CLINICA MEDICA

 

TITULO : Consecuencias de las Enfermedades Crónicas en el Mundo

AUTOR : Yach D, Hawkes C, Gould CL y Hofman KJ

TITULO ORIGINAL: [The Global Burden of Chronic Diseases]

CITA : JAMA 291(21):2616-2622, Jun 2004

MICRO : Las infecciones siguen siendo el principal problema en muchos países en desarrollo; sin embargo, sus sistemas sanitarios actuales deben enfrentar sin duda la doble amenaza que representan las patologías agudas y crónicas.

 

 

Las enfermedades crónicas (EC) son la principal causa de muerte en el mundo. El primer lugar lo ocupa la patología cardiovascular, seguida del cáncer, enfermedades pulmonares crónicas y diabetes. Estas entidades comparten factores comunes de riesgo: tabaquismo, dietas no saludables, inactividad física y alcoholismo. La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en los países en desarrollo y se estima que la mortalidad por patología cardíaca isquémica aumentará en un 120% en mujeres y en un 137% en hombres para 2020. Asimismo, el número de personas afectadas por enfermedades pulmonares crónicas y diabetes aumentará sustancialmente.

Las EC no sólo han desplazado a las patologías infecciosas en los países en desarrollo sino que en la actualidad representan una proporción sustancial del gasto sanitario total. La India, el segundo país más poblado del mundo, tiene el número más elevado de diabéticos. Al mismo tiempo, casi dos millones y medio de niños de dicho país mueren al año por neumonías, diarreas y paludismo. El incremento en la prevalencia de EC en naciones que también sufren las consecuencias de enfermedades infecciosas está agotando los recursos destinados a salud. A diferencia de la atención que muchos países desarrollados han prestado a las EC, en las naciones en desarrollo éste no ha sido un punto de especial énfasis. En ausencia de acciones específicas, el consumo de tabaco, alcohol y alimentos ricos en azúcar y grasas se incrementará y, paralelamente, la prevalencia de EC.

Políticas de respuesta clave

Representantes de estado

Los dirigentes del grupo de los 8 países (G8) reconocieron la salud como un desafío global en 2000. Coincidieron en movilizar recursos para luchar contra la infección por HIV/sida, tuberculosis y malaria pero aún no se inició ningún emprendimiento similar en términos de EC. El G77 en representación de unos 130 países en desarrollo se reunió recientemente para discutir aspectos de salud en el mundo. El foco principal estuvo puesto en las enfermedades denunciables pero se estableció la Framework Convention on Tobacco Control.

Ministerios de salud

La capacidad de 185 naciones para prevenir y tratar enfermedades crónicas fue recientemente evaluada por la World Health Organization (WHO). Si bien se detectó un alto nivel de preocupación en relación con las EC entre los ministros de salud, el fenómeno no se acompañó de políticas precisas de prevención, vigilancia y control. Sólo unos pocos países en desarrollo habían destinado recursos sustanciales a revertir las consecuencias de las EC.

WHO

Muchas de las funciones de la WHO están directamente relacionadas con el control de las EC, iniciado en 1956 cuando la India propuso una resolución sobre enfermedad cardiovascular e hipertensión en la Novena Asamblea de Salud Mundial. Con posterioridad, los estados miembros tanto de países desarrollados como en vías de desarrollo han demandado acciones para modificar la situación en este sentido, por ejemplo el Programa de Prevención y Control de Enfermedades No Denunciables en 2000 y la Resolución sobre "Dieta, actividad física y salud" en 2002-2004. Con la importante excepción del programa para el control del tabaquismo, los recursos financieros de la WHO para EC son sumamente escasos en comparación con los destinados al control de enfermedades transmisibles.

Centros académicos e instituciones de salud

Las escuelas de salud pública en los Estados Unidos entrenan cientos de profesionales en salud de naciones en desarrollo que, al volver a sus países de origen, podrían actuar como conductores en emprendimientos de salud pública.

Aunque la Universidad Johns Hopkins, de Carolina del Norte y Yale incluyen en la actualidad a la obesidad en sus programas de nutrición y la Universidad Yale abarca la enseñanza de EC y brinda seminarios acerca del control del tabaco, el foco primario sigue estando en las enfermedades infecciosas y en la asistencia sanitaria primaria.

Donaciones. Banco Mundial y Bancos Regionales de Desarrollo

Si bien la asistencia oficial para la salud aumentó en los últimos 5 años, las tendencias se han dirigido casi con exclusividad a la infección por HIV y sida. Rara vez se les da prioridad a las EC o a los factores de riesgo relacionados con ellas.

La UN Foundation, la Rockefeller Foundation y Soros Foundations subsidiaron modestamente las campañas de control para reducir el consumo de tabaco pero los aportes han declinado en la actualidad. La Bill and Melinda Gates Foundation no incluye EC en su programa de subsidios.

Si bien el Banco Mundial reconoce las consecuencias de las EC en la franja pobre de la sociedad no existen políticas específicas al respecto. Los Bancos Regionales de Desarrollo tienen políticas en salud pero sólo el Asian Development Bank incluye programas particulares sobre EC.

Organizaciones globales no gubernamentales. Salud e iniciativas de desarrollo

A nivel nacional, los organismos no gubernamentales desempeñan varios papeles en el control de EC pero su verdadera eficacia se desconoce con certeza. Desde el punto de vista internacional, estas organizaciones son esenciales en el desarrollo de la Framework Convention on Tobacco Control.

Las comunicaciones de salud y desarrollo de las Naciones Unidas son de importancia crucial para establecer las prioridades en salud global. Algunos de estos puntos -mortalidad materna e infantil, desnutrición, infección por HIV/sida- han sido prioritarios en los países con menos recursos. Sin embargo, el énfasis puesto en las patologías transmisibles no permitió considerar a las EC en países con recursos bajos o intermedios. El Millennium Development Goal 6 es combatir HIV/sida, malaria y otras enfermedades. Si bien cabe la posibilidad de incluir a las EC, en la práctica éstas resultan excluidas.

Obstáculos para el control global de las EC. Perspectivas para el futuro

El financiamiento inadecuado y la falta de toma de decisiones clave en virtud de la evidencia actualizada son algunos de los obstáculos principales que impiden el control adecuado de las EC. Otro elemento de influencia es la falta de comprensión de los factores económicos que influyen en las EC.

En los países desarrollados, la relación entre las disparidades socioeconómicas y muchas EC y sus factores de riesgo está bien descrita. Las consecuencias de la patología son más variables en las naciones en desarrollo y las poblaciones más pobres; particularmente en las ciudades de rápido crecimiento, suelen mostrar los riesgos más altos asociados con el uso de tabaco, alcohol e inactividad física. Por ende, la carga de EC indudablemente crecerá en los años futuros. La pobreza también se asocia con mayor morbilidad intercurrente y menor posibilidad de acceso a asistencia médica calificada.

Las EC en los países en desarrollo no sólo son patologías de las personas de edad avanzada ya que la enfermedad cardiovascular es responsable de un porcentaje de fallecimientos similar al ocasionado por HIV/sida en sujetos jóvenes y de edad intermedia. Asimismo, las EC afectan a personas durante sus años productivos.

Las consecuencias del tabaquismo afectan a adolescentes cada vez más jóvenes. Las campañas de publicidad se dirigen específicamente a niños y es obvio que los gobiernos deben tomar cartas en el asunto. El control de las EC no es necesariamente costoso ni ineficaz. Por ejemplo, una revisión reciente realizada sobre el control del consumo de tabaco en Brasil, Sudáfrica, Tailandia, Polonia, Bangladesh y Canadá mostró que su prevalencia puede reducirse eficazmente en países de recursos bajos, intermedios y altos. Varias intervenciones clínicas y en salud pública tienen la capacidad potencial de descender la carga que genera la enfermedad cardiovascular, diabetes e hipertensión a un bajo costo. En cambio, aún deben implementarse medidas eficaces para controlar la obesidad.

La creencia de que los recursos escasos no deberían disponerse para las EC hasta tanto se logre el control de las enfermedades infecciosas también es errónea, señalan los autores. Varios agentes infecciosos se relacionan con la aparición de neoplasias; el cigarrillo incrementa la mortalidad por tuberculosis y el uso de agentes antirretrovirales en sujetos infectados por el HIV aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular. Asimismo, la introducción de nuevas vacunas podría reducir la prevalencia de cáncer cervical y tal vez de otras neoplasias.

Los factores económicos influyen en los riesgos de EC

Los sistemas de salud no están orientados a manejar las EC. Existen numerosos ejemplos de campañas publicitarias -avaladas en cierta forma por los gobiernos- de que el consumo de algunos productos como el azúcar no daña la salud (aunque un menor uso afectaría los ingresos económicos del país).

Los problemas agudos -ciertas enfermedades infecciosas y la salud materno-infantil- han representado el principal objetivo de atención de los sistemas sanitarios. Si bien las infecciones siguen siendo el principal problema en muchos países en desarrollo, los sistemas sanitarios actuales deben enfrentar sin duda la doble amenaza representada por patologías agudas y crónicas.

El modelo para controlar las EC es más complejo que el aplicable a patologías agudas ya que involucra múltiples causas a lo largo de la vida y un abordaje integrado que incluye al paciente, la familia y la comunidad.

El enfoque de estas enfermedades tiende a prestar atención a individuos de alto riesgo que tienen una elevada probabilidad de adquirir una determinada EC. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los factores de riesgo están ampliamente distribuidos en la población; todos los individuos están expuestos a riesgo sólo que en distinta magnitud. Por lo tanto, la prevención y tratamiento requieren un programa sostenido y multisectorial que se extiende mucho más allá del grupo tradicional de riesgo. Nuevamente, la participación del gobierno es esencial en cualquiera de los programas en este contexto. Los sistemas de salud deben replantear la asignación de recursos para el diagnóstico y la prevención primaria y secundaria de EC para que la transformación sea beneficiosa desde el punto de vista de los costos y la eficacia, concluyen los especialistas.

Ref: CLMED