ALERGIA

 

TITULO : "Diagnóstico y Tratamiento de Trastornos Dermatológicos Alérgicos en Ancianos."

AUTOR : Nedorost ST , Stevens SR

CITA : Drugs Aging 18(11):827-835, 2001

REVISTA : [Diagnosis and Treatment of Allergic Skin Disorders in the Elderly]

MICRO : En los ancianos, la suspensión de los tratamientos farmacológicos es esencial para determinar la causa de las reacciones dermatológicas debidas a alergenos sistémicos.

 

RESUMEN

Introducción

El prurito, con exantema o sin él, es el síntoma cutáneo más frecuente en los mayores, señalan los autores. La prevalencia de prurito y piel seca aumenta desde los 60 años en adelante. La xerosis es la causa más común de prurito en el anciano, seguida por la dermatitis de contacto irritante, dermatitis seborreica, dermatitis por estasis y reacciones farmacológicas. En la patología tiroidea, neoplasias, enfermedad biliar o renal y la infección por HIV el individuo experimenta prurito sin exantema cutáneo.

Tratamiento del anciano con dermatitis pruriginosa

Estos pacientes deben evitar los lavados frecuentes y el empleo de irritantes tales como jabones con desodorante, astringentes y lociones. Luego del baño es aconsejable la aplicación de una crema o ungüento emoliente. La humedad extremadamente baja debe ser regulada mediante controles ambientales. El edema por estasis debe ser corregido mediante compresión. La dermatitis por estasis puede producir dermatitis generalizada. Si existen lesiones morbiliformes, urticaria o liquenoides además de la dermatitis eczematosa debe considerarse alergia a alguna droga.

Dermatitis de contacto

Los ancianos pueden desarrollar dermatitis de contacto alérgica a pesar de que la inmunidad mediada por células se encuentra disminuida debido a mecanismos desconocidos. El níquel y las fragancias son los 2 alergenos más frecuentes detectados en las pruebas cutáneas llevadas a efecto en ancianos. La sensibilidad al níquel es más común en jóvenes y declina con la edad en tanto la alergia a las fragancias se incrementa con la edad. La alergia a estas últimas puede hacerse más común con el uso creciente de humectantes para el tratamiento de la xerosis asociada con la edad. Por otra parte, la alergia a la parafenilendiamina utilizada en las tinturas de cabello produce una reacción grave con inflamación de la cara y región periorbitaria. Las úlceras por estasis venosa están asociadas con una incidencia elevada de múltiples alergenos. Las pruebas con parches revelaron reacciones frente a hidantoína, imidazolidinil urea, neomicina y bacitracina. Además, estos pacientes pueden presentar alergia a los materiales utilizados para producir compresión. Los sujetos sometidos a ostomías desarrollan reacciones frente a adhesivos, fragancias, químicos del caucho y acrilatos. La conjuntivitis crónica es producida por fármacos tópicos o preservantes en un tercio de los casos. La queilitis y estomatitis en los mayores pueden deberse a dermatitis de contacto por saborizantes en dentífricos o a pantallas solares. Con menor frecuencia, los síntomas son consecuencia de materiales dentales. Las drogas tópicas son una causa frecuente de dermatitis de contacto alérgica en los mayores, y con varias de ellas se obtienen resultados positivos en las pruebas cutáneas. Por último, la dermatitis actínica crónica afecta a hombres de piel oscura con hipersensibilidad a la luz, quienes suelen presentar pruebas cutáneas positivas a fotoalergenos.

Dermatosis eczematosas no asociadas con alergia por contacto

Las dermatitis seborreica, numular y atópica pueden simular patología alérgica. La primera afecta mayor área de piel en los mayores en comparación con pacientes más jóvenes. Por otra parte, la dermatitis atópica es mucho menos frecuente en la población anciana. La atopia se asocia con alergias mucosas estacionales, asma, pruebas cutáneas positivas frente a alergenos proteicos y aeroalergenos. Los pacientes añosos con eccema numular presentan con frecuencia pruebas cutáneas positivas para ácaros. Por último, la sarna debe ser parte del diagnóstico diferencial en casos de dermatitis generalizada. La adquisición intranosocomial de la sarna es frecuente en ancianos hospitalizados.

Tratamiento de la dermatitis eczematosa

Una historia clínica minuciosa y el examen físico permitirán la clasificación del tipo de eczema. El tratamiento de la dermatitis por contacto se basa en la educación del paciente y la supresión de los alergenos identificados. La dermatitis por estasis debe tratarse mediante compresión de la extremidad inferior edematosa. Los sujetos con dermatitis seborreica responden a los antimicóticos, mientras que la dermatitis esteatósica debe ser tratada con emolientes. La dermatitis atópica, y todas las otras formas de dermatitis refractarias a otras terapias pueden ser tratadas con corticoides tópicos o sistémicos. Los corticoides tópicos no deben utilizarse en forma continua, ya que con frecuencia causan fenómenos de taquifilaxis así como efectos adversos del tipo de estrías atróficas. Cuando se aplican en la cara, los esteroides tópicos pueden causar la denominada rosácea esteroidea. Cataratas o glaucoma pueden aparecer tras la aplicación de corticoides tópicos en la zona periorbitaria. Además, deben evitarse agentes sensibilizantes como neomicina en pacientes de alto riesgo, como aquellos con éstasis venosa y úlceras.

Algunos autores sugieren evitar el uso rutinario de antibacterianos en forma tópica, aun después de procedimientos quirúrgicos, para reducir el riesgo de dermatitis de contacto. 

Dermatitis alérgica no eczematosa

La sensibilización por vía oral es menos frecuente que la sensibilización tópica, y está asociada con la producción de anticuerpos específicos. Los individuos que experimentan reacciones farmacológicas tienden a presentar urticaria y lesiones liquenoides o morbiliformes. La urticaria es producida por antibacterianos, antiinflamatorios no esteroides, antidepresivos u opioides. Las lesiones con frecuencia resuelven rápidamente luego de suspender la droga, aunque a veces pueden durar semanas. Las causas frecuentes de urticaria por contacto incluyen al látex y proteínas presentes en alimentos. Los antihistamínicos son útiles para reducir el prurito asociado con la urticaria, en contraste con su utilidad limitada en el prurito relacionado con el eccema. Por otra parte, los exantemas morbiliformes (maculopapulosos) son la forma más frecuente de reacciones sistémicas a fármacos. Las mismas están asociadas por lo general con la administración de antibacterianos, anticonvulsivantes, oro, alopurinol o diuréticos, y son más frecuentes en sujetos con infecciones virales concomitantes.

En el caso del síndrome Stevens Johnson o la necrólisis epidérmica tóxica las drogas sospechosas deben suspenderse lo más pronto posible ya que el compromiso de las mucosas puede ser mortal.

Las reacciones farmacológicas de tipo liquenoide presentan características clínicas e histológicas del liquen plano, asociadas con frecuencia con la administración de quinidina, betabloqueantes o tiazidas. Estas lesiones pueden tardar meses en revertir luego de suspendida la droga involucrada.

Por otra parte, la vasculitis cutánea es inducida por diuréticos, antibacterianos y otros fármacos. Las reacciones de fotosensibilidad están relacionadas con la administración de tetraciclinas, diuréticos, antiinflamatorios no esteroides e hipoglucemiantes.

Evaluación de exantemas por reacciones alérgicas sistémicas

No existe ninguna prueba confiable que determine la causa de un exantema inducido por fármacos cuando el paciente recibe varios agentes. Si la reacción es leve, la droga más sospechosa debe ser suspendida y sustituida por otra y continuar con la supresión de drogas si el paciente no mejora luego de algunas semanas. Las pruebas cutáneas permiten comprobar algunas alergias a fármacos; las pruebas de provocación oral son útiles frente a reacciones moderadas, pero no pueden utilizarse para documentar reacciones graves. Por último, se encuentran en proceso de desarrollo pruebas in vitro que permitan determinar la susceptibilidad a reacciones farmacológicas y el riesgo de hipersensibilidad inmunológica.  

Conclusión

La patología dermatológica alérgica del anciano puede ser eczematosa si la causa en un contactante ambiental y polimorfa o urticariana cuando se debe a un alergeno ingerido. Las pruebas cutáneas permiten determinar la causa de la dermatitis por contacto, mientras que los antecedentes del paciente y la supresión de fármacos utilizados pueden identificar el motivo de la reacción dermatológica debido a alergenos sistémicos. Para finalizar, comentan los autores, ciertos procedimientos en desarrollo contribuirán a la determinación más temprana de las reacciones farmacológicas cutáneas.

 

Ref : INET , SAMET , ALERG , GERIAT , DERMA