgésicos, vitaminas, minerales, antiácidos, laxantes).

En encuestas entre pacientes de hogares de ancianos en EE.UU. se observó que los internos reciben entre 6 y 8 drogas simultáneas. Hay poca información de lo que sucede en pacientes internados.

Causas de polifarmacia

Polifarmacia debida a proveedores de la salud

Se demostró que el número de drogas prescritas aumenta con el número de médicos visitados y con el número de farmacias visitadas. Muchos médicos no piden al paciente que complete una lista de fármacos ingeridos (incluidos aquellos de venta libre), ni revisan la lista para eliminar las que se pueden suprimir. Los efectos adversos de una droga a menudo se interpretan como los síntomas de una nueva enfermedad y son tratados con una nueva medicación. La repetición de recetas sin la previa consulta al médico constituye otro problema. La indicación de interrumpir una droga es la recomendación menos respetada por otro profesional de la salud.

Polifarmacia debida a los pacientes

La polifarmacia inadecuada en los ancianos se relaciona con la demografía. El sexo femenino, la mayor edad, la residencia en áreas rurales y la baja educación aumentan el riesgo de polifarmacia. Los ancianos suelen tener diversas enfermedades que requieren de varias medicaciones. El 50% de los que visitan un médico esperan que éste les prescriba alguna droga, para sentir que su problema fue escuchado. Otro problema es el de la automedicación con drogas de venta libre o con prescripciones prestadas.

Consecuencias de la polifarmacia

Falta de cumplimiento

Aumenta con la complejidad del régimen de drogas. El paciente no se beneficia por completo del tratamiento, con consecuencias que van de la simple ineficacia del tratamiento hasta poner en riesgo la vida del paciente.

Reacciones adversas

Su incidencia se incrementa en forma exponencial con el número de medicamentos ingeridos.

Interacciones farmacológicas

Aumentan con el número de fármacos consumidos. Cuando un paciente consume 8 o más medicamentos, el riesgo de interacciones farmacológicas se acerca al 100%. Las interacciones que producen reducción de la eficacia pueden ser pasadas por alto más que las que producen efectos sinérgicos, lo que puede llevar a aumentar la dosis o a agregar otra nueva medicación.

Mayor riesgo de internación

Se debe a que la polifarmacia aumenta el riesgo de incumplimiento, reacciones adversas e interacciones farmacológicas. Muchas internaciones son debidas a fármacos de venta libre.

Errores en la medicación

Son sucesos evitables que pueden llevar a medicación inapropiada o daño al paciente mientras la mediación está bajo el control del proveedor de salud, el paciente o el consumidor, y excluye los eventos adversos. Los ancianos tienen mayor riesgo porque están expuestos a más drogas y tienen regímenes más complejos.

Mayores costos

Por el costo directo de los medicamentos y por los costos correspondientes a los cinco puntos anteriores.

Papel de los farmacéuticos en la reducción de la polifarmacia

Se revisaron estudios controlados aleatorizados realizados en ancianos, que analizaran la reducción en el número de medicaciones, en los que participaron farmacéuticos.

Los pacientes incluidos eran ambulatorios o estaban alojados en hogares o internados. La edad promedio era de 64 a 86 años.

Las intervenciones eran realizadas por farmacéuticos o grupos que los incluían, y los estudios evaluaban el efecto de las intervenciones (recomendaciones a los profesionales de la salud o pacientes).

En 7 de los 14 estudios analizados se vieron reducciones en el número de drogas prescritas o consumidas.

Discusión

Limitaciones de los estudios

En el único estudio en que no se vieron diferencias entre el grupo experimental y el de control sólo parte del grupo experimental recibió la intervención completa (revisión médica y discusión de casos), lo que redujo el poder de la intervención. En otro, no hubo aleatorización y los pacientes del grupo activo recibían mayor número de medicamentos que los del control; así y todo, los farmacéuticos fueron capaces de reducir el número de drogas a un número similar al del grupo control, con cambios positivos en 47.5% de los pacientes. También la falta de aleatorización hizo que en una investigación los pacientes de los dos grupos recibieran diferente número de medicamentos, con mayor número de drogas "superfluas" en el grupo activo; además, no se pudo garantizar la ausencia de contaminación del grupo control por las rotaciones de las enfermeras. Un trabajo incluyó pacientes de 42 a 92 años, pero en el análisis final se apuntó a los más ancianos. Una debilidad de uno de los estudios es que no especificó el número de medicamentos utilizados y que otro usó un grupo experimental cuestionable, ya que consistía en personas que habían recibido una intervención dirigida a reducir el número de medicamentos usados, si bien éstas se volvieron a beneficiar con la segunda intervención.

Consecuencias de los estudios

Hay factores comunes que influyeron en los resultados. El modo en que se realizó la intervención fue el factor que más influyó en ellos. La consulta cara a cara con el médico, o el hecho de que un médico participara logró mayor reducción en el número de fármacos que cuando se trataba de recomendaciones por escrito.

Se vio una reducción estadísticamente significativa en el número de medicamentos cuando las intervenciones se realizaban en pacientes internados o que recibieron la primera intervención antes del alta.

En el caso de hogares de ancianos, los resultados se expresaron con mayor frecuencia en términos de reducción de costos, resultado bastante obvio, pero que no indica mayor bienestar para los ancianos.

Pocos estudios fueron indicadores del impacto de la reducción en el número de medicamentos.

Limitaciones de esta revisión

La revisión se limitó a ensayos publicados que examinaron el efecto de cualquier intervención hecha por farmacéuticos en los regímenes de medicación de los ancianos, en los cuales el punto final fue la reducción del número de drogas ingeridas. Tal vez hubiera sido más interesante, dicen los autores, revisar el papel de los farmacéuticos en la prescripción inapropiada o en la mejora de la calidad de vida de los ancianos.

El hecho de haber encontrado pocos artículos puede deberse a que el punto final en la mayoría de los trabajos no fue reducción en el número de medicaciones. Además, sólo se incluyeron los estudios controlados, ya que es una de las mejores formas de excluir errores de sesgo. Finalmente, sólo se consideraron las investigaciones que expresaron los resultados de las intervenciones en términos de reducción del número de fármacos y no de reducción en el costo de la medicación.

Conclusión

De esta revisión se puede concluir que cualquier tipo de intervención hecha por un farmacéutico puede reducir el número de drogas prescritas a pacientes ancianos. De todos modos, la mayoría de los estudios no fueron capaces de demostrar el impacto real de dicha reducción en las consecuencias médicas de la polifarmacia.

 

Ref : INET, SAMET, FARMA, CLMED, GERIAT